El tratamiento de las migraciones internacionales dentro del espacio Iberoamericano: de la coyuntura al enfoque de gobernabilidad migratoria

La temática de las migraciones internacionales ha sido uno de los asuntos que han ocupado persistentemente a las Cumbres Iberoamericanas de Jefes de Estado y de Gobierno desde sus primeras ediciones, aunque no siempre recibieron el mismo tratamiento. Se puede decir, que existió una primera instancia, desde la Cumbre de Salvador de Bahía en el año 1993 hasta la de San José en el año 2004, donde este tema figuró en las declaraciones finales pero no se constituyó en un asunto de tratamiento específico o sistemático. En cambio, desde la Cumbre de Salamanca en el año 2005, las migraciones internacionales se transformaron en un objeto de un tratamiento más profundo y sistemático, cuestión que se vio reflejada en la realización de reuniones específicas sobre la temática y en la introducción del enfoque de gobernabilidad migratoria (Santi 2010).

Etapa Inicial

En la primera etapa delimitada entre los años 1993 y 2004, las referencias hechas a las migraciones internacionales en las declaraciones finales de cada cumbre, se centraron en dos nociones o ideas fundamentales: la de derechos humanos y la de las migraciones como aporte. En cuanto los derechos humanos, las declaraciones solían utilizar expresiones como las de “respeto”, “protección”, “asegurar el ejercicio” y “garantizar la observancia”[i] de los derechos humanos en relación a los migrantes. La idea de “aporte”, apareció por primera vez en la XI Cumbre Iberoamericana, celebrada en Lima en el año 2001 y como se verá se mantuvo a lo largo del tiempo. La misma aparecía en expresiones que hablaban de “el aporte de los migrantes tanto a los países de origen como de destino”, del “aporte de las migraciones para las economías y sociedades de origen y destino” y de las “contribuciones económicas y culturales de los migrantes a las sociedades de destino y a sus comunidades de origen”[ii].

Etapa de consolidación

A partir del año 2005, con la realización de la XV Cumbre Iberoamericana en Salamanca, las migraciones internacionales adquirieron una relevancia mayor a la de años anteriores. Esta reunión, puede leerse como punto de partida para la realización, en el año 2006, del Encuentro Iberoamericano de Migración y Desarrollo en Madrid, y de la XVI Cumbre Iberoamericana en Montevideo, cuyo tema central fueron las migraciones internacionales. Fue en esta cumbre donde se estableció el Compromiso de Montevideo Sobre Migración y Desarrollo, documento de destacada importancia por sus contenidos y propuestas sobre políticas migratorias en la región.

Este giro en el tratamiento de las migraciones internacionales por parte del espacio iberoamericano, incluyó también el despliegue de un lenguaje que incorporaba las nociones de derechos humanos y aporte con algunas novedades. En el Compromiso de Montevideo sobre Migración y Desarrollo, las referencias a los derechos humanos se hicieron más específicas y se comenzó a hablar de ellos como una condición para las “buenas prácticas” en las políticas migratorias. Al mismo tiempo, el envío de remesas se estimó como un “derecho de todo ser humano de asistir de modo individual al sustento y bienestar de otras personas”. Por otro lado, se estableció un vínculo entre la regularidad migratoria y los derechos cuando se afirmó que el ingreso y la permanencia de los “trabajadores extranjeros de acuerdo con las vías establecidas en las respectivas legislaciones constituye la mejor garantía para el respeto de los derechos humanos y laborales de los migrantes”.

En el mismo documento, fueron muchas las referencias a la cuestión de los aportes. Por ejemplo, se mencionó que los pueblos se han “enriquecido con el aporte cultural, científico académico, económico, político y social de los migrantes”, también se enunció la “importancia de la contribución del trabajo de los migrantes al crecimiento de las economías” o de su “aporte social e intercultural”. Asimismo, se afirmó que la “la entrada y permanencia de los trabajadores extranjeros de acuerdo con las vías establecidas en las respectivas legislaciones constituye la mejor garantía” para “aumentar el carácter globalmente positivo de la migración”.

Pero además del mencionado lenguaje, en torno a los derechos humanos y los aportes, surgieron otras expresiones y recomendaciones. Tanto en la XV Cumbre Iberoamericana como en el Compromiso de Montevideo sobre Migración y Desarrollo, se comenzó a hablar de la migración temporal. Esta referencia, surgió con la recomendación para la aplicación de “programas de trabajadores temporales documentados” que “coadyuva a elevar las potencialidades de los trabajadores migrantes, beneficiando a los países de destino y contribuyendo al desarrollo de los países de origen”. De este modo, la migración temporal apareció fuertemente vinculada a la noción de aporte y desarrollo, pero también de la regularidad migratoria en tanto la misma debe ser “documentada”.

Otra de las novedades fueron las recomendaciones para la utilización de criterios de gobernabilidad migratoria en las políticas sugeridas desde el espacio. Se utilizó este término de modo explícito cuando se expresó que las “normas nacionales y los acuerdos internacionales en materia de migraciones, en consonancia con criterios de gobernabilidad de las mismas” deben ser observados “como marco de referencia para la administración de los flujos migratorios”. Asimismo se habló de estimular “la firma de acuerdos bilaterales o regionales en el ámbito iberoamericano, que, con criterios de gobernabilidad, coadyuven a lograr una gestión ordenada de los flujos migratorios”.

