Cara y cruz del papel de la Iglesia en la violencia contra la mujer. Estudio de caso en Coimbra

驴Se puede pensar en las ense帽anzas del catolicismo sobre las relaciones heterosexuales como instrucciones de equidad entre hombres y mujeres? A partir de un proceso de observaci贸n participante en una casa de protecci贸n para v铆ctimas de violencia dom茅stica se busc贸 conocer si mujeres que profesan esta religi贸n vinculan o no el abuso sufrido con las ideas transmitidas a partir de los dogmas cat贸licos y si su fe se convierte en un aspecto que favorece a la continuidad o a la superaci贸n de las agresiones.

La investigaci贸n etnogr谩fica efectuada durante cuatro meses incluy贸 a 33 mujeres que tras聽 vivir en un ambiente de maltrato llegaron a un espacio creado por la Iglesia Cat贸lica para su seguridad. Durante el proceso de restituci贸n de sus derechos en Coimbra-Portugal[1] muchas de ellas tuvieron que desmitificar ideas de sumisi贸n que hab铆an asumido como reales y que les imped铆a inicialmente reconocer el abuso.

Los estudios que vinculan las tradiciones cat贸licas con la sumisi贸n de la mujer no son recientes; 聽entre quienes abordaron el car谩cter androc茅ntrico de la religi贸n se encuentran Elisabeth Cady Stanton (1895) y Juan Jos茅 Tamayo quien concuerda con la sufragista al afirmar que las ense帽anzas divulgadas a partir de lecturas b铆blicas pueden llegar a legitimar 鈥渃omportamientos de dudosa o nula moralidad, m谩s a煤n, abiertamente inmorales鈥 (Tamayo, 2010: 146).

Conscientes de la relevancia del an谩lisis del comportamiento a partir de la religi贸n, la Antropolog铆a tambi茅n se ha propuesto abordar c贸mo este amplio sistema se vuelve el equivalente a un c贸digo de conducta capaz de conectarse con un problema como la violencia contra la mujer. Brian Morris (2009) propone que estudiando los dogmas de un grupo se puede llegar a conocer c贸mo las pr谩cticas se valorizan de formas dis铆miles dependiendo del g茅nero que las ejecute y el fil贸sofo Amartya Sen se帽ala que: 鈥渓as desigualdades -como el trato diferencial hacia las mujeres o la discriminaci贸n contra otros grupos raciales- sobreviven debido a la aceptaci贸n incondicional de creencias heredadas del pasado y que no se replantearon鈥 (Sen, 2007: 38).

Sin embargo, hay posturas feministas que apuntan a una reinterpretaci贸n de los textos considerados sagrados para dejar sin base a la organizaci贸n patriarcal y aportar a la reivindicaci贸n de los derechos de las mujeres. Por citar un caso, Mar铆a Julieta Dias en As mulheres no Novo Testamento afirma que las 鈥渕ujeres s铆 pueden sentir que Jes煤s se dirige de una forma nueva, con humanidad e inclusi贸n: nos podemos sentir curadas, liberadas y acogidas鈥 (Dias, 2011: 32).

Tomando en cuenta el marco te贸rico previo y el trabajo de campo efectuado se logr贸 visualizar que las v铆ctimas producto del proceso por el que atraviesan asumen en ocasiones a la fe como parte de las contradicciones que alteraron su percepci贸n sobre la relaci贸n abusiva abandonada; aunque tambi茅n las creencias les sirvieron como un veh铆culo para aliviar el peso de la violencia. [2]

A modo de resumen se presenta a continuaci贸n la Ilustraci贸n No.1 a fin de facilitar la comprensi贸n de c贸mo algunas v铆ctimas vinculan discursivamente las agresiones con sus representaciones sociales sobre ser mujer bajo el aprendizaje de una confesi贸n cristiana:

Si bien el prop贸sito de este escrito no es analizar pormenorizadamente la din谩mica de c贸mo se producen las representaciones sociales, el cuadro visibiliza la interiorizaci贸n de normas que se deb铆an reformular.

Hay discursos que asumen una determinada tradici贸n que se revela como patriarcal -impartida educacionalmente en el hogar- as铆 como institucional y en este caso, incluso, religiosa. Dicho aprendizaje impidi贸 que las v铆ctimas conozcan alternativas legales y sociales para acabar con un v铆nculo violento. Como indica Dias (2004: 127) debemos entender que no todas las mujeres perciben de que existe la posibilidad de elegir acabar con una relaci贸n porque ni siquiera tienen una posici贸n de igualdad para asumirlo.

Tambi茅n fue notorio que hay quienes tienden a pensar que la Iglesia es difusora de la verdad y, por tanto contrariar sus mandatos podr铆a entenderse como un acto de osad铆a. Anita Santos y Olga Cruz estudiaron este tipo de preconceptos y afirman que en las creencias se puede identificar supuestos absolutistas. 鈥淓ste 鈥榣ibro de reglas鈥 llega a originar errores cognitivos, que se manifiestan con pensamientos y acciones negativas de las v铆ctimas de violencia鈥 (Santos y Cruz, 2011: 96).

