Han despedido a Carmen o de cuando los empresarios ceden a las presiones gubernamentales

El pasado domingo 15 de marzo, la empresa radiodifusora MVS dio por terminado su contrato laboral con la periodista Carmen Aristegui, quien dirigía la primera emisión de noticias de esa estación, de 6 a 10 de la mañana, y que se había convertido en el noticiero por radio más escuchado en México. La empresa fundada en 1967 por Joaquín Vargas Gómez, padre del dueño actual, contrató a la comunicadora en 2009, un año después de que fuera despedida de W Radio, perteneciente a Grupo Televisa, que según la versión de Daniel Moreno, en ese entonces director de la estación de radio, se debió a un problema en la renegociación del contrato, aunque, otros presumen, se trató de censura. En esta ocasión, marzo de 2015, el conflicto se inició cuando, en el anuncio de la plataforma Mexicoleaks, se comunicó que, entre las organizaciones que forman parte de ella, estaba MVS. El asunto se agravó cuando la empresa despidió a dos investigadores, Daniel Lizárraga e Irving Huerta, colaboradores del equipo de Aristegui y quienes dieron a conocer, hace algunos meses, la existencia de la “Casa blanca”, presuntamente propiedad de Angélica Rivera, esposa del presidente, cese que, entre otras reacciones, tuvo la del periodista Jorge Ramos, quien escribió en su cuenta de Twitter: “Lógica mexicana: descubren conflicto de EPN, su esposa y Videgaray en compra de casas. ¿A quién despiden? A los periodistas que lo descubren”.

El conflicto entre MVS y Carmen Aristegui, reconocida con el Premio Nacional de Periodismo, en 2001 y 2004, con la Orden de la Legión de Honor 2013, otorgado por el Gobierno de Francia, entre otros, va más allá de un abuso de confianza por parte de la periodista al haber utilizado el nombre de la empresa sin el consentimiento de los dueños. Aristegui ha sido una periodista aguerrida que ha incomodado a varios miembros de la clase política al tocar temas delicados, de esos que a todos incumben, ya que se trata de asuntos públicos, pero en los que pocos profundizan, ya sea por temor o por conveniencia. Ya en 2011, MVS había separado de la empresa a la comunicadora, luego de que abordara en su programa el tema del presunto problema de alcoholismo del ex presidente Felipe Calderón.

Pero ¿por qué el despido en este momento? Derivado del reciente Decreto Constitucional en Telecomunicaciones en México, se licitaron frecuencias en el espacio radioeléctrico para la radiodifusión de televisión digital, de la que saldrían dos nuevas cadenas que podrían transmitir canales en televisión abierta. Tomando en cuenta que MVS cuenta con un canal en televisión restringida (52 MX), la empresa solicitó el cambio de concesión para ofrecer canales en televisión abierta, empero, el Instituto Federal de Telecomunicaciones negó la solicitud a MVS, lo cual puede leerse como una represalia por la emisión de contenidos que fastidian al poder, por el destape de una serie de casos que han resultado escandalosos por cuanto representan abuso en el ejercicio del poder, corrupción, cinismo e impunidad. El asunto de la incorrecta mención de que MVS formaba parte de la plataforma Mexicoleaks, resulta un buen pretexto para deshacerse de una periodista que muy probablemente constituyó un factor importante para que no le fuera otorgada a la empresa la concesión de transmitir canales abiertos de televisión y ejemplifica el alcance que tienen las presiones gubernamentales sobre los empresarios. Ahora MVS podría hacerse de su tan deseada concesión para trasmitir en televisión abierta.

Este caso es uno más de los que México ha visto en los últimos dos años, como síntoma del re fortalecimiento del poder presidencial y de su ejercicio autoritario, que coincide con la vuelta del Partido Revolucionario Institucional al gobierno, y que refuerza lo escrito por Soledad Loaeza en su columna del pasado 12 de marzo en el periódico La Jornada: “lo que se rehúsa Peña Nieto a cambiar es la forma autoritaria de ejercer el poder que era característica del México del siglo XX”. Cuando Enrique Peña Nieto, durante su campaña, anunciaba que su presidencia sería democrática, alarmaba justamente porque se partía del supuesto de que así debía ser y el hecho de que lo enunciara hacía dudar que realmente fuera a establecer una presidencia basada en esos principios. Sergio Aguayo decía hace tres años, tras leer la tesis de licenciatura en Derecho del candidato del PRI, titulada El presidencialismo mexicano y Álvaro Obregón, que se notaba en ella una carga de admiración por el autoritarismo, y, junto con Lorenzo Meyer, auguraba una presidencia de ese tinte.

