¿Es relevante la política comparada en México?

Al igual que en los países latinoamericanos donde la ciencia política adquirió un amplio desarrollo, la política comparada en México parece ocupar un lugar central (Lucca, 2014); sin embargo, la hipótesis de este trabajo plantea que esta relevancia puede esconder una triple falacia ya que: 1. La importancia de la política comparada es cambiante a lo largo del tiempo, 2. no todos los artículos comparados son realizados por politólogos que se desempeñan en México, y 3. la comparación no deja de tener un viso parroquial al analizar a México como estudios de caso en perspectiva comparada.

Diagnósticos como los de Rivera y Salazar-Elena (2011:87 y 89) señalan que los artículos de tipo comparado ocupaban el 31,6% (73 artículos) de su muestra, lo que se contradice con la información de la tabla 1 en la que se analizan inclusive otras revistas no tenidas en cuenta por los autores, para el período 2000-2010. Esta información daría cuenta de que efectivamente a priori la política comparada es relevante en la producción y publicación de conocimiento politológico en México.

tabla1Lucca

Ahora bien, si se controla el primer punto de esta hipótesis, es posible observar que la proporción de artículos comparados a lo largo de la década estudiada (ver tabla 2) no es constante o estable en el tiempo, ni para los editores ni para la comunidad académica que busca publicar en esas revistas, lo que acotaría temporalmente entonces el sentido de la relevancia de la política comparada.

tabla2Lucca

Para analizar el segundo elemento de la hipótesis es preciso partir de la información que ofrece el gráfico 1. Que en las revistas analizadas tres de cada diez artículos sean de política comparada, pero solo dos de estos autores correspondan a instituciones mexicanas, puede tener múltiples explicaciones: primero, es posible inferir que este tercio de relevancia en la producción politológica se condice más con la importancia asignada a la comparación por parte de los responsables editoriales de estas publicaciones que la que le otorga la comunidad politológica mexicana; en segundo lugar, que la calidad de las publicaciones mexicanas parece alentar a los autores extranjeros –especialmente latinoamericanos- a tratar de publicar sus artículos comparativos en estas revistas, o bien que el prestigio de la producción académica extranjera –especialmente de Estados Unidos y España- es un aspecto simbólicamente valorado en el momento de la selección de los artículos; y tercero, que la “sensibilidad comparativa” de los autores en instituciones mexicanas parece verse obstaculizado por una tradición de parroquialismo analítico que no incentiva la comparación.

grafica1Lucca

Fuente: Elaboración del autor

En cuanto al último aspecto de la hipótesis, si tomamos en cuenta los 147 artículos de política comparada relevados, y los próximos dos gráficos realizados sobre esta muestra, se comprende mejor la topografía del parroquialismo comparativo mexicano.

 

grafica2Lucca

Fuente: Elaboración del autor

grafica3Lucca

Fuente: Elaboración del autor

En resumidas cuentas, si bien podría aducirse que la nacionalidad de la filiación institucional no tiene importancia en el desarrollo de la “sensibilidad comparativa” de la comunidad politológica  mexicana, ya que lo importante es el efecto demostración de una cuantía elevada de artículos comparados publicados, en realidad este argumento se torna falaz,  porque no existe una pretensión de convertir a la política comparada en una tradición con continuidad y expansión en el tiempo; sino más bien, el desarrollo reciente de la política comparada entra en conflicto con el histórico argumento de la excepcionalidad mexicana, evidente en la impronta parroquialismo de los análisis.

En definitiva, si bien la comparación es cada vez más un dato habitual en la comunidad politológica mexicana observada en la producción académica, resta por ver aún si para los investigadores marca la diferencia tener una sensibilidad comparativa o si en todo caso esto es suficiente para horadar pacientemente a futuro la preeminencia del Mexican Politics o la comparación con base en una dimensión nacional y no en un aspecto temático.

Bibliografía:

LUCCA, Juan Bautista (2014) “La política comparada en Argentina, Brasil, Colombia y México”. Revista Uruguaya de Ciencia Política. N°23 (1). Publicación del Instituto de Ciencia Política (Universidad de la República). Montevideo.

RIVERA, Mauricio y Rodrigo SALAZAR-ELENA (2011) “El estado de la ciencia política en México. Un retrato empírico”. Política y Gobierno. Vol. XVIII. Nº 1, pp. 73-108. CIDE. México.

 

Acerca de Juan Bautista Lucca

3 respuestas a ¿Es relevante la política comparada en México?

  1. Rodrigo Salazar Elena 4 octubre, 2016 at 3:11 #

    Hola Juan Lucca,
    Recién veo tu nota, si bien ya había leído el artículo RUCP, un estudio fantástico
    Un comentario. Mauricio y yo definimos la población los artículos para obtener la muestra como artículos de ciencia política. Entonces, lo apropiado sería comparar nuestros resultados con la penúltima columna de la tabla 1. Aclarado esto, más que contradicción, los resultados son de una enorme similitud (una diferencia de 1.2 puntos, creo, está dentro de lo esperado en un margen de error razonable). Entonces, parecería acertado afirmar que alrededor de una tercera parte de los artículos de ciencia política publicados en México recurren a la comparación.
    Un abrazo y felicidades por la excelente investigación.

  2. Fernando Barrientos 10 diciembre, 2015 at 4:08 #

    Tres observaciones sobre lo dicho respecto a la Política Comparada en México:

    1. El primer problema para hablar de política comparada en México es que muy pocos conocen y practican el método comparado. Muchos lo reducen a “comparar” México con otro país (tal y como Lipset criticaba a los estadounidenses parroquialistas). Se confunden casos con unidades de análisis, se desprecia la identificación de variables, no hay periodización, y las estrategias narrativas -casi opiniones- muy difundidas son poco fértiles porque no se construyen con hipótesis de trabajo fundamentadas.

    2. El parroquialismo no es exclusivo de México, pero en éste país se practica profusa y acríticamente.

    3. La selección de revistas -nuevamente, como el artículo de Salazar y Rivera- es un sesgo que no permite ver realmente el panorama completo. Ello porque quienes practican -bien- la política comparada en México prefieren publicar en revistas de otros países, en otras lenguas o en revistas mexicanas de Relaciones Internacionales.

    • Juan Lucca 15 diciembre, 2015 at 15:06 #

      Estimado Fernando,
      Efectivamente lo que señalas es súper acertado…En cuanto a lo primero, es probable que ni siquiera haya un consenso establecido sobre qué implica comparar, del cual muchas veces ni los propios comparativistas (especialmente subnacionales) en México sean conscientes de su labor. En cuanto a lo segundo, claramente es un rasgo compartido por la mayoría de los países, pero es síntoma de la complejización de la comunidad académica que empiece a proliferar mayores estudios comparados. Y respecto a tu ultimo punto, la intención fue complementar la mirada de Salazar y Rivera, incluyendo otras revistas; pero tal y como pasa al sur del continente, muchas veces los comparativistas son aquellos formados en el exterior (especialmente EEUU) y por ende su tendencia es a publicar afuera; sin embargo, lo que se publica dentro es un claro síntoma de lo que “consume” y se produce. A la brevedad estaremos sacando un libro sobre estas y otras temáticas afines a la política comparada latinoamericana, así que con gusto lo pondré a disposición para el debate.

Deja un comentario