Según se puede ver, la renovación del lenguaje sobre las migraciones internacionales en los años 2005 y 2006, ocurre junto con la participación activa de la Organización Internacional para las Migraciones[iii] al interior de las reuniones específicas sobre la temática. Cuestión que se repite en el Encuentro Iberoamericano de Migración y Desarrollo de 2006 y en los Foros Iberoamericanos de Migración y Desarrollo celebrados en los años 2008 y 2010. Por otro lado, las nociones de derechos humanos, de gestión ordenada, las recomendaciones de programas de migración temporal, y el enfoque de los aportes junto a la regularidad migratoria, constituyen expresiones comunes dentro del enfoque de gobernabilidad migratoria tal como lo ha entendido la Organización Internacional para las Migraciones (Domenech 2010; Geiger y Pécoud 2010; Kalm 2010).

Así, el cambio en 2006 hacia un tratamiento más sistemático más de las migraciones junto con la introducción del enfoque de gobernabilidad migratoria al espacio Iberoamericano,  aún despierta algunos interrogantes.  ¿Por qué la visión sobre las migraciones comienza a sistematizarse en el año 2006? ¿Cuál es el motivo de acercamiento entre la Secretaría General Iberoamericana y la Organización Internacional para las Migraciones? ¿Por qué se elige el enfoque de gobernabildiad migratoria para el tratamiento de estos asuntos?

Bibliografía:

Domenech, Eduardo. 2010. “La gobernabilidad migratoria en Argentina: hacia la instauración de políticas de control con “rostro humano” .Ponencia presentada en el IV Congreso de la Red Internacional de Migración y Desarrollo, Quito, 18- 20 mayo de 2011.

Geiger, Martin y Pécoud, Antoine. 2010. The Politics of International Migration Management. Houndmills: Palgrave Macmillan.

Kalm, Sara. 2010. “Liberalizing Movements? The Polítical Rationality of Global Migratión Management”. En Geiger, Martin y Pécoud, Antonie. Eds. The Politics of Migration Management. Houndmills: Palgrave Macmillan.

Santi, Silvana. 2010. “¿Beneficios para todos? Crisis, desarrollo, y gobernabilidad, en la agenda política iberoamericana sobre migraciones”. Ponencia presentada en el IV Congreso de la Red Internacional de Migración y Desarrollo, Quito, 18- 20 mayo de 2011.

 


[i] Las nociones entre comillas aparecen respectivamente en las siguientes cumbres: III Cumbre Iberoamericana, XII Cumbre Iberoamericana, XIII Cumbre Iberoamericana, VII Cumbre Iberoamericana, X Cumbre

[ii] Las descripciones entre comillas aparecen respectivamente en las siguientes cumbres: XI Cumbre Iberoamericana, XII Cumbre Iberoamericana y XIII Cumbre Iberoamericana.

[iii] En el año 2006 la Secretaría General Iberoamericana y la Organización Internacional para las migraciones firmaron un Memorandum de Entendimiento destinado a la colaboración técnica y de investigación en materias de migraciones internacionales.

Acerca de Andrés Pereira

Andrés Pereira es estudiante de Doctorado de la Universidad Nacional de Córdoba y ganador de una plaza de movilidad en el Programa Erasmus Mundus ARTESS "Argentina towards Europe for Social Sciences".

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4 respuestas a El tratamiento de las migraciones internacionales dentro del espacio Iberoamericano: de la coyuntura al enfoque de gobernabilidad migratoria

  1. Verónica Velásquez 8 mayo, 2014 at 13:05 #

    Andrés, es muy interesante la descripción que haces con respecto a las cumbres iberoaméricanas y la introducción del enfoque de gobernabilidad migratoria. Cierras el artículo con las preguntas que se generan desde que se lee el primer párrafo. Mi duda es ¿tienes algunas respuestas sobre las preguntas que te formulas? ¿Que factores (econ, soc, pol, etc) explicarían el cambio en el interés de las migraciones internacionales entre 1993 y 2004? ¿Asumes una postura crítica frente a este nuevo enfoque global que gestiona las migraciones? Muchas gracias por compartir esta información! Saludos

    • Andres Pereira 10 mayo, 2014 at 2:07 #

      Verónica, muchas gracias por los comentarios y las preguntas. Me ayuda a aclarar algunas cosas sobre todo con respecto a la postura crítica.

      En este caso, el artículo plantea interrogantes de los cuáles puede haber algunos indicios, aunque en mi caso no podría afirmar que tenga respuestas aseguradas, son más bien caminos para seguir profundizando o preguntas que buscan provocar la reflexión aunque tal vez sean de difícil respuesta. Tal vez para mi en este momento sea difícil responder por qué en el Espacio Iberoamericano se adopta este discurso, sin embargo está y es notorio a partir de 2005 o 2006. Creo que algo de esto está también en la respuesta a Alfonso.

