Calidad e impacto internacional de las revistas europeas de Estudios Latinoamericanos

Para cualquier joven investigador resulta sorprendente constatar la importancia que se otorga a las revistas científicas en los círculos académicos y el constante debate sobre su calidad. Generalmente, en su periodo de formación, nadie le ha explicado que actualmente las revistas científicas cumplen una doble función. Por supuesto, conoce el sentido originario con el que nacieron, como medio de comunicación científica con la finalidad de transmitir ideas y resultados de la investigación, debatir sobre fundamentos teóricos y reseñar otras publicaciones. En esta labor coexistían tradicionalmente con otros medios impresos, monografías y congresos, a los que superaban generalmente por una mayor agilidad en la edición y difusión. Y sin embargo, en las últimas décadas Internet ofrece alternativas mucho más ágiles que pueden poner en cuestión la necesidad de mantener los hábitos tradicionales de edición.

Pero, por otra parte, lo que frecuentemente ignora el joven estudiante y no se puede obviar, es que existe una segunda función en la que las revistas mantienen actualmente un rol esencial: el hecho de que se han convertido en un elemento de peso para la evaluación de la actividad científica. A la hora de puntuar las publicaciones en los currículos de los investigadores, o para evaluar la producción de centros o incluso regiones o países, se recurre sistemáticamente a valorar la publicación en revistas y en especial o exclusivamente en aquellas que ocupan una determinada posición en los diferentes rankings disponibles. Este rol es en realidad el que se pone en cuestión al hablar de calidad, y también el que justifica la necesidad de seguir apostando por la revista como medio de comunicación científica.

Es evidente que sólo se puede defender que las revistas son aptas como herramientas de evaluación si pueden asegurar que proceden de forma sistemática a la evaluación de los artículos, si filtran y depuran y en definitiva si sancionan con imparcialidad los contenidos que publican. Y junto con ello, se pide que las publicaciones acrediten un prestigio, un sello de calidad. Para los evaluadores es necesario que existan herramientas para diferenciar qué títulos merecen una alta puntuación y cuáles no, en una cierta medida de su calidad o de la garantía de que incluyen sólo trabajos con un nivel científico suficiente. Y ahí es donde intervienen los rankings que parecen ofrecer indicadores objetivos, si bien es notorio que adolecen de múltiples inconvenientes y probablemente sólo se están aplicando por la ausencia de otras alternativas más válidas.

Los indicadores internacionales más generalizados son el factor de impacto elaborado por ISI Thomson Reuters a partir de los datos de Web of Science y el SCImagoJournal Rank, elaborado por el grupo SCImago a partir de la base Scopus. En ambos casos se toma como fuente una lista internacional de revistas que cumplen requisitos de calidad y difusión y se extraen datos bibliométricos a partir de las citas incluidas en los artículos publicados. Estas herramientas se adaptan con bastante éxito a los hábitos de publicación de algunas comunidades científicas, pero no resultan igualmente representativas y útiles para cualquier disciplina. El caso más claro de desajuste se produce en los ámbitos en los que predominan las citas a documentos de cierta antigüedad o a otros tipos documentales diferentes a la revista (factores que han llevado a ISI a no aportar datos de factor de impacto en Humanidades). Pero dejando de lado este inconveniente, la condición para que los indicadores extraídos por citación sean fiables depende también de la propia selección de publicaciones en las bases de datos que se toman como fuente, por un doble motivo:

  1. Deben existir efectivamente algunas revistas que aglutinen una parte importante de la producción de la comunidad científica de determinada disciplina. Es decir, que debe haber una serie de títulos que representen la corriente principal de la ciencia.
  2. La selección de la base de datos debe incorporar otras revistas afines, aunque no sean centrales en la comunicación de la disciplina, es decir, que se precisa que haya más publicaciones que realmente se especialicen en la misma temática y que por tanto incluyan de forma habitual citas a las revistas del núcleo central en la comunicación de la disciplina.

Estas condiciones no se dan siempre, bien porque los investigadores de una disciplina no se hayan inclinado de forma principal por publicar más en unas revistas sobre otras, o porque estas publicaciones sean todas de pequeño tamaño de modo que contengan naturalmente sólo una ínfima parte de la producción del área. Pero en otras ocasiones, o como factor añadido, también pueden sumarse a ello las carencias propias de la selección de publicaciones fuente en los índices de citas. Si una revista queda aislada de los títulos que le son realmente afines en una comunidad científica, difícilmente recibirá citas de otras publicaciones recogidas por Web of Science o Scopus.

Otro condicionante añadido es el idioma. En los índices de citas predominan las publicaciones en inglés, mientras que para las revistas en otros idiomas resulta mucho más dificultoso ingresar en la selección de fuentes de estas bases de datos. Evidentemente,el inglés actúa como lengua vehicular en numerosas disciplinas, pero no necesariamente en los estudios especializados en un territorio o en una cultura.

Esta ausencia de condiciones para dar fiabilidad a los índices de citas puede aplicarse claramente a las publicaciones de Estudios Latinoamericanos. Se trata de un conjunto donde predomina la dispersión. Dado su carácter multidisciplinar, aunque siempre se centren en la región de América Latina y el Caribe, algunas de estas revistas abarcan varias áreas del conocimiento, mientras otras son claramente de una única disciplina como Historia, Antropología, Ciencia Política, Geografía o Literatura. Además, los trabajos sobre América Latina aparecen con frecuencia en publicaciones que se identifican más bien como Estudios Hispánicos, Ibéricos o Iberoamericanos, diferentes áreas de Estudios culturales que se superponen y contribuyen a esta diversidad de enfoques. Incluso en los últimos años están surgiendo títulos dirigidos a las Américas de forma general.

