Inmigrantes, emigrantes y retornados en España en tiempo de crisis

La actual crisis económica ha supuesto que los medios de comunicación hayan publicado numerosas noticias sobre la inmigración, dibujando una nueva fase migratoria en la que destacan tres aspectos: el fin en la llegada de inmigrantes; los masivos retornos de los extranjeros a sus países de origen y la “nueva” emigración de españoles a Europa y América, lo cual nos lleva a recordar viejos tiempos. Todas estas dinámicas requieren ciertas precisiones y puntualizaciones según los datos oficiales que proporciona el Instituto Nacional de Estadística para evitar una imagen distorsionada de lo que realmente está pasando con la inmigración en la actual crisis.

En primer lugar, el número de inmigrantes, contados como nacidos en otro país y viviendo en España, no ha dejado de crecer durante la crisis, si bien es cierto que su incremento se ha atenuado. Ahora bien, si se define extranjero o inmigrante según la nacionalidad en vez del lugar de nacimiento, los datos del Padrón Municipal de Habitantes señalan un ligero descenso en 2011 respecto a 2010, como se puede  observar en la Figura 1. Dicho descenso es fundamentalmente consecuencia del acceso a la nacionalidad española de un número importante de inmigrantes, fundamentalmente de América Latina, que representa desde el 2006 más del 80% de las nacionalizaciones (los ecuatorianos concentran alrededor del 30% del total y los bolivianos el 10%). La Figura 2 permite observar que a pesar de la fuerte reducción de las entradas de inmigrantes y el incremento de las salidas, el saldo migratorio sigue siendo positivo.

Figura 1. Población nacida en el extranjero residiendo en España según nacionalidad

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     Fuente: Padrón Municipal de Habitantes, Instituto Nacional de Estadística (INE).

En segundo lugar, el retorno masivo de los inmigrantes a sus países de procedencia plantea numerosas dudas estadísticas. El fuerte incremento de las salidas de extranjeros de España desde el inicio de la crisis en 2007, contabilizado a partir de las bajas en los registros del Padrón Municipal de Habitantes, se ha visto acompañado por un fuerte incremento de las bajas por “caducidad en el registro” y “con destino a países desconocidos”, como se observa en la Figura 2. Los latinoamericanos representan entre el 30 y el 40% de estas bajas, estando los bolivianos y ecuatorianos a la cabeza de las mismas.

La baja por caducidad es resultado de su desaparición en el registro municipal como consecuencia de no haber renovado su inscripción, pero no significa necesariamente que se haya marchado de España. Es muy posible que muchos extranjeros que han perdido su trabajo puedan haberse reacomodado con otros inmigrantes o familiares, causando la baja en el registro anterior, sin que se hayan dado de alta en este nuevo domicilio que en principio puede tener un carácter provisional mientras encuentran un nuevo trabajo y un nuevo lugar donde vivir.

Destaca de igual manera el elevado porcentaje de salidas hacia un país desconocido, lo cual de nuevo permite cuestionar que se trate de retornos. Si a las bajas por caducidad se suman las bajas con destino un país desconocido en conjunto agrupan más del 85% de las salidas de extranjeros en España desconocemos donde han ido desde 2007.

Cabe decir, que la gran mayoría de los inmigrantes que llegaron a España lo hicieron porque carecían de oportunidades en sus países, en parte debido a su escasa cualificación para encontrar un buen trabajo en su país, y se insertaron en España en sectores de escasa cualificación, construcción y servicios, pero con un salario aceptable. Si regresan a sus países seguirán teniendo las mismas dificultades de lograr una buena inserción laboral, pues en los sectores en que pueden integrarse hay fuerte competitividad y salarios mucho más bajos que en España. De ahí que el retorno no sea tan buena opción por ejemplo para un boliviano, puesto que el salario mínimo en su país es de unos 108 euros o para un ecuatoriano donde el salario mínimo es de 220 euros.

Figura 2. Altas y bajas por variación residencial de los extranjeros en España con origen y destino un país extranjero

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       Fuente: Estadísticas de Variaciones Residenciales, Instituto Nacional de Estadística (INE).

En tercer lugar, la emigración de españoles no es nueva, aunque su incremento reciente tiene en parte su explicación en la misma inmigración que ha recibido España y presenta numerosas particularidades si se la compara con la emigración acaecida en el siglo XX. Según el registro del Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE), el incremento de los españoles viviendo fuera desde 2009 se debe fundamentalmente al aumento de españoles nacidos fuera de España como se observa en la Figura 3. Es decir, este incremento en unos 400.000 españoles es resultado fundamentalmente de la salida de personas nacidas en otro país y que adquirieron la nacionalidad española, representado los españoles nacidos en un país de América Latina más del 70% de estas emigraciones. Se trata de inmigrantes que como consecuencia de la crisis optaron por retornar a su país o emigrar a otros países y que al haber adquirido la nacionalidad pueden regresar a España cuando la situación mejore.

