Estéticas negras contra la desigualdad racial

La producción artística de actores afrodescendientes a lo largo de la historia ha servido de lugar para la reflexión, denuncia y pedagogía contra las desigualdades raciales. En esta perspectiva, la concepción de una obra de arte como “panfletaria” dejó de ser negativa para volverse una forma estética aceptada, como por ejemplo, “Cabaré da Raça”, del Bando de Teatro Olodum cuando un actor reivindica: “Buenas noches, resistencia. Buenas noches, blancos. Éste es un espectáculo didáctico, panfletario e interactivo. Por tanto… Mi nombre es Wesley de Jesús. Soy negro, y no estoy allá dentro, ¡estoy fuera!” (Bando do Teatro Olodum 3). Ésta es una obra de teatro estructurada en escenas de humor que denuncian el racismo brasileño que está  inserto en la tradición de lucha que unió el arte y la reivindicación política.

Parte de la población negra – esclavizada o no – estuvo involucrada en distintas formas de resistencia convirtiéndose en tácticas comunes: fuga y creación de quilombos, muerte por medio de ajusticiamiento de estancieros crueles, suicidios y creación de obras literarias de denuncia. Los grupos negros siempre se mantuvieron organizados en instituciones como el quilombo, cofradías católicas y en religiones como el candomblé (Brasil) o la santería (Cuba). Estas instituciones buscaban para sus miembros la libertad y promovían la solidaridad para sobrevivir a la explotación. Con la abolición, la lucha cambió de rostro y de forma para afrontar al racismo.

El primer momento de los movimientos políticos apoyados por una estética negra coincide con las vanguardias estéticas del siglo XX, cuando la construcción de una subjetividad negra fue absorbida como una forma de valorización del primitivismo. El término Nuevo Negro nombró el movimiento estético-político estadounidense y es una metáfora del auto-descubrimiento de una identidad positiva. En Francia (1920-1930), surgieron revistas dedicadas a la expresión de los negros; la más conocida fue Revue du Monde Noir – The Review of the Blak World, (1931 – 1932), por ser la voz de la Negritud, movimiento surgido en París y fundado por Léopold SenghorAimé CésaireLeón Damas y Aloune Diop. Las corrientes de pensamiento de la época – el marxismo político y el surrealismo estético – colaboraron para el desarrollo del movimiento: del marxismo aprovecharon el cuestionamiento de las desigualdades económicas, resultado de la expropiación colonial, como vemos en las palabras de Césaire quien define la Négritude como “una manera de vivir la historia dentro de la historia: la historia de una comunidad cuya experiencia se manifiesta, a decir verdad, singular con sus deportaciones, sus transferencias de hombres de un continente a otro, los recuerdos de creencias lejanas, sus restos de culturas asesinadas” (Césaire 86, 7). Ya del surrealismo la Négritude aprovechó la liberación de las fuerzas del inconsciente, que valorizaban lo primitivo, para que el arte africano fuera revisto y así posibilitara la expresión de las voces negras en la diáspora; además, compartían con el Nuevo Negro la visión de la música y la religión africana como elementos configuradores de una estética negra.

Luis Palés Matos (Puerto Rico) y Nicolás Guillén (Cuba) proyectaron la poesía negra en América Latina, Europa y África, creando el Negrismo como modelo estético para la literatura. Era importante para Guillén conciliar las experimentaciones estéticas propuestas en “el arte por el arte” y la configuración de la particularidad étnico-espacio-temporal de los negros cubanos, herederos de tradiciones culturales y artísticas africanas e Ibéricas.

En Brasil, la discriminación racial que siguió a la abolición de la esclavitud (1888) se dibujó con el corte de oportunidades de trabajo y la tentativa del gobierno de emblanquecer la población por medio del estímulo de las migraciones europeas. Como forma de resistencia, entre  el período de 1915-1930 se sedimentó una imprenta formada por periódicos alternativos que constituyeron un espacio de expresión del grupo negro. Las asociaciones de afrodescendientes procuraban desarrollar la autoestima y demostrar la capacidad de los negros de organizarse socialmente a través de políticas culturales como la promoción de bailes, estrategia que permaneció entre los grupos de funk (años 70, Rio de Janeiro) y los de axé music (Bahía contemporánea).

