El difícil encaje del turismo indígena en el plano jurídico

Uno de los escollos más importantes para un correcto encaje del turismo indígena, en el sistema jurídico, es la ausencia de definiciones concretas sobre sus principales actores. Así, el concepto indio u indígena, es una categoría supra étnica que no denota ningún contenido específico de los grupos que abarca, sino una particular relación entre ellos y otros sectores del sistema social global del que forman parte (Bonfill Batalla G. S/D). En otras palabras, no sería correcto hablar de “indígenas”, pues el vocablo mismo es una imposición simplificadora y globalizante proveniente de la cultura europea y es a ellos -a los propios indígenas- a quienes les corresponde en forma exclusiva el derecho de elaborar una definición.

Tampoco encontramos un calificativo explícito con respecto a los pueblos indígenas. Así, “Minoría tribal”, “pueblo nativo”, “aborigen”, “pueblo autóctono”, “minoría étnica”, “pueblo tradicional”, “indígena”, “minoría nacional”, “primeros pueblos”, “primeras naciones”, “pueblos indígenas”, son todas denominaciones que se utilizan para referirse a unas comunidades humanas con unos rasgos particulares que las distinguen del resto de la sociedad estatal,  pese a ser muy diversas entre sí, en cuanto costumbres, tradiciones, culturas, lenguas y formas de vida, estas comunidades poseen conciencia, o comienzan a tenerla, de compartir unas características y unos problemas comunes (Morales Gonzalez 2008: 123-136).

Por lo cual no habría ninguna duda de que esta no es una discusión teórica científica sino más bien política, pues los diferentes autores, los organismos internacionales, los Estados y las propias organizaciones indígenas no han encontrado todavía una definición que satisfaga a todos por igual.  Además, aunque algunos países utilizan el término “pueblo” en su legislación nacional relativa a los grupos indígenas que viven en su territorio, prefieren el uso de la denominación población, ya que carece de algún tipo de carga política, por ejemplo el derecho a la libre determinación (Torres Ribas 1995).

Tampoco existe una definición lo suficientemente amplia, en lo que se refiere al turismo en el ámbito indígena. “Turismo solidario”, “comunitario”, “etnoturismo” o “turismo indígena” son solo algunos de los términos con los cuales se asocia esta actividad. Resulta necesario entonces remarcar al menos sus principales características y aspectos diferenciales.

Así, el turismo solidario podríamos definirlo como aquel tipo de actividad económica en el que los procesos de desarrollo se realizan esencialmente en beneficio de las poblaciones directamente afectadas y ubicadas en países en vías de desarrollo, y, de acuerdo con dos premisas: que el turismo minimice el impacto sobre el entorno, buscando conservar el patrimonio local, las culturas, las tradiciones, el medio ambiente, etc.; y que el turismo fortalezca las sociedades locales, gracias a dinámicas económicas autónomas (López-Guzmán T.; Vázquez de la Torre G.; Melían Navarro 2007).

Por su parte, el turismo comunitario es una actividad a través de la cual la población local busca mejorar su situación socioeconómica y conservar los recursos naturales de su territorio, a través del contacto establecido entre la comunidad local y el turista (López-Guzmán; Sánchez Cañizares 2009: 85-103). Además, el turista también interactúa con las organizaciones que prestan el servicio turístico, con el entorno donde se desarrolla la actividad turística y con el contexto en el que se desarrolla el propio servicio (Castellanos Verdugo; Orgaz Agüera 2013: 1-9), y por lo tanto, puede propiciar que aparezca algún tipo de impacto cultural entre la propia comunidad local y el visitante, o, también, medioambiental en el destino, sino se tienen en cuenta aspectos como la capacidad de carga (Nae-Wen; Pei-Hun 2009: 1324-1330).

Con respecto al etnoturismo, es una actividad especializada y dirigida que se realiza en territorios de los grupos étnicos con fines culturales, educativos, y recreativos que permite conocer los valores culturales, forma de vida, manejo ambiental, costumbres de los grupos étnicos así como los aspectos de su historia. Finalmente, el turismo indígena es aquella actividad turística abordada y manejada por comunidades y/o familias indígenas, que se desenvuelven en un espacio rural o natural, históricamente ocupado por estos pueblos, conjugando sus costumbres y tradiciones ancestrales y contemporáneas, fomentando de este modo un proceso de intercambio cultural con el visitante o turista.

Esta situación de indefinición del turismo en el ámbito indígena, dificulta un correcto encaje de la actividad turística dentro del sistema jurídico. (Castro Paillalef; Llancaleo Palomera 2002) y si bien es cierto que el derecho y el turismo han mostrado estar íntimamente ligados, por tratarse el primero de una actividad humana y el segundo de normas que regulan dicha actividad,  las normas jurídicas aplicables a las relaciones contractuales del turismo no se generaron específicamente para regular la actividad turística. Las normas que se aplican en un contexto turístico pertenecen a un conjunto de normas sin exclusividad alguna, derivadas del derecho laboral, civil, mercantil y tributario así como de leyes generales con una macro-aplicabilidad (Montalivet de Pierre 1999).

Bibliografía y referencias:

BONFIL BATALLA G. “El concepto de indio en América: una categoría colonial”. En: Identidad y pluralismo cultural en América Latina. CEHASS, Editorial de la Universidad de Puerto Rico. (s/d)

CASTELLANOS VERDUGO, M. y ORGAZ AGÜERA, F. 2013. “Potencialidades ecoturísticas de la República Dominicana”. TURyDES: Revista de Investigación en Turismo y Desarrollo Local, vol. 6, nº 14, pp. 1-9.

CASTRO PAILLALEF y  LLANCALEO PALOMERA. 2002. Turismo: una apuesta al desarrollo de las comunidades Indígenas de Chile. Programa Orígenes.

LÓPEZ-GUZMÁN GUZMÁN T, J; VÁZQUEZ DE LA TORRE, G Y MELIÁN NAVARRO A. 2007. Turismo solidario. Una perspectiva desde la Unión Europea. Revista Gestión turística. Valdivia. Chile

LÓPEZ-GUZMÁN, T. y SÁNCHEZ CAÑIZARES, S. M. 2009. “Turismo comunitario y generación de riqueza en países en vías de desarrollo. Un estudio de caso en el Salvador”. REVESCO: Revista de Estudios Cooperativos, nº 30, pp. 85-103.

MONTALIVET DE PIERRE, P. 1999. Droit du Tourisme, Ed. Dalloz,

MORALES GONZALEZ, M. 2008. Etnoturismo o turismo indígena. México. Quintana Ro: Instituto politécnico nacional, 2008, págs. 123-136.

NAE-WEN, K y PEI-HUN, C. 2009. “Quantifying energy use, carbon dioxide emission, and other environmental loads from island tourism based on a life cycle assessment approach”, en Journal of Cleaner Production, vol. 17, nº 15, pp.1324-1330.

TORRES RIVAS, E, 1995. “Consideraciones sobre la condición indígena en América Latina y los derechos humanos”, en Documentos de trabajo, agosto, Instituto Interamericano de Derechos Humanos, San José, Costa Rica

Acerca de Carlos García Palacios

Carlos García Palacios es profesor asociado a la Universitat de Girona e investigador visitante en el Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca, España.

, ,

Aún no hay comentarios

Deja un comentario