En el aspecto lingüístico, es evidente que el español y portugués son lenguas francas en los Estudios Latinoamericanos. Y, sin embargo, la presencia menor de estas lenguas en los índices de citas provoca que los investigadores, especialmente en la comunidad anglosajona, prefieran publicar en inglés en las revistas de impacto y enviar luego sus trabajos ya publicados en ellas a las revistas en español. Un círculo vicioso difícil de romper.

¿Están representadas las revistas europeas de estudios latinoamericanos en los índices de citas? Efectivamente estos productos seleccionan algunos títulos pero éstos quedan prácticamente aislados al quedar agrupados con otras publicaciones con las que apenas pueden compartir citas cruzadas. Si se encuadran dentro de una categoría de Estudios de Área, compiten con estudios africanos, europeos o asiáticos, con los que tienen poco que ver. Si se encuadran en disciplinas concretas como Historia, sólo podrían tener cierto peso si estuvieran acompañadas de otros títulos afines. Necesariamente los resultados no pueden ser muy positivos.

Frente a los datos presentados por Web of Science y Scopus, se han buscado alternativas para algunas disciplinas o países, pero a nivel internacional la principal novedad es la aparición de Google Scholar Metrics, que permite establecer también rankings de revistas por disciplinas o países a partir de las citas registradas por el buscador académico Google Scholar. Aunque esta herramienta puede deslizar algunos errores por la dificultad en el proceso de depuración de datos duplicados o mal formalizados en Internet, es digna de tener en cuenta porque aporta desde su inicio una mayor internacionalidad y representatividad de sus fuentes de datos.

En dos entradas recientes del blog Iguanalista (ligado a América Latina Portal Europeo de la Red Europea de Información y Documentación sobre América Latina – Redial y el Consejo Europeo de Investigaciones Sociales de América Latina – Ceisal), se analizan y presentan datos concretos sobre cuáles son las publicaciones europeas de Estudios Latinoamericanos recogidas en estos rankings. A nivel general pueden afirmarse dos principales conclusiones:

Imagen1– Journal of Latin American Studies (Reino Unido) es la revista mejor situada en estos índices, ya que ocupa la primera posición tanto en el más selectivo (factor de impacto) como en el más exhaustivo (Google Scholar Metrics).

Google Scholar Metrics ofrece resultados mucho más representativos de la producción europea en este ámbito. Incluye títulos que están inexplicablemente ausentes en Web of Science y Scopus, como por ejemplo el Journal de la Société des Américanistes con una tradición de más de cien años. Y sobre todo, realmente recoge citas que muestran la auténtica difusión de estas publicaciones en otros títulos afines de su misma comunidad científica.

En definitiva, una valoración adecuada de las revistas europeas de Estudios Latinoamericanos precisa contar con fuentes de datos en donde estén presentes de manera equilibrada y suficiente las publicaciones editadas en todo el mundo. El modo en que se miden diversos aspectos como prestigio, difusión e impacto debe tener en cuenta la dimensión internacional. Resulta clave tener en cuenta la citación de los trabajos procedente de las publicaciones editadas en América Latina. Google Scholar aporta este grado de internacionalidad que no está suficientemente representado en ISI Web of Science y Scopus. En cualquier caso, sería deseable que todas estas herramientas mejoren y en futuras valoraciones puedan apreciarse cambios notables. La competencia de Google Scholar también ayudará a ello.

Para ampliar esta información, con los datos concretos de la situación actual de las revistas europeas, véanse las entradas citadas del blog Iguanalista:

Imagen2

Blog Iguanalista

Las revistas europeas de Estudios Latinoamericanos en los índices de citas

Las revistas europeas de Estudios Latinoamericanos, mejor representadas en Google Scholar Metrics

Acerca de Luis Rodríguez Yunta

Luis Rodríguez Yunta es investigador del Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCHS) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Madrid, España.

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2 respuestas a Calidad e impacto internacional de las revistas europeas de Estudios Latinoamericanos

  1. Rafael Grande 25 abril, 2013 at 3:53 #

    Una acertada reflexión. Me gustó!

    En España hace unos meses recibimos la fatal noticia de que el sistema DICE de evaluación de revistas científicas españolas en Humanidades y Ciencias Sociales se paralizada como consecuencia del los duros recortes. Precisamente este sistema “alternativo” de evaluación se había creado por la limitada cobertura y los discutibles criterios de los indicadores internacionales.Era muy necesario y estaba dando buenos frutos. En otros países de Europa sistemas como DICE (publico-privados) se han consolidado, mientras aquí se deja a un lado la inversión en ciencia e investigación.

    • Luis Rodríguez Yunta 5 mayo, 2013 at 19:37 #

      Gracias por el comentario.

      Efectivamente es un deterioro que no se apoye el mantenimiento de las herramientas de evaluación de revistas que ya venían funcionando durante varios años. El JCR es un recurso de importancia mundial, pero no es bueno que se aplique en una situación de monopolio. En el portal DICE se divulgaban diferentes indicadores de calidad de revistas españolas de Ciencias Sociales y Humanidades. En este mismo sentido, de romper el carácter exclusivista de los índices de citas de ISI Thomson Reuters y Elsevier, creo que hay que saludar la aportación de Google, bastante más abierta (a pesar de sus limitaciones).

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