Desigualdad y desarrollo en la agenda de los legisladores de Brasil

¿Cuál el papel de las políticas de desarrollo, inversión y estímulo a la productividad en la reducción de las desigualdades en América Latina? ¿Existe algún consenso entre las élites políticas brasileñas sobre el papel de las entidades públicas en la promoción del desarrollo económico y la reducción de las desigualdades sociales? ¿Cómo valoran los parlamentarios brasileños la necesidad de políticas económicas de estímulo a la producción como la inversión en infraestructuras, políticas laborales y de desarrollo tecnológico? ¿Hasta qué punto la desigualdad es un problema a ser combatido?

A pesar de su larga trayectoria como una región marcada por altos niveles de desigualdad, América Latina ha presentado en la última década una tendencia manifiesta de crecimiento económico combinada con la reducción de la desigualdad social (CEPAL 2010). La literatura sobre el tema apunta hacia tres grandes causas para tales fenómenos. La primera es la valorización internacional de los productos primarios como factor de crecimiento económico, lo que ha permitido, a su vez, la incorporación de una mayor proporción de personas al mercado de trabajo, facilitando la redistribución y el consumo (Gasparini y Lustig 2011; CEPAL 2010; World-Bank 2004). La segunda consiste en el crecimiento de la formalización laboral y el aumento sostenido de los salarios mínimos (Cornia y Martorano 2010). La tercera, corresponde a las políticas de transferencia condicionada de renta, cuyos principales resultados han sido la reducción de la pobreza absoluta y la creación de nuevas clases medias, algo que la literatura ha demostrado que tiene un efecto solamente indirecto sobre la desigualdad (Cornia y Martorano 2010; Cornia, Gómez-Sabaini y Martorano 2011).

No obstante, poco o casi nada se ha indagado sobre la percepción y el papel de las élites políticas en la reciente tendencia de reducción de las desigualdades sociales y de promoción de desarrollo económico en la región. Algunos estudios clásicos sobre la desigualdad en la región señalan que los patrones de colonización y los vínculos productivos y comerciales establecidos desde entonces entre naciones ricas y en desarrollo explicarían la existencia de élites patrimonialistas y adversas a la promoción de medidas que promovieran mayor equidad social (D. Acemoglu, Johnson y Robinson 2001; Daron Acemoglu y Robinson 2006; Prado-Júnior 2000; Furtado 1997). Sin embargo, tales explicaciones sirven muy poco para explicar los desarrollos recientes de la región y para entender su sostenibilidad a largo plazo, dado que se concentran en tendencias históricas de largo aliento y dejan de lado procesos más recientes de cambio.

El objetivo del último Boletín Datos de Opinión “ELITES PARLAMENTARIAS: Desigualdad y desarrollo en la agenda de los legisladores brasileños”, publicado recientemente dentro del Proyecto Élites Latinoamericanas (PELA) y dirigido por el profesor Manuel Alcántara de la Universidad de Salamanca consiste precisamente en suministrar algunos elementos para entender la relación entre las percepciones de las élites políticas y el vínculo entre desarrollo y desigualdad. En este artículo se pretende, a partir de la última encuesta realizada en 2010 a los diputados federales de Brasil, entender qué medidas los legisladores perciben como prioritarias para promover el desarrollo y la reducción de las desigualdades sociales. En particular, se busca indagar hasta qué punto los legisladores perciben esos dos problemas –desarrollo y desigualdad– como fenómenos interconectados y si vislumbran soluciones comunes o integradas para atajarlos.

El análisis de los datos evidencia algunos puntos que pueden ser bastante reveladores de las acciones y políticas llevadas a cabo no solo por Brasil sino también por la mayor parte de los países de la región. Dado que la encuesta ha sido llevada a cabo en un contexto de crecimiento sostenido desde el principio de la década de 2000, los temas relacionados al desarrollo, la inversión, el empleo y la promoción de la igualdad reciben una importancia secundaria cuando se trata en identificar los principales problemas del país. La preocupación central de las élites políticas se deposita en aquellos problemas que constituyen la pauta actual de los medios de comunicación y de la opinión pública en general: la seguridad ciudadana, la sanidad, la educación y la corrupción.

Al pasar al papel del Estado como actor económico, la situación cambia significativamente. Una cantidad mucho menor de diputados apoya una acción clara de las instituciones públicas en la creación de empleo y menos todavía son favorables a la intervención directa por medio de empresas de capital controlado por el Estado [1]. En gran medida, dicho carácter anti-estatal en la actividad económica tiene que ver con el fracaso del modelo desarrollista previo a la crisis de la deuda de la década de 1980 y de la adopción del ideario neoliberal por parte de las élites políticas brasileñas (Power y Zucco 2011). Esta divergencia entre la percepción del rol estatal en los temas de desarrollo y desigualdad también puede observarse en la divergencia entre las agendas del ejecutivo y legislativo, con el primero defendiendo grandes iniciativas de inversión en infraestructura y el segundo enfocado en otras políticas de carácter redistributivo.