Por ello, en el espacio de acogida cat贸lico era relevante ejecutar un trabajo de desaprendizaje sobre las interpretaciones que se le otorgan a los preceptos cristianos, no obstante durante los cuatro meses de permanencia en el lugar las clases para las internas no trataron este t贸pico y se direccionaron m谩s a la tolerancia hacia las otras por su calidad de migrantes. Esto porque en el lugar conviv铆an mujeres portuguesas, brasile帽as, angolanas y una letona.

Sin embargo, los credos y sus percepciones generaban malestares internos porque se integraban varios tipos de creencias: 19聽 eran cat贸licas, una Testigo de Jehov谩, una evang茅lica, una agn贸stica, una atea y 10 autodenominadas creyentes; y en 茅pocas como Semana Santa, celebraci贸n de feriados cat贸licos o, simplemente al hablar sobre la violencia experimentada surg铆an desavenencias por mencionar a Dios como gu铆a, culpable o jefe de su destino.

Las mujeres que buscaban encarar su realidad a partir de sus creencias intentaban permanentemente explicar sus razones para no dejar de creer en Dios pero no siempre encontraban interlocutoras afines a sus pensamientos. Ellas dejaban claro que su fe les dio la capacidad de reconstruir su situaci贸n y 聽demostraban que los principios cat贸licos se leen de forma heterog茅nea pues cada individuo es capaz de otorgarle su propia impronta. Las normas siempre pueden reabrirse a la resignificaci贸n afirma Butler (2007: 49) y fue lo que al menos 7 de las v铆ctimas efectuaron.

Como la violencia es un fen贸meno de car谩cter transversal tambi茅n estaban quienes no pod铆an vincular su experiencia con ning煤n tipo de dogma o de aprendizaje previo. Como las v铆ctimas fueron sometidas a diferentes din谩micas de control coercitivo no era posible que todas reconocieran d贸nde aprendieron determinados roles de g茅nero.

Algunos autores aseguran que se puede asignar a hombres y mujeres papeles diferenciados incluso desde la legislaci贸n. En el caso de Portugal hist贸ricamente las leyes fueron matizadas por la fe y aplazaron la defensa de las mujeres ante hechos constantes de agresi贸n.[3]

La Iglesia, a pesar de todo no deja de ser consciente de que la violencia contra la mujer es un problema social grave en el pa铆s- una de cada tres mujeres experimenta maltrato-, y por ello funda instituciones de ayuda y protecci贸n;[4] solo que no necesariamente dentro de ellas se trabaja en la desmitificaci贸n de sus propios preconceptos.

Quienes intentan dar un giro a estas posturas se encuentran en un plano m谩s acad茅mico y son mujeres, entre ellas religiosas que integran la Associa莽茫o Portuguesa de Te贸logas Feministas y ven con ojos cr铆ticos los documentos oficiales y los discursos emitidos por la jerarqu铆a cat贸lica de manera que se preguntan 鈥溌縋or qu茅 la Iglesia no se interroga si el crecimiento de la discriminaci贸n a la mujer tiene algo que ver con sus posiciones intransigentes?… o sus mundos artificiales donde las mujeres y los ni帽os est谩n ausentes鈥 (Vicente, 2012: 18-19).

Durante el trabajo de campo se not贸 que el grupo no participaba dentro de espacios de atenci贸n a mujeres v铆ctimas de violencia y su visibilidad se dio m谩s en seminarios impartidos desde la universidad.

A modo de cierre se puede decir que aunque los casos de las mujeres analizadas responden a una realidad menor, s铆 son al menos un reflejo de c贸mo una creencia puede fomentar el levantamiento de murallas internas que minan el ejercicio de los derechos; tambi茅n es cierto que para muchas contin煤a siendo un elemento que funciona como salvaci贸n interna ante situaciones adversas. Es por ello que creer o dejar de creer no entra como punto de discusi贸n ya que lo que se debe pensar es c贸mo la pr谩ctica religiosa puede dejar de ser hist贸ricamente est谩tica y parar la difusi贸n de estereotipos que vuelve dif铆cil el que muchas mujeres se pronuncien como aut贸nomas.

Se debe anotar tambi茅n que claramente la religi贸n no es el 煤nico factor condicionante para ejercer violencia ni para padecerla. La estructura social sin duda condiciona la perpetuaci贸n del abuso en muchas v铆ctimas ya que modela formas de comportamiento penetrantes y duraderas sobre el papel asignado a las mujeres.

Referencias bibliogr谩ficas

Butler, Judith (2007). El g茅nero en disputa: el feminismo y la subversi贸n de la identidad. Barcelona: Paid贸s Ib茅rica.

Dias, Julieta (2011). As mulheres no Novo Testamento en E Deus criou 脿 mulher: Mulheres e Teologia organizado por Caldeira, Isabel y Borges, Anselmo. Coimbra: Editora Nova Delphi.

Duque, Eduardo (2014). Mudan莽as culturais, mudan莽as religiosas. Perfis e tend锚ncias da religiosidade em Portugal numa perspetiva comparada. Braga: Edi莽玫es H煤mus.

Iturra, Ra煤l (1991). A religi茫o como teoria da reprodu莽茫o social: ensaios de antropologia social sobre religi茫o, pecado, celibato e casamento. Estudos em Portugal. Lisboa: Escher.

Morris, Brian (2009). Religi贸n y Antropolog铆a. Una introducci贸n cr铆tica. Madrid: Editorial Akal.

Pa铆s, Elza (2010). Homic铆dio Conjugal em Portugal, rupturas violentas da conjugalidade. Lisboa: Imprensa Nacional Casa da Moeda.

Santos, Anita y Cruz, Olga (2014). V铆timas de viol锚ncia conjugal: Uma proposta de interven莽茫o cognitivo-comportamental. Maia: Instituto Superior da Maia.

Sen, Amartya (2007). Identidade e viol锚ncia. A ilus茫o do destino. Lisboa: Tinta da China.

Tamayo, Juan Jos茅 (2010). Religi贸n, g茅nero y violencia. Sevilla: Universidad Internacional de Andaluc铆a.

Universidade Nova de Lisboa (2008). Inqu茅rito Nacional de Viol锚ncia de G茅nero. SociNova/CesNova. Faculdade de Ci锚ncias Sociais e Humanas. Lisboa.

Vicente, Ana (2012). 鈥淧refacio鈥. Mulheres que ousaram ficar. Henriques, Fernanda; Toldy, Teresa; Ramos, Maria y Dias, Julieta (org.). Porto: Letras e Coisas.

 

[1] Lo que aqu铆 se presenta forma parte de una investigaci贸n etnogr谩fica m谩s amplia y actualmente en proceso de an谩lisis por parte de la autora del art铆culo. El trabajo de campo se extendi贸 incluso al Hospital Psiqui谩trico de Coimbra, pero el resultado de dicho proceso no se incluye en este escrito.

[2] Cabe aqu铆 mencionar que Eduardo Gomes Da Costa Duque en su estudio Mudan莽as culturais, mudan莽as religiosas. Perfis e tend锚ncias da religiosidade em Portugal numa perspetiva comparada analiza los datos del European Values Survey y del International Social Survey Programme que indican que si bien la poblaci贸n portuguesa no cree en sus instituciones, la 煤nica excepci贸n es la Iglesia. Se帽ala tambi茅n a Portugal como uno de los territorios que, junto con Italia, experimenta un reavivar y una aproximaci贸n al Vaticano; es decir, es m谩s cat贸lico y menos secular que otros pa铆ses de Europa.

[3] Elza Pa铆s (2010: 103) recuerda que en tierras lusitanas el C贸digo Penal聽 de 1886 consideraba el adulterio, entendido como la deshonra al v铆nculo 鈥渟agrado鈥 por parte de la c贸nyuge, como un atenuante para su homicidio: 鈥渙 sea, si el marido la mataba por razones de adulterio se pod铆a recibir apenas como condena el mudarse de poblaci贸n durante 6 meses, pero la mismo atenuante no era v谩lida para la mujer鈥. La disposici贸n se mantuvo hasta 1974 y as铆 las mujeres fueron desprotegidas聽 por la ley, mientras se brindaba impunidad a los hombres. Tambi茅n Iturra (1991: 91) recuerda que en Portugal varias disposiciones, m谩s que nada matrimoniales, se asimilaron como reales porque el Vaticano as铆 lo promulg贸. Desde el catecismo de Pio XII se ense帽aba que el casamiento civil era apenas una exigencia del Estado y por eso no creaba derechos para un cat贸lico; mientras que casarse por la Iglesia satisfac铆a exigencias tanto terrenales como divinas -las del derecho can贸nico-: 鈥渓as cosas no han cambiado desde entonces鈥.

[4] De un total de 39 espacios de protecci贸n que existen en Portugal para mujeres v铆ctimas de violencia. 9 fueron creadas por la Iglesia Cat贸lica. Datos presentes en el estudio As casas de abrigo em Portugal: Carateriza莽茫o estrutural e funcional destas respostas sociais publicado por Ana L煤cia Correia y Ana Isabel Sani.

Acerca de Mariuxi Le贸n

Licenciatura en Comunicaci贸n Social. Universidad Cat贸lica de Guayaquil-Ecuador. Mag铆ster en Periodismo. Universidad Torcuato Di Tella, Argentina. Actualmente Doctoranda en Antropolog铆a Social.Universidad de Coimbra-Portugal. Realiza estancia de investigaci贸n en la Universidad de Salamanca (febrero-mayo).
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