“De la tradición a la necesidad”: Las policías comunitarias y las autodefensas en México

Desde hace ya varios años, el problema de la inseguridad en México se ha convertido en un tema delicado, constante y permanente. Existen esfuerzos oficiales para combatir este fenómeno, tanto por parte de los gobiernos locales como el federal, creando programas nacionales, políticas públicas y alianzas entre los gobiernos. Sin embargo, en las últimas fechas han sido notorios la creación de movimientos ciudadanos que luchan por brindar seguridad a la población ante la incapacidad de los distintos órdenes de gobierno.

Si se parte de una visión estricta de las cosas, esto último no es justificable, ya que el Estado es el único que debería tener el ejercicio del monopolio de la fuerza y la seguridad. No obstante, ¿qué hacer cuándo el gobierno no cumple con esta función? ¿Qué hacer cuando el hartazgo de los ciudadanos es tan grande que reacciona para garantizar su seguridad sin esperar que el Estado actúe por ella?, ¿Qué hacer cuando la acción colectiva de un grupo de ciudadanos tiene mayor organización que las instituciones de un país?

La acción colectiva y los movimientos sociales son desafíos colectivos planteados por personas que comparten objetivos comunes y solidaridad en una interacción mantenida con las élites, los oponentes y las autoridades (Tarrow 2004: 21). Desde inicios del año 2013 las policías comunitarias y los grupos de autodefensa han acaparado la atención de la opinión pública respecto a su organización por combatir la inseguridad. Sin embargo, es bastante común la confusión y lecturas contradictorias entre dichos movimientos, que a pesar de que ambos tienen como fin común la autoprotección de la ciudadanía, la legalidad de unos y el nivel de legitimación de otros permiten realizar esta diferenciación y dar cuenta de estar ante fenómenos organizativos diferentes.

La policía comunitaria nace en el Estado de Guerrero, en el suroccidente mexicano, formalizándose el 15 de octubre de 1995[1], siendo una red de vigilancia conformada por indígenas Mixtecos y Tlapanecos, organizados para enfrentar la ola de violencia e inseguridad que azotaba la región de la Montaña y la Costa Chica del país. Las tareas principales que asumieron “las comunitarias” –como ellos se autonombran-, eran la vigilancia y la seguridad. Los miembros de las policías comunitarias son electos en sus comunidades para ocupar el cargo de policía durante un año de manera gratuita y obligatoria, lo cual es visto como un compromiso con la comunidad. Las armas de la policía comunitaria están registradas en el Ejército como una manera de garantizar la paz en el territorio y la no confrontación con el Estado. De esta manera, las policías comunitarias están “reconocidas” por el Estado y podrían considerarse como organizaciones que comparten tareas con éste (no que lo confronta).

Cuando algún ciudadano tiene problemas de deudas, abigeato u otros asuntos acude a la comunitaria para solicitar su apoyo. Estos intervienen con el fin de reeducar a los inculpados, obligándolos a realizar trabajo comunitario durante cierto tiempo, dependiendo del delito que hayan cometido. Los detenidos en reeducación van rotando cada quince días por las comunidades del sistema, existiendo “casas de justicia comunitaria” dónde son alimentados y vigilados. El fin último de este proceso es que los infractores se reeduquen y puedan reintegrarse a las comunidades, para lo cual reciben consejos de los principales de las comunidades (Sierra 2010).

Las autodefensas, a diferencia de las comunitarias, son originarias del Estado de Michoacán, ubicado en el suroeste del país,  estado vecino al sur de Guerrero, compartiendo la región conocida como la Tierra Caliente, una de las regiones con más altos índices de inseguridad en el país. Fernández Meléndez (2014) señala que los inicios de los grupos de autodefensa michoacanos tienen su origen (o impulso) en grupos rivales de Los Templarios, un cártel del narcotráfico, ya que fueron despojados con violencia brutal de sus propiedades, extorsionados, amenazados a cubrir cuotas de uso de suelo y diferentes prácticas que lideraba el crimen organizado, dando como resultado la unión de ciudadanos que se armaron con el fin de protegerse entre ellos. No se sabe de qué manera las autodefensas se subsidian, lo que sí se sabe es que estos cuentan con armas que son de uso exclusivo del Ejército y de alto calibre, AK47, mismas que parecerían haber sido sustraídas o “aseguradas” de los narcotraficantes.

El pasado 29 de enero de 2014, en la comunidad de Tepalcatepec en Michoacán, el Gobierno federal decidió finalmente legalizar a los grupos de autodefensas para incorporarlos en tareas de seguridad como parte del Ejército o de las policías municipales. Se decidió que los integrantes de las autodefensas podrían ser parte de la policía municipal, una vez que aprobaran los exámenes de confianza y fueran avalados por el Cabildo de cada Ayuntamiento. Una de las cuestiones que quedaron planteadas en el pacto de legalización es que se impide la expansión de las autodefensas en la entidad hasta complementar su institucionalización.