Ante la salida de la periodista Carmen Aristegui, importantes figuras han expresado su desacuerdo. Eduardo Buscaglia, investigador de la Universidad de Columbia, escribió en Twitter que “medios de comunicación mexicanos son de/para/por la corrupción mexicana”; Jesús Silva Herzog Márquez que “si fue una crisis de credibilidad, ya es una de legitimidad”; Gabriel Sosa Plata, ombsudsman de la empresa MVS: “despidos de Aristegui y colaboradores, planeados con mucha anticipación, muchos recursos y mucho poder” y Javier Solórzano que “ganaron la insensatez y las presiones”. La periodista tiene otros medios para hacerse oír, los mexicanos interesados encontrarán la manera de continuar escuchándola, pero este gobierno seguramente ya no podrá ocultar su espíritu autoritario ni su determinación de seguir operando bajo la impunidad y la secrecía. La sociedad mexicana deberá de reencontrar los cauces para conseguir avances en materia de libertades que se habían ido ganando.

 

Bibliografía y referencias:

2014. “10 puntos básicos de la licitación de cadenas de TV abierta”. CNN expansión. http://www.cnnexpansion.com/negocios/2014/11/18/10-puntos-basicos-de-la-licitacion-de-cadenas-de-tv-abierta

2014. “IFT niega a MVS ofrecer el servicio de TV abierta; la firma objetará la decisión”. El financiero. http://www.elfinanciero.com.mx/empresas/ift-niega-a-mvs-prestar-servicio-de-tv-abierta.html

2014. “MVS y Aristegui se confrontan por el sitio Mexicoleaks”. El financiero. http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/mvs-y-aristegui-se-confrontan-por-el-sitio-mexicoleaks.html

Aguayo, Sergio, 2012. “¿Quién es EPN?”. Reforma. http://noticias.terra.com.mx/mexico/pena-nieto-primeros-100-dias-de-gobierno/sergio-aguayo-quien-es-epn,7d1aa5adae64b310VgnVCM4000009bcceb0aRCRD.html

Loaeza, Soledad, 2015. “Un presidente como los de antes”. La Jornada. http://www.jornada.unam.mx/archivo_opinion/autor/front/57

Sigler, Edgar. 2014. “IFT niega a MVS ofrecer televisión abierta”. El Universal. http://www.eluniversal.com.mx/finanzas-cartera/2014/ift-mvs-tv-abierta-1053564.html

Acerca de Emanuel Bourges Espinosa

Enmanuel Bourges Espinosa estudió en el Colegio Madrid, tiene una licenciatura en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y estudia una maestría en Gobierno y Asuntos Públicos en la misma universidad. Sus estudios giran en torno, sobre todo, a la segunda mitad del siglo XX en España.

2 respuestas a Han despedido a Carmen o de cuando los empresarios ceden a las presiones gubernamentales

  1. Ivonne Maya Espinoza 19 Marzo, 2015 at 14:53 #

    Es sin duda una pena que MVS haya sucumbido ante las presiones gubernamentales, pero lo más lamentable es el atentado a la libertad de expresión. Carmen Aristegui seguramente encontrara otro espacio para hacerse escuchar (firmas para Aristegui-UNAM), sin embargo, MVS ha perdido una gran parte de su audiencia. Por otra parte un régimen para ser considerado democrático, debe tener como mínimo tres características: 1) tolerancia ante la oposición (ante los que piensan distinto), 2) equilibrio de poderes y 3) que sus autoridades sean elegidas mediante elecciones limpias (no fraudulentas) y equitativamente competidas (Lizcano, 2010). El caso Aristegui pone en evidencia que el primer requisito (tolerancia) fue vulnerado, y por lo que hace al segundo (equilibrio) se acerca peligrosamente a inclinar la balanza hacia un presidencialismo omnipotente; esto pone de relieve que el régimen político mexicano se acerca peligrosamente a una semi-democracia. Situación que los mexicanos no podemos permitir ya que ha costado mucho esfuerzo el implementar un régimen democrático después de décadas de un gobierno de partido hegemónico. Como mexicanos tenemos que hacer que la libertad de expresión se respete y que el presidencialismo hegemónico no vuelva a cimentarse. El tercer requisito (elecciones) por el momento no es materia de este post.

    • Emanuel Bourges 2 Abril, 2015 at 2:58 #

      Más que hablar del acercamiento a una semi democracia (ya que el país no había logrado la consolidación de su democracia), lo que veo es que la interminable transición a la democracia en México sufre un retroceso muy lamentable, que nos aleja mucho de llegar a su consolidación.

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