El brasileño Abdias Nascimiento creó el Teatro Experimental del Negro (TEN) con la propuesta de cambiar la imagen y lugar de los afrobrasileños. La permanencia de la iniciativa del TEN se debe al hecho de que agrega al proyecto político la crítica a un modelo estético que prevalecía, y no a la exclusión del cuerpo negro del escenario. Como reflexiona Leda Martins, en el teatro negro, la negrura no es pensada como un topo detentor de un sentido metafísico u ontológico, no es una frontera, sino una noción figurativa. La negrura no es material, un absoluto, un evento, sino un tropo; ella no tiene una esencia y es definida por la red de relaciones que la instauran estéticamente. La particularidad impuesta por una tradición cultural negra, junto con la transformación que esta cultura sufrió en la diáspora, donde fue contaminada por los embates con otras culturas, constituyeron esas “particularidades estéticas y discursivas”. (Martins, 47)

El último ejemplo de esta tradición es la serie literaria Cadernos Negros (Cuadernos Negros) que surgió en un ambiente en que cualquier manifestación política era considerada subversiva: la dictadura militar brasileña. Para estas fechas (1978) ocurrió la creación Movimiento Negro Unificado Contra la Discriminación Racial y la realización del Festival Comunitario Negro Zumbi. Los Cadernos eran una cooperativa en la cual jóvenes escritores financiaban la publicación de su obra poética y narrativa. En 1980 fue creada la editorial Quilombhoje por Abelardo Rodrigues, Cuti, Mário Jorge Lescano, Paulo Colina y Oswaldo Camargo. Más tarde, fueron incorporadas las escritoras Esmeralda Ribeiro, Miriam Alves, Sônia Fátima, Vera Lúcia Alves, Jamu Minka, José Alberto, Márcio Barbosa, Oubi Inaê Kibuko, y Abílio Ferreira, permaneciendo del grupo original solamente el iniciador, Cuti.

Los organizadores de los Cadernos fueron o son militantes del movimiento negro y esta  publicación se convirtió en instrumento de problematización de las relaciones étnico-raciales en Brasil. En estas obras publicadas la reivindicación está en el reconocimiento y en la admiración por la cultura negra y en la exigencia de la extensión de sus derechos. En Cadernos se innova en la proposición de imágenes que desestabilizan los estereotipos negativos de los afrodescendientes y en la explicación del deseo de emanciparlos  por medio de cambios en el orden de las representaciones, un tema casi ausente en la producción literaria brasileira (Souza, 12). Como podemos ver en el poema “Yo negro” de Cuti, se  presenta un panorama visceral de autorepresentación, mezclado con el deseo de  la  inserción del negro en el espacio de lo visible que define al ser humano:

EU NEGRO

Areia movediça na anatomia da miséria
Pano-pra-manga na confecção apressada de humanidade
Chaga escancarada contra o riso atômico dos ladrões
Espinho nos olhos do esquecimento feliz de ontem
Eu
Eu feito de sangue e nada
De Amor e Raça
De alegrias explosivas no corpo do sofrimento e mágoa.
Ponto de encontro das reflexões vacilantes da História
Esperança fomentada em fome e sede
Eu
A sombra decisiva dos iluminismos cegos
O câncer dos humanismos desumanos
Eu
Eu feito
De Amor e Raça
De alegrias incontroláveis que arrebentam as rédeas dos sentimentos egoístas
Eu
Que dou vida às raízes secas das vegetações brancas
Eu
Ébano que não morreu no temporal das agressões doentias
Força que floresceu no tempo das fraquezas alheias
Feito de Amor e Raça
E alegrias explosivas.

 

Bibliografía y referencias:

Césaire, Aimé. 2006. “Discurso sobre la Negritud. Negritud, etnicidad y culturas afroamericanas”. Discursos sobre el Colonialismo. Madrid: Akal.

Cuti. 2012. “Literatura Negra“. Cultne. YouTube.

Cuti. Eu negro. Geledes.

Martins, Leda. 1995. “A Cena em sombras”. São Paulo: Perspectiva.

Moura, Clovis. 1980. “Organizações Negras”. Singer, Paul y Caldeira Brant, Vinicius (org.) São Paulo: o povo em movimento. São Paulo: Vozes/Cebrap (Páginas).

Nascimento, Abdias. 2004. “Teatro experimental do negro: trajetória e reflexões”. Estudos Avançados. Estud. av. vol.18 no.50 São Paulo Jan./Apr

Souza, Florentina Silva. 2005. “Afro-descendência em Cadernos Negros e Jornal do MNU”. Belo Horizonte: Autêntica.

Acerca de Maria Candida Ferreira de Almeida

Profesora asistente del Departamento de Humanidades y Literatura de la Universidad de los Andes. Doctora en Estudios Literarios (UFMG, Brasil), Autora de los libros Tornar-se outro o topos caníbal na literatura brasileira (Annablume, 2002) y Ler em cores: esaios de interpretaçao racializada (Intermedios, 2011). Organizadora de Mais definiçoes em trânsito (2007); artículo en libro: “Estética negra”, um olhar em desafio (CULT/UFBA, 2006).

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