Las diferencias, por tanto, entre uno y otro grupo parecen claras. Las policías comunitarias están conformadas bajo un sistema de usos y costumbres, siendo un prestigio formar parte de sus filas, una tradición que se va heredando, que ha funcionado desde años ancestrales, formando parte como una práctica de la justicia indígena existente en América Latina. Las autodefensas son un acto de supervivencia dentro de un estado de excepción, sin tener una estructura establecida no estando originalmente legalizadas ni legitimadas. Su baja institucionalizalación los convierte en grupos sumamente volátiles, donde la incapacidad de respuesta por parte del gobierno por garantizar la seguridad de los ciudadanos ha levantado a la gente en armas para defenderse en un escenario donde los cárteles someten a comunidades enteras bajo su dominio.

Referencias bibliográficas

Fernández Menéndez, Jorge. 2014. Para entender las autodefensas. Excélsior en línea. [Consultado: 5 febrero 2014].

Ramírez Hernández,  Sofío. 2013. “Iniciativa para crear el subsistema de seguridad y justicia comunitaria y reeducación para los pueblos indígenas de México como parte del Sistema Nacional de Seguridad“. Gaceta del Senado.

Ramírez Hernández,  Sofío. 2013. “Iniciativa para crear el subsistema de seguridad y justicia comunitaria y reeducación para los pueblos indígenas de México como parte del Sistema Nacional de Seguridad“. Gaceta del Senado.

Tarrow, Sidney. 2004. El poder en movimiento: los movimientos sociales, la acción colectiva y política. Madrid: Alianza Editorial.

 


[1] Ley número 701 de Reconocimiento, Derechos y Cultura de los pueblos y las comunidades Indígenas del estado de Guerrero, dentro de su artículo 37 señala: El Estado de Guerrero reconoce la existencia del sistema de justicia indígena de la Costa – Montaña y al Consejo Regional de Autoridades Comunitarias para todos los efectos legales a que haya lugar. Las leyes correspondientes fijarán las características de la vinculación del Consejo con el Poder Judicial del Estado y de su participación en el sistema estatal de seguridad pública, respetando la integridad y las modalidades de las funciones que en cuanto a seguridad pública, procuración, impartición  y administración de la justicia se ejercen por el Consejo.

Acerca de Idalina Arreola

Idalina Arreola es Graduada el Máster en Estudios Latinoamericanos del Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca.

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2 respuestas a “De la tradición a la necesidad”: Las policías comunitarias y las autodefensas en México

  1. Monserrat 29 abril, 2014 at 17:03 #

    Estimada Idalina,

    Muchas felicidades por el post, creo que es muy interesante hablar de estos temas teniendo en cuenta casos como el Colombiano, donde las autodefensas o los grupos paramilitares lograron tal poder y crueldad -por el descuido y en muchas ocasiones apoyo del Ejército colombiano- que en muchas regiones del país lograron el monopolio de la fuerza, fueron responsables de masacres, asesinatos, abusos y se convirtieron en uno de los mayores despojadores de tierras del país argumentando la necesidad de un grupo contrainsurgente.

    Por lo anterior, me gustaría mucho que me hablaras con mayor precisión la estrategia del Estado mexicano para formalizar esta clase de grupos, además de eso, me gustaría saber tu opinión acerca de esta ¿podría llegar prevenir que se convierta en un caso como el de Colombia?.

    un saludo.

    • Idalina 1 mayo, 2014 at 15:26 #

      Estimada Montserrat;

      En primer lugar muchas gracias por tus comentarios, considero que son muy precisos y motivan a realizar estudios comparados entre México y Colombia en un futuro. Por otro lado, el fin principal de este post nace de la necesidad de mencionar las diferencias entre un grupo y el otro (en México se coloca a los dos en la misma bolsa como si fueran lo mismo), a pesar de que ambos están generando acciones de protección hacia sus ciudadanos que el Estado no ha cubierto, la antigüedad, tradición y los usos y costumbres de la comunitaria y el resurgimiento POR NECESIDAD de los grupos de autodefensa obliga a diferenciarlos entre ellos.

      La estrategia del Estado Mexicano va principalmente con el fin de legalizar a estos grupos, ¿cómo? generando un registro de sus armas para mantener un control, pidiéndoles que permanezcan en sus lugares de origen y se incorporen a sus actividades cotidianas, capacitándolos y sometiéndolos a exámenes de confianza que normalmente un candidato a policía debe de cumplir, en general, tener un control de estos grupos y que actúen de manera conjunta con la Secretaría de Seguridad y de Gobernación.

      Respecto a tu última pregunta, considero que el estado mexicano al ver que perdía en algunas zonas del país el monopolio de la fuerza y la seguridad, decidieron crear acciones como las mencionadas anteriormente, a tipo de “tregua”, dónde, de una manera, se reconoce su incompetencia por cumplir con la obligación de salvaguardar a la ciudadanía pero que al mismo tiempo ejercen la cohesión de unir fuerzas con este tipo de grupos, que como su nombre lo dice, lo que buscan principalmente es la autoprotección.

      Saludos.

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