      Y así es, la postura con respecto a este enfoque es crítica. Sobre todo porque los migrantes son considerados desde una perspectiva utilitarista aunque se hace hincapié en el respeto o la protección de los derechos humanos de los migrantes. Creo que aquí está lo más interesante y es donde entran a jugar reflexiones de tipo normativo: ¿se puede pensar en los derechos humanos desde el utilitarismo? y si alguien respondiera que sí, yo preguntaría cuál es esa noción de derechos humanos, porque como han señalado algunos autores hay más de una. Esto no es un descubrimiento mio y es lo que vienen señalando, con sus diferencias y coincidencias, todos los autores y autoras citadas en la bibliografía, sumados muchos otros que aquí no están nombrados.

      Gracias y creo que la charla da para continuar.

      Saludos,

      Andres

  2. Alfonso 6 mayo, 2014 at 12:31 #

    Estimado Andrés,
    En primer lugar quisiera felicitarte por este post; considero que se trata de un enfoque particular y diferente para entender y aalizar las migraciones en la región y muestra muy claramente cómo se ha producido el cambio de enfoque –institucional– sobre el tratamiento político-institucional de las migraciones en América Latina.
    Sin embargo, creo que este cambio no lo es tanto como pudiera parecer, al menos no es tan nueva la propuesta y/o los conceptos utilizados como su aplicación a un ámbito donde no se trabajaba (con) o utilizaban dichos conceptos.
    Es decir, por primera vez se comienzan a incluir estos términos e ideas en un ámbito –el político-normativo, o más bien, el político-discursivo– donde por lo general el tratamiento de las migraciones internacionales era observado desde otra perspectiva. Creo que es ahí donde se encuentra el verdadero cambio: en los términos del discurso y no en las ideas que subyacen a éste. Sin embargo, tanto las prácticas estatales como los procesos y las dinámicas migratorias desarrolladas posteriormente a estos eventos considero que invitan –si no obligan– a replantear un par de cuestiones.
    Por un lado, el cuestionamiento acerca de la existencia ‘real’ de un verdadero espacio iberoamericano en relación al tratamiento de las migraciones por parte de los Estados de la región.
    Por otro lado, observar si este cambio discursivo ha provocado cambios reales en el tratamiento de facto sobre los movimientos migratorios y si éstos efectivamente se desarrollan dentro de una especie de espacio homogéneo –la propuesta de espacio iberoamericano– o dependen más de relaciones bilaterales o subregionales, como pareciera ser el caso.
    De nuevo, muchas gracias por tu post y mucha suerte con tus proyectos.
    Un saludo,
    Alfonso.

    • Andres Pereira 9 mayo, 2014 at 13:44 #

      Alfonso, mcuhas gracias por tu comentario, me ayuda para seguir pensando y generando nuevos interrogantes. Coincido en muchas de las afirmaciones que haces, pero me gustaría agregar algunas ideas para complementarlas.

      Sobre si hay un cambio o no en las propuestas de políticas migratorias, yo creo que se puede responder, por un lado, que sí, y por el otro, que no sin que esto resulte contradictorio. Según puedo entender, esta nueva propuesta de la gobernabilidad migratoria, también se alimenta de instrumentos y de políticas migratorias que ya han sido utilizadas con anterioridad. Por ejemplo, los programas de regularización no son nuevos en sí mismos, Argentina comenzó con este tipo de medidas en el año 1949. Los programas de migración laboral temporal y circular también recuerdan al programa bracero de los Estados Unidos, mucho antes de la década del noventa. Esta explicación no estaría remitiendo al pasado.

      ¿Y dónde está lo nuevo? Desde mi perspectiva, parte de lo nuevo estaría la magnitud global que ha adquirido el enfoque de gobernabilidad migratoria. No es sólo el “Espacio Iberoamericano” quien utiliza este lenguaje, sino múltiples foros globales o regionales. Y aquí viene un interrogante importante: más allá de la efectividad que tienen estos espacios, ya sabemos que los estados siguen siendo soberanos, no guste o no, por qué en todo el mundo se habla de gobernabilidad migratoria. Por qué, los países que forman parte del espacio iberoamericano han decidido, después de un período determinado, hablar con esos términos con ese lenguaje, más allá de lo que luego efectivamente apliquen. Yo me imagino que cuando se redactan las declaraciones de alguna de estas reuniones, los representantes de los países intervienen y deciden. Para ponerlo de otra forma, por qué se habla de gobernabilidad migratoria y no de otro tipo de políticas. Por qué en un determinado punto de la historia “todo el mundo” comenzó a hablar de ese modo. Me parece que allí hay algo para profundizar.

      En cuanto a ver si esto se encarna o no en políticas concretas, me parece que es un gran trabajo empírico, dicho de otro modo, habría que ir viendo país por país. En América Latina y en otros lugares también se está trabajando en esta linea, pero según creo yo es algo relativamente novedoso.

      Alfonso, nuevamente gracias, y espero que estos pensamientos en voz alta sirvan para continuar el diálogo.

      Saludos,

      Andrés

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