El Parlamento Andino: de la abolición a una reforma necesaria

Se abre un nuevo debate sobre la pertinencia y los reales avances de la integración subregional, con la propuesta Colombiana de eliminar el Parlamento Andino como órgano de representación popular en la Comunidad Andina de Naciones. Este escrito pretende hacer un recorrido sobre los avances de la institución y plantear algunas propuestas para una reforma necesaria.

Antecedentes

La propuesta de creación de la institución se da desde el acto fundacional de la comunidad Andina llamada, entonces,  Pacto Andino con el Acuerdo de Cartagena de 1969 en sus Arts. 42 y 43.  La idea de fundación de un Parlamento de carácter representativo se cristaliza en Bolivia, donde se promulga el Tratado Constitutivo de la Paz en 1979  suscrito por Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú  y Bolivia. Este convenio consagra los derroteros ideológicos del órgano así como su organización, propósitos y atribuciones como corporación deliberante y de control de la comunidad Andina buscando trascender el primigenio interés económico y comercial del Pacto hacia la construcción de un sistema de integración subregional de corte social y popular.

Bajo este principio, el Parlamento buscó ejercer veeduría sobre el proceso de convergencia desde sus funciones deliberativas y de control y actuar como órgano dinamizador de las iniciativas surgidas de los órganos del Sistema Andino de Integración (SAI) [1], efectuando recomendaciones,  en especial,  en el campo de desarrollo normativo y construcción de políticas públicas comunitarias que luego serían implementadas en cada uno de los Estados miembros.

Más allá de los discursos

En el seno de la Comunidad Andina y gracias a la gestión directa del Parlamento Andino se suscribió en el mes de abril del año 1994 la carta de navegación del sistema para el abordaje de temas sociales y la protección de derechos Humanos en la subregión: la Carta Social Andina[2] la Aprobada en el IX Período Ordinario de Sesiones del Parlamento Andino en Caracas (Venezuela), documento que cuenta con un catálogo amplio de derechos  económicos, sociales y culturales que integra todos los sectores poblacionales desde las mujeres, los niños, las comunidades afrodescendientes y los pueblos indígenas.

De los aportes de este documento nacería en el año 2002, la Carta Andina para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos[3] que se erige como uno de los referentes de reconocimiento de derechos en el Hemisferio, en su artículo 18 específicamente reconoce “el derecho de todo ciudadano y ciudadana de los Países Miembros de la Comunidad Andina a elegir y participar en las elecciones del Parlamento Andino, que deberán realizarse mediante sufragio universal, libre, directo y secreto”.

En el seno del Parlamento,  además,  se han gestado espacios de convergencia  sobre temas de corrupción, migraciones y equidad de género así como diversas iniciativas de seguridad social  y de protección de economías de los Estados miembros, proyectos surgidos de los encuentros de las cumbres sociales andinas, las cumbres culturales, comerciales y educativas auspiciadas por la institución.

No obstante,  una iniciativa ambiciosa como ésta no se encuentra exenta de detractores. El Parlamento Andino, desde su fundación,  ha sido blanco permanente de críticas,  provenientes no solo de  los Estados sino del  mismo sistema[4] que ha tildado al órgano de inoperante, inoficioso, despilfarrador.  En suma,  una carga desmesurada para los Estados miembros, críticas debidas en especial al desconocimiento de su actividad  y a la precaria divulgación de sus progresos e iniciativas, sin contar con la reticencia del propio sistema Andino de integración para asignar verdaderas funciones deliberantes dotándolo de poder decisorio, proyectivo ni para reconocer su verdadera importancia como un puente de comunicación fundamental entre la comunidad y sus órganos y la ciudadanía representando más de 120 millones de personas. El Parlamento es el único órgano del sistema Andino de Integración conformado por representantes electos popularmente en sufragio universal público y secreto. La iniciativa de su eliminación y aún la propuesta de abolir la elección popular de sus representantes sería un retroceso evidente en el proceso democrático y se perdería una valiosa oportunidad de acercar el sistema a los ciudadanos,  sus finales destinatarios.

A continuación,  se presentan algunas falencias del actual sistema y propuestas de solución:

1. Competencias limitadas no decisorias del ente, otorgadas por el Articulo del Acuerdo de Cartagena y Decisión 1152 del 29 de Agosto de 2006 reglamento del Parlamento circunscritas a funciones de mera deliberación y recomendación sin vínculo jurídico o relevancia normativa.

Propuesta:

Reestructuración de márgenes de competencia  para la ampliación de campos de acción  del Parlamento Andino como organismo deliberante y de control de la comunidad buscando la asunción de funciones legislativas y decisorias, previendo a corto plazo, el carácter de ente obligatorio de consulta previa de proyectos impulsados por el  Consejo Andino de Ministros y el Consejo Presidencial Andino.

2. Aislamiento del Parlamento Andino con los esquemas legislativos de los Estados miembros de la Subregión.

Propuesta:

Fortalecer la participación mutua de los parlamentarios, fortaleciendo canales de comunicación interparlamentaria con el objetivo de concretar decisiones comunitarias en los niveles nacionales y regionales. Como primera medida,  institucionalizando el derecho a voz de los parlamentarios Andinos en las sesiones de deliberación de los Congresos Nacionales.

3. Desincentivo y decreciente apoyo a convenios ya existentes especialmente en los temas de cultura, educación y seguridad social.

Propuesta:

Fortalecimiento de convenios de cooperación surgidos del sistema Andino de Integración en especial  el convenio con la Universidad Simón Bolívar con miras a la homologación Subregional de títulos y grados, y el Convenio Simón Rodríguez, en materia de derechos transfronterizos de seguridad social, con el objetivo de implementación de la pensión comunitaria en el marco del convenio iberoamericano de seguridad social[5].

4. Aislamiento y dispersión de esquemas por divergencia ideológica o netamente economicista.

Propuesta:

Implementación de un sistema de diálogo directo con esquemas regionales y hemisféricos como UNASUR, MERCOSUR y Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños CELAC, en especial con sus entes deliberantes y decisorios con el objetivo de intercambiar experiencias e implementar políticas de buenas prácticas hacia una integración multidimensional.

5. Desconocimiento de la labor del Parlamento Andino, desinformación, escasa divulgación y participación del ciudadano representado.

Propuesta:

El desarrollo de un esquema de integración coherente con la democracia debe garantizar la participación de los ciudadanos. El Parlamento Andino cumple esta función, por tal razón es fundamental permitir mayor participación e injerencia ciudadana en la toma de decisiones de la Institución facilitando  canales de comunicación entre ciudadano y Comunidad Andina, injerencia viable luego de capacitación ciudadana sobre el funcionamiento del sistema, su tarea, avances y falencias y en especial sobre su papel como ciudadano Andino en la consolidación de un esquema real de integración sub regional.



[1] El Sistema Andino de Integración está conformado por todos los órganos de la comunidad andina entre los cuales se destacan: Los consejos Andino de Ministros de Relaciones Exteriores Y Presidencial Andino La Comisión de la Comunidad Andina El Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina;- El Parlamento Andino;- ;-La Secretaría General de la Comunidad Andina;- así como los consejos consultivos Empresarial, Laboral,  La Corporación Andina de Fomento CAF;- El Fondo Latinoamericano de Reservas; y convenios culturales como el hecho con la Universidad Simón Bolívar.

[2] Parlamento Andino, XV Período Ordinario de sesiones, Carta Social Andina http://www.parlamentoandino.org/index.php/2013-02-21-16-33-17/2013-02-21-16-33-51/carta-social-andina

[3] Comunidad Andina de Naciones Carta Andina de Derechos Humanos  julio 27 de 2002 Disponible en http://www.comunidadandina.org/documentos/actas/cart_DDHH.htm

[4] Véase la  declaración del Parlamento Andino 25 septiembre de 2013 periodo de sesiones XLIII  sobre la Decisión 792 del Consejo Andino de Ministros que recomienda excluir al parlamento del Sistema Andino De Integración. Disponible en http://issuu.com/elcondor/docs/ declaracion_ parlamento_andino.

[5] Especialmente las insertadas en el Convenio Iberoamericano de seguridad social. Suscrito en la Organización Iberoamericana de seguridad social OISS. De la Comunidad iberoamericana de Naciones. Noviembre de 2007.Disponible en http://www.oiss.org

 

Acerca de Andrea Naranjo

Andrea Naranjo es Candidata Doctorado RRII Iberoamericanas en la Universidad Rey Juan Carlos Madrid.

, , , ,

2 respuestas a El Parlamento Andino: de la abolición a una reforma necesaria

  1. Monserrat 14 Mayo, 2014 at 10:03 #

    Estimada Andrea Naranjo,

    Felicidades por el texto, considero que las propuestas que haces son muy valiosas. A mi modo de ver la última propuesta es eje central de los problemas actuales del Parlamento Andino, ya que por un lado, carece de reconocimiento como institución (la participación electoral para la elección de representantes al Parlamento Andino en Colombia fue del 30%) y por otro lado, la población no se siente representada en esta institución, es decir,como bien lo dices en el artículo hay un desconocimiento de la labor del Parlamento y eso es una gran falla. Me gustaría preguntarte si consideras que los canales de comunicación que planteas puedan funcionar teniendo en cuenta que incluso los canales de representación próximos al ciudadano como lo son los Congresos Nacionales no funcionan de la manera en que deberían funcionar.

    saludos Cordiales

    • Andrea Naranjo 14 Mayo, 2014 at 21:14 #

      Estimada Monserrat:
      Antes que nada gracias por tus valiosos comentarios, con respecto a lo que dices sobre la carencia de legitimidad de los congresos nacionales y de el espacio andino comparto contigo la postura escéptica sin embargo considero que obedece a dos factores básicos: 1.La conformación institucional cerrada para el acceso a los esquemas institucionales, factor que se origina en la complejidad de intereses (políticos o no) que se tejen al rededor de un cargo de esta naturaleza, o como en el caso del Parlamento, a la perversidad interna del sistema que bloquea cualquier posibilidad de injerencia del cuerpo decisorio en las políticas públicas de sus Estados miembros. 2. El alejamiento del constituyente primario, debido en parte al desconocimiento de la utilidad de un esquema con potencialidades infinitas. Monserrat, es también honesto reconocer que la apatía ciudadana es consecuencia previsible y hasta “deseable” para aquellos que ven en la opinión ciudadana informada y el debate público a su enemigo acérrimo.
      Un gran saludo desde Colombia.

Deja un comentario