Acuerdo de Asociación Unión Europea – Centroamérica: oportunidades y riesgos (y II)

Tras examinar los principales contenidos del Acuerdo de Asociación (AA) en el anterior post, el análisis de este segundo post se centra en sus potenciales efectos en la economía centroamericana. Dado que el AA todavía no ha entrado plenamente en vigor, resulta difícil valorar dichos efectos. Además, la valoración se hace más compleja por el hecho de que una parte importante de los productos de exportación no tradicionales de la región ya cuentan con preferencias arancelarias temporales en el mercado de la Unión Europea (UE), otorgadas unilateralmente como parte del régimen especial del Sistema de Preferencias Generalizadas (el SPG+). Eso significa que a corto plazo no es previsible una creación significativa de comercio como consecuencia de la entrada en vigor del AA. A medio y largo plazo, es más factible que se incremente el flujo comercial tanto por el acceso de nuevos productos al mercado de la UE como por el aumento de las cuotas de los productos exportados.

Los beneficios más previsibles del AA se inducirán por medio de la atracción de inversión europea, que impulsará el crecimiento económico de la región. El AA proporcionará un marco jurídico más estable que el de las desgravaciones arancelarias unilaterales del SPG+ y con mayores estándares internacionales en los denominados temas behind-the-border (inversiones, propiedad intelectual, competencia…), lo que reforzará la capacidad de la región para atraer inversión extranjera.

Aunque las tasas adicionales de crecimiento económico esperadas a raíz de la entrada en vigor del AA no sean desdeñables (entre 1 y 2 por ciento), no es probable que sean lo suficientemente sustanciales como para solucionar los graves problemas de pobreza de Centroamérica ni para superar las restricciones estructurales de las economías nacionales (Rivera y Rojas-Romagosa 2007, Caballeros 2008, ALOP-Iniciativa CID 2010, Rueda-Junquera 2011). Ante todo, se espera que el AA contribuya a reducir la pobreza por medio de la generación de empleo. No obstante, existe el riesgo de que el AA acabe teniendo un significativo impacto negativo en el empleo, que no sea compensado adecuadamente con la creación de nuevos puestos de trabajo.

En el sector agrario tradicional  y ganadero de Centroamérica, podría producirse una pérdida importante de producción y por consiguiente, de empleo. El AA no contempla el compromiso europeo de eliminar su política de apoyo a la producción agrícola por medio de subsidios, ya que se ha considerado que es un tema a resolver en el marco de la Ronda de Doha de negociaciones comerciales multilaterales. En este contexto, el sector va a sufrir la competencia desleal de productos europeos altamente subsidiados. Ello podría acarrear importantes pérdidas para los productores de bienes agropecuarios sensibles, que se verían desplazados del mercado.

En el caso de los sectores vinculados al SPG+, no se prevé que se origine un número significativo de nuevos empleos, sino que a lo sumo, se mantengan dichos empleos. A ello, se podría añadir la pérdida de empleos en los sectores vinculados a la producción para el mercado interno, tras la previsible importación masiva de bienes más baratos producidos en la UE. Los trabajadores de la pequeña y mediana empresa serían los que tendrían menor capacidad para ajustarse a la nueva situación.

Tampoco la atracción de inversión europea –uno de los principales beneficios esperados del AA– será una tarea fácil ni exenta de riesgos, ya que la adopción de medidas liberalizadoras en la mayor parte de los temas behind-the-border requerirá cambios legislativos internos. Es posible que aumente la preocupación de los gobiernos de la región por las consecuencias de esos cambios legislativos, ya que les resta soberanía económica nacional y les obliga a homogeneizar sus legislaciones con las de los países europeos.

En suma, el potencial efecto positivo del AA sobre el crecimiento de Centroamérica puede ser atenuado por las incertidumbres que el mismo encierra. El AA por sí solo no generará crecimiento económico, a no ser que esté acompañado por políticas económicas que hagan posible el aprovechamiento de las oportunidades ofrecidas y la reducción de los potenciales riesgos. Esas políticas deben de configurar una agenda de acompañamiento al AA, negociada a nivel nacional y regional con todos los sectores productivos y grupos sociales afectados. Pueden abarcar desde el incentivo de la competitividad de los sectores productivos hasta medidas redistributivas para facilitar el ajuste de los grupos sociales afectados adversamente por el AA, pasando por el fortalecimiento del proceso de integración económica.

El problema de los gobiernos centroamericanos es que se encuentran en una difícil situación fiscal para financiar esta agenda de acompañamiento. La pérdida de ingresos fiscales se ha visto profundizada en los últimos años como consecuencia de las medidas de desgravación arancelaria, adoptadas dentro del proceso de creación de la unión aduanera centroamericana y como resultado de la firma de tratados de libre comercio bilaterales o multilaterales, particularmente del firmado con Estados Unidos. En este sentido, la entrada en vigor del AA agudizará aún más la disminución de los ingresos fiscales por aranceles.

Para paliar esta situación será necesario impulsar una reforma fiscal integral que incremente los ingresos fiscales, algo que no es fácil en el actual contexto centroamericano. Simultáneamente, habrá que acudir a los préstamos externos y a la cooperación internacional para financiar dicha agenda. Sería recomendable que los gobiernos centroamericanos accedieran a la financiación oficial en términos concesionales y a los flujos de ayuda internacional, evitando problemas adicionales de endeudamiento externo. En este contexto, la cooperación de la UE  podría  contribuir a financiar la agenda de acompañamiento, integrando algunos de sus componentes como ejes estratégicos de su intervención en la región y aumentando el volumen de ayuda para financiarlos. Podría ser una vía para reducir la asimetría imperante en las relaciones económicas birregionales.

Referencias:

ALOP (Asociación Latinoamericana de Organizaciones de Promoción al Desarrollo) – Iniciativa CID (Iniciativa Mesoamericana de Comercio, Integración y Desarrollo Sostenible). 2010. La negociación del Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea: balance y alternativas. México, D.F.: ALOP-Iniciativa CID.

Caballeros, Rómulo. 2008. Centroamérica: los retos del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea. México, D.F.: Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe.

Rivera, Luis y Rojas-Romagosa, Hugo. 2007. Economic Implications of an Association Agreement between the European Union and Central America. Institute for International and Development Economics Discussion Papers, nº. 2007/08-01. Rotterdam: Institute for International and Development Economics.

Rueda-Junquera, Fernando. 2011. “El pilar comercial del Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea”. En Tremolada, Eric. Ed. Europa: ¿un marco de oportunidades?. Serie Pretextos nº 40. Bogotá: Universidad Externado de Colombia (193-226).

Acerca de Fernando Rueda-Junquera

Fernando Rueda-Junquera es investigador del Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca y profesor del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Burgos.

, , , ,

Aún no hay comentarios

Deja un comentario