Resulta difícil pensar en la salida masiva de españoles a otros países por el hecho de encontrarse en paro. Los sectores más afectados por la crisis han sido los de baja cualificación, en primer lugar la construcción. Pero las mayores posibilidades de emigrar y de encontrar trabajo en otros países no son para estos trabajadores, como ocurría en el pasado, sino para las personas mejor preparadas y formadas. La emigración de los mejor preparados puede que se haya incrementado como consecuencia de la crisis, pero es algo esperable y deseable, al menos temporalmente, dada la internalización de la economía española.

Figura 3. Población española residente en el extranjero según país de nacimiento

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     Fuente: Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE), INE.

Por último, la migración desde el punto de vista demográfico es el menos predecible de los fenómenos poblacionales, al ser renovable y reversible, y estar muy afectado por las condiciones sociales, económicas o políticas. De ahí, que sea difícil definir previsiones sobre su comportamiento, puesto que cualquier cambio en las condiciones anteriormente mencionadas genera de manera inmediata una respuesta migratoria. Esto explica los vaivenes en el panorama migratorio español en tiempos recientes y lo mismo cabe esperar en el futuro.

Acerca de Alberto del Rey Poveda

Investigador Titular del Instituto de Iberoamérica. Grupo de Investigación Multidisciplinar sobre Migraciones en América Latina [GIMMAL]. Profesor del Departamento de Sociología y Comunicación de la Universidad de Salamanca.

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14 respuestas a Inmigrantes, emigrantes y retornados en España en tiempo de crisis

  1. Leticia Cruz 24 Mayo, 2013 at 10:55 #

    Me gustaría contactar contigo Alberto, ya que estoy interesada en estos análisis pero desde una perspectiva de género. Ya te he dejado mi email. Ojalá podamos contactar e intercambiar puntos de vista sobre este ajedrez socialpolítico. Saludos.

  2. angel san juan marciel 26 Febrero, 2013 at 17:05 #

    Me gustaría incidir en que la salida de los jóvenes universitarios/as fuera de España,no es una buena noticia,ya que existen experiencias como en la época de la Dama de Hierro Margaret Thatcher Primera Ministra de Inglaterra,al informarle uno de sus Ministros de la salida universitarios/as hacia Estados Unidos de Norteamérica,de inmediato se expresó de la siguiente manera:El gobierno de S.M La Reina Isabel II de Inglaterra,no se puede permitir el lujo de la pérdida de los recursos humanos más importantes del País,y de inmediato se crearon los puestos de trabajo para que no tuvieran que emigrar.En España,sin embargo hemos oído a algún político de los que ocupan puesto importante en el actual Gobierno,que era positivo la salida de nuestros jóvenes.Ni siquiera en la época de Franco que fue la emigración del mayor contingente de españoles, en buena medida procedentes de la zona rural con escasa formación,fue positiva esta pérdida poblacional,pues en lugar de asumir el Gobierno de turno la responsabilidad de la reestructuración de la economía,optaron por la forma más fácil, que salieran de España a trabajar a Francia,Alemania ,Suiza,…..La no asunción de esta responsabilidad de los políticos y empresariado en general,incluso hoy lo estamos pagando,la pregunta es¿porqué España sigue manteniendo las mayores tasas de desempleo en el contexto de la Unión Europea en la actualidad, y con anterioridad también? ¿estará relacionada esta situación con los gobernantes y empresarios que nunca han asumido la responsabilidad de mantener los puestos de trabajo?

    • Alberto del Rey 11 Marzo, 2013 at 17:17 #

      Estimado Angel. La salida de población universitaria y joven no tiene por qué conllevar su pérdida. En los países europeos más desarrollados, la estancia en el extranjero es prácticamente “obligada” puesto que forma parte de su formación. Las experiencias en el extranjero son un bien muy valorado en un mercado de trabajo cada vez más internacional. Además permite por ejemplo aprender otro idioma. Saludos.

      • angel san juan marciel 20 Marzo, 2013 at 16:08 #

        Estimado Alberto: el problema de la salida de universitarios a trabajar fuera no confundirla con la salida a estudiar a otras universidades.Conozco un poco lo que está sucediendo de jóvenes universitarios/as que han tenido que salir de España por no tener un puesto de trabajo aquí; hace unos días me enviaba un ex-alumno de ingeniería y de sociología que ha tenido que salir a trabajar a Chile, y entre otras cosas me decía que a España no iba a volver ni de vacaciones. Tengo una hija que trabaja fuera y ni de broma vendría a trabajar a España. La mayoría de los universitarios que se van, tienen su vida hecha en los países dónde están, que por cierto poco o nada tiene que ver con salarios y puestos que ocupan, respecto de la situación que tendrían aquí en el caso de venir.Lo que stá muy claro ,es, que los padres y madres españoles/as, nos gastamos el dinero en la formación de nuestros hijos, y cuándo éstos podrían generar las plusvalías aquí se tienen que ir por falta de puestos de trabajo.Entiendo tu discurso que es igual que el que mantiene parte de la casta política, pero la realidad es muy diferente.

