¿Cómo explicar el cambio en las relaciones entre los EEUU y Cuba: Obama, grupos de interés o reformas liberales?

Las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos de América se tensaron a partir de los primeros meses de la Revolución Cubana de 1959. El embargo impuesto por Washington contra la isla desde 1962 es el principal componente del conflicto entre los dos países. Durante tres décadas, las sanciones económicas fueron justificadas por la alianza entre Cuba y la Unión Soviética. Aunque la URSS ya no exista desde 1991 y el socialismo cubano ya no represente una amenaza para el mundo, el embargo continuó a través de las diferentes administraciones norteamericanas hasta los días de hoy, mientras que, por otro lado, las relaciones de los EEUU se normalizaron con varios países, como China o Vietnam a lo que siguieron las reformas liberales en estos dos países asiáticos. Pero en diciembre de 2014, las problemáticas relaciones atrajeron la atención pública con los anuncios simultáneos hechos por el Presidente Obama y el Presidente Raúl Castro dando una esperanza para la normalización.

Es importante acentuar que un factor económico—las confiscaciones de las empresas estadounidenses durante la construcción del socialismo— había determinado la ruptura entre los dos países, y en este sentido, la restauración del capitalismo en la isla podía ser la causa de la nueva política anunciada por el Presidente Obama. En este artículo, se intenta analizar si existe una tendencia a la restauración del capitalismo en la economía cubana, y  a través de qué mecanismo causal esta tendencia podría resultar en la normalización de las relaciones entre los dos países.

A pesar de ciertas reformas liberales de relativamente pequeña escala, durante los años ochenta y a principios de los noventa, las posteriores reformas llevadas a cabo desde que Raúl Castro ascendió al poder merecen ser distinguidas de las reformas anteriores. Durante el liderazgo de Fidel Castro todos los incentivos de liberalización eran reversibles, limitados y están bajo estricto control del Estado. Sin embargo, las grandes reformas anunciadas y aplicadas por la administración de Raúl Castro han ido disminuyendo considerablemente el papel del Estado en la economía, particularmente en el sector agrícola, pero no solo en este, provocando la aparición de una nueva clase constituida por cientos de miles de personas que se convertirán en miembros potenciales de la oposición al gobierno, ya que pretenderán ampliar sus derechos de propiedad y aumentar los beneficios.

En este artículo se define el proceso iniciado en 2006 como la restauración del capitalismo en Cuba, por lo que nos atrevemos a  afirmar que la nueva política económica cubana es el principal factor que hace posible la normalización de las relaciones entre dos países. Con la implementación de las políticas económicas liberales no solo el Estado socialista está listo para la adaptación de su política exterior al nuevo modo de producción, sino que también las empresas estadounidenses empiezan a presionar a su gobierno con el fin de no dejar todas las nuevas oportunidades de inversión en la isla para las empresas latinoamericanas, chinas, canadienses y europeas. Por lo tanto, falta solo la voluntad política de la superpotencia para habilitar la normalización. Este es un caso similar a otros procesos de normalización de las relaciones de Estados Unidos, por ejemplo, con Vietnam y China respectivamente en 1979 y en 1995. Este proceso se hace posible especialmente cuando el país de destino ya no representa una amenaza considerable contra la seguridad de los EEUU (Koçak 2016). Aunque no es posible afirmar que las reformas liberales en la isla resultan en una mejora de las relaciones con la superpotencia capitalista.

Es importante identificar el mecanismo causal que se encuentra entre esta condición (restauración) y el resultado (normalización). Este mecanismo tiene dos partes. Cada una de las partes es constituida por una entidad y una actividad (Beach y Pedersen 2013: 49). En la primera parte del mecanismo causal identificamos las actividades de lobbying de varios grupos de interés estadounidenses que  incluye a los grupos conservadores de los Cubano-americanos que defienden mantener el embargo entre sus otros objetivos, así como las actividades de lobbying de grupos agrícolas y comerciales que proponen la mitigación o levantamiento del embargo sobre el legislativo y el ejecutivo. Para los grupos que caben en la primera categoría, la condición principal para la normalización es la devolución de los bienes expropiados durante el período pos-revolucionario a sus expropietarios. En este campo pro-embargo merecen ser citadas las organizaciones Madres y Mujeres Anti-Represión por Cuba, Directorio Democratico Cubano y U.S. Cuba Democracy PAC. Y en el campo opuesto que lucha por el fin del embargo podemos enumerar a la US Agriculture Coalition for Cuba, Engage Cuba Coalition y New Cuba PAC.

En el análisis final, los grupos pro-embargo están condenados a perder este combate mientras Cuba no revoque el camino de reformas. Por otra parte, el segundo componente del mecanismo serán las negociaciones entre el poder legislativo y el ejecutivo, y las decisiones finales tomadas por estos, según sus competencias a favor de la mejora de las relaciones, lo que finalmente resultará en la normalización. Este concepto de normalización no necesariamente significa una normalización total. Como en el caso de la observación de la restauración del capitalismo, lo importante es observar la tendencia. Reuniones bilaterales, apertura de las embajadas, autorización de viajes, y envío de remesas forman parte de este proceso. Es fundamental destacar que es posible revocar temporalmente la nueva política como parece suceder con algunas decisiones tomadas por el presidente Donald Trump. No obstante, a largo plazo la normalización es inevitable.

Bibliografía

Koçak, Canberk (2016). “Interest Groups and U.S. Foreign Policy towards Cuba: the Restoration of Capitalism in Cuba and the Changing Interest Group Politics,” Class, Race and Corporate Power, 4 (2). DOI: 10.25148/CRCP.4.2.001664

Disponible en: http://digitalcommons.fiu.edu/classracecorporatepower/vol4/iss2/7.

Beach, Derek y Pedersen, Rasmus Brun (2013). Process-Tracing Methods. Ann Arbor: The University of Michigan Press.

Acerca de Canberk Kocak

UNIVERSITY OF LISBON Lisbon, Portugal PhD. in Comparative Politics Institute of Social Sciences (ICS)
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