La preferencia de las élites por las políticas sociales se reafirma por sus percepciones acerca de las prioridades de gasto. Se verifica un énfasis en las políticas sociales, en particular educación, sanidad y asistencia social. Un elemento interesante se encuentra en el hecho de que, aunque las políticas de inversión pública no sean entendidas como prioridades ni problemas, la inversión en infraestructuras aparece como una de las principales necesidades de gasto. Eso se da por dos razones principales: el dominio de la agenda legislativa por el ejecutivo, que viene desde 2007 llevando a cabo amplios programas de inversión en infraestructuras; y, por otro lado, por la realización del mundial de futbol en 2014 y los juegos olímpicos en 2016, que demandan fuerte inversión en esta área.

En resumen, las percepciones de la élite legislativa en Brasil en relación a los temas de desigualdad y desarrollo están ligadas a una visión del Estado como un actor esencialmente redistributivo. Los diputados se muestran reticentes cuando se trata de intervenir de forma más activa en la economía, creando empleo o llevando a cabo inversiones de largo aliento. La reciente bonanza, aunque con niveles de crecimiento relativamente pequeños para la región, añade a este contexto una preocupación menor o secundaria con relación a los problemas de carácter económico y de desigualdad social.

 


[1] Para obtener información más detallada sobre la percepción de los diputados federales brasileños con relación al rol del Estado y las prioridades de gasto, ver el Boletín “Desigualdad y Desarrollo en la agenda de los legisladores de Brasil” de PELA, disponible en: http://americo.usal.es/oir/elites/boletines.htm.

 

Referencias: 

Acemoglu, D., Johnson, S. y Robinson, J. 2001. “The Colonial Origins of Comparative Development.” American Economic Review 91 (5): 1369–1401.

Acemoglu, Daron y Robinson, James. 2006. Economic Origins of Dictatorship and Democracy. New York: Cambridge UniversityPress.

CEPAL. 2010. La Hora De La Igualdad: Brechas Por Cerrar, Caminos Por Abrir. Santiago: CEPAL.

Cornia, Giovanni Andrea, Gómez-Sabaini, Juan Carlos y Martorano, Bruno. 2011. “A New Fiscal Pact, Tax Policy Changes and Income Inequality.” Working Paper 2011/70, ed. United Nations University – World Institute for Development Economics Research.

Cornia, Giovanni Andrea y Martorano, Bruno. 2010. “Policies for Reducing Income Inequality: Latin American During the Last Decade.” En Social and Economic Working Paper, ed. UNICEF. New York: UNICEF.

Furtado, Celso. 1997. Formação Econômica Do Brasil. São Paulo: Companhia Editora Nacional.

Gasparini, Leonardo y Lustig, Nora. 2011. The Rise and Fall of Income Inequality in Latin America. CEDLAS, Working Papers 0118, Universidad Nacional de La Plata CEDLAS.

Power, Timothy J. y Zucco, Cesar. 2011. O Congresso Por Ele Mesmo: Autopercepções Da Classe Política Brasileira. Belo Horizonte: Editora UFMG.

Prado-Júnior, Caio. 2000. Formação Do Brasil Contemporâneo: Colônia. São Paulo: Brasiliense.

World-Bank. 2004. Income Inequality in Latin America and the Caribbean. Breaking with History? Washington, D.C.: World Bank, Latin American Section.

 

Acerca de Rodrigo Rodrigues-Silveira

Rodrigo Rodrigues-Silveira es Doctor en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Salamanca, España.

2 respuestas a Desigualdad y desarrollo en la agenda de los legisladores de Brasil

  1. Flavia 21 Febrero, 2013 at 14:14 #

    El artículo de Rodrigo llama la atención sobre un tema clave para cualquier país: el de la desigualdad. Gracias al Banco de Datos de Elites Parlamentarias (PELA), podemos saber que la reducción de la desigualdad es un tema de importancia secundaria para los políticos brasileños (al menos en 2010, momento en que se hizo la encuesta).

    En un momento de leve crecimiento económico, los políticos creen que será el mercado (sólo?) el que va a redistribuir la riqueza entre los ciudadanos. Más allá de posturas, ideologías y enfoques económicos, es curiosa esta percepción en el “gigante brasileño”, si se lo compara con los de las élites actuales de otros países como en Ecuador o Bolivia, que piensan al Estado de una manera más activa, por oposición al neoliberalismo de la décadas anteriores.

    Me resulta muy interesante además el argumento del trabajo respecto a como los temas de la agenda política están condicionados por la agenda mediática. Aquello sobre lo que los medios llaman más la atención (repiten más, le dedican más tiempo, lo presentan como más relevante), determina los problemas que resultan más relevantes para los políticos (y también para los ciudadanos). El trabajo de James Rogers y Everett Mitchel Dearing (http://books.google.es/books/about/Agenda_Setting.html?hl=es&id=JeQFd9GqheAC) es clave para comprender esta relación de agendas.

    Sería interesante hacer este ejercicio incluyendo más casos y comparando las posturas sobre los posicionamientos programáticos de las élites con las políticas públicas que luego aprueban en la Cámara legislativa.

    • Monica Martinez 22 Febrero, 2013 at 14:02 #

      Creio que a sugestão final da professora Flavia é de extrema relevância para podermos entender as conseqüências da percepção dos parlamentares sobre o papel do Estado na vida cotidiana dos cidadãos, sujeitos das políticas públicas.

Deja un comentario