  3. Verónica Velásquez 11 Febrero, 2013 at 12:55 #

    El análisis que plantea el profesor Alberto en este artículo nos deja abierta la posibilidad, para quienes investigamos los procesos migratorios, de estudiar varios aspectos que son relevantes en la actualidad. El primero que me ha suscitado y es con el que inicia el profesor Alberto es el abordaje que los medios y la opinión pública construyen acerca de la inmigración, que en muchas ocasiones se basa en supuestos que carecen de suficiente evidencia empírica y donde los estudios académicos pueden contribuir en reducir esa brecha.

    Por otro lado, en los tres escenarios de análisis que se centra este artículo, con respecto al fin de la inmigración, haciéndolo más explícito, porque el Profeso Alberto lo aborda, es entender que los flujos migratorios (con distinta intensidad) siempre han existido y es probable que continúen, lo que cambia quizás es la forma de entenderlos y abordarlos en diferente momento histórico y contexto. En cuanto al tema del retorno, es clave lo que este artículo señala y podría indagarse con estudios más profundos acerca de las estrategias que los migrantes construyen en tiempos de crisis antes de optar por el regreso a sus países de origen y por último con respecto a la emigración de españoles a Europa y América, nos deja otra línea de investigación abierta, que es el estudio de la migración calificada y su impacto y consecuencia para los países donde existe la perdida de cerebros y la contribución que realizan a los países donde se importa este saber cualificado.

    Por último, y haciendo énfasis al tema del retorno de inmigrantes latinoamericanos, aunque estoy de acuerdo en lo que precisa el profesor con respecto a las condiciones de los países de origen y las pocas oportunidades que tienen los migrantes, también es cierto que la experiencia migratoria en algunos casos lleva a que los migrantes logren acumular algunos capitales (económicos, sociales, materiales), por ejemplo aprendan nuevos oficios, idiomas, habilidades o transferencia de tecnología que favorece la reinserción a sus contextos locales, además que los países de origen y las actuales administraciones gubernamentales empiezan a generar mayor conciencia de sus ciudadanos en el exterior y a construir políticas públicas para el retorno e instituciones como la SENAMI en Ecuador, que más allá de que sean políticas exitosas o no, son ejemplos que es necesario que sean estudiados.

    A modo de sugerencia, cuando en el artículo se dice que “hay una fuerte reducción de la entrada de inmigrantes y el incremento de la salida” que acompaña a la figura 2, sería más cómodo para el lector/a y más para quienes no están familiarizados con los cuadros estadísticos que se colocara la cifra o el dato de diferencia de esa reducción de entrada de inmigrantes y el incremento de la salida desde el 2000 al 2011.

    Muy buen artículo!!!

    • Alberto del Rey 14 Febrero, 2013 at 12:47 #

      Gracias por tu comentario Verónica. Estoy de acuerdo contigo en que sería necesario analizar las condiciones de algunos retornados. Algunas evidencias y testimonios de retornados apuntan a que son los peor integrados y aquellos con menos recursos, económicos, familiares y de capital humano, quienes han retornado. Pero sería muy interesante conocer si la experiencia migratoria permite algún tipo de capitalización en el retorno a sus países.
      Saludos.

  4. Rafael Grande 9 Febrero, 2013 at 20:24 #

    Sin duda el debate es de radiante actualidad e interés.

    Cierto, como expone J.C. Poveda, que es muy posible que las estadísticas del INE ocultan un tipo concreto de emigración: la de jóvenes cualificados hacia países de la Unión Europea. Pero ese fenómeno migratorio es diferente. En primer lugar, como se ha mencionado, por lo que implica la libre movilidad de personas dentro de la UE. En segundo lugar, porque todos los indicios nos llevan definir la mayoría de trayectorias migratorias como temporales y circulares, sin una ruptura clara con el país de origen facilitada por esa libertad de movimientos. Además no se está dando una verdadera inserción laboral y social en los países receptores (Alemania, Suiza, Inglaterra, etc.) La mayoría de jóvenes se encuentran en situaciones temporales y/o precarias: realizando estudios superiores, aprendiendo idiomas, en trabajos muy poco cualificados (pese a tener una alta cualificación) o en trabajos cualificados pero con contratos temporales (y no tan bien remunerados en relación con el nivel de vida en esos países). En suma, es difícilmente comparable con los movimientos emigratorios de los nacidos en el extranjero, por ejemplo.

    Peso a ellos creo que en términos demográficos los datos expuestos por Alberto del Rey son inquietantes. Si la llegada constante de población en edad activa durante la conocida como “década prodigiosa de la inmigración” (1998-2008) supuