El teatro, la traducción y el traspaso chueco de la historia

Out of the Wings Spanish and Spanish American Theatres in Translation: A Virtual Environment for Research and Performance (www.outofthewings.org) nació de un deseo muy específico: el de no convertirme en un tipo de cuello de botella humano donde se acumulaba y se bloqueaba el conocimiento de la dramaturgia hispanoamericana en el Reino Unido. En el equipo que formó el proyecto, buscamos ofrecer un medio a través del cual la diversidad y riqueza del teatro hispanoamericano estuvieran disponibles por primera vez en inglés, junto con la información, contextualización e información para la puesta en escena de las obras. El objetivo consistía en crear una fuente de este conocimiento, un sitio de transmisión cultural.

Los proyectos que han surgido en el seno de Out of the Wings son parte de una cadena de intercambio a través de cuyos eslabones se entrelazan la expresión cultural y literaria y la práctica. Emergen de un sentido de comunidad, de pertenecer al mismo tiempo a distintas localidades, lo que ofrece la posibilidad de una mirada doble, consciente de enormes diferencias y perturbada por la conciencia de similitudes que no se pueden nombrar, pero que se vislumbran en los futuros entrevistos de los países traducidos. Este trabajo de mediación cultural tiene que ver con el recogimiento, el archivo, el intercambio, y la intervención en la nueva cultura. Las obras que, tradicionalmente, han seducido al público británico trataban la violencia política de las dictaduras, percibida como lejana; sin embargo la verdadera intervención que puede hacer el teatro traducido es hacernos sospechar que la realidad que ha llegado a la escena es nuestra, no la de otros. En mi práctica, lo que quiero crear es un distanciamiento provocador de reconocimiento.

El actor, como el poeta, nos dice Peter Brook, “actúa como un portador”:

Si el actor de verdad siente que la pregunta le pertenece, se siente inevitablemente atrapado en la necesidad de compartirla, de tener un público. De esta necesidad de público viene una necesidad igualmente profunda de claridad absoluta.

Esta es la necesidad de la cual eventualmente emerge el medio. Fragua el vínculo vivo con la matriz del poeta que en su turno es el vínculo con el tema original. (Brook 1988, 66)

Y en este espacio, lo que Peter Brook llama “the culture of links”, la cultura de los eslabones, entra en juego.

Es la fuerza que puede contrabalancear la  fragmentación de nuestro mundo. Tiene que ver con el descubrimiento de relaciones cuando estas relaciones han sido sumergidas o perdidas—entre el ser humano y la sociedad, entre una raza y otra, entre el microcosmos y el macrocosmos, entre la humanidad y la tecnología, entre lo visible y lo invisible, entre categorías, lenguajes, géneros. ¿Cuáles son estas relaciones? Solamente los actos culturales pueden explorar y revelar estas verdades. (Brook 1988, 239)

Como el contador de Walter Benjamin, esta necesidad del acto cultural revelador se basa “en algo que nos es inalienable, la más segura de entre nuestras posesiones… la habilidad de intercambiar experiencias”: “[e]l contador toma lo que cuenta de la experiencia—la suya o la contada por otras. Y a su vez la vuelve la experiencia de los que escuchan su relato”. (Benjamin 1999, 30) Esto es lo que está en el tuétano de la traducción: la búsqueda de cuentos que cuentan nuestra propia experiencia para revelárnosla con otros ojos.

En su descripción de su forma de trabajar, Brook describe cómo pide a los actores que  “produzcan el exceso”, que se sientan libres para producir todo lo que podría entrar en juego en la interpretación del texto dramático. Este proceso es análogo al trabajo de traducción teatral: nosotros también generamos un tipo de exceso a través del conocimiento cultural y la multitud de borradores que emergen mientras vamos escribiendo la versión que se pondrá en escena.

La producción del exceso moviliza una búsqueda que no es al azar, sino que se basa en un “sentido de la dirección” el cual, dice Brook, tiene que encontrarse en la vida y no en el arte, que viene de preguntarse qué es lo que hace una obra de teatro en el mundo. Así, el exceso mantiene dentro de sí, una serie de potencialidades, una serie de obras posibles, de impulsos capaces de producir sentidos (76), una de los cuales emergerá como la obra nueva. En el contexto de la traducción de la extremidad cultural, el propósito llega a ser facilitar el reconocimiento de las traslocadas estructuras simbólicas de la obra y provocar una intrusión, una disrupción de consciencia en la cultura receptora.

Toda traducción puede ser una intervención radical en la memoria de la cultural receptora Al aterrizar en la nueva cultura, la puesta en escena pone en movimiento tanto los sistemas significativos de la obra original como los sistemas sociales, políticos e históricos del nuevo espacio, donde entra en otras memorias y narrativas dominantes. Es un tipo de traspaso chueco de la realidad histórica, y, en nuestro tiempo, un desafío a la imposición de la idea de que no hay similitudes transgresoras. Lo que llevamos hacia nosotros en la traducción son intensos sistemas mito-poéticos que se entremeten en la cultura receptora, revelando tanto el pasado como el presente que traen con ellos, y en idiomas que, al paracer, no tienen validez, y que los vuelven mudos y ausentes.

En la traducción del teatro de América Latina se ha valorado más lo que mostraba nuestra diferencia, los espacios en donde se pensaba que no nos veíamos reflejados. Pero algo está pasando que tememos nombrar, y que tiene que ver con la marginalidad, la división social, el miedo al otro, y de allí la necesidad de otro tipo de voz. En estos años avanzados del neoliberalismo resulta que nuestras memorias están sumamente entrelazadas y nuestro presente va cruzando con el pasado de ese otro, que tiene muchos cuentos para contarnos si sabemos escuchar.

Bibliografía

Benjamin, Walter (1999). Illuminations, ed. Hannah Arendt. London: Pimlico.

Brook, Peter (1988). The Shifting Point. Forty years of Theatrical Exploration 1946-87. London: Methuen.

 

 

Acerca de Catherine Boyle

Spanish, Portuguese and Latin American Studies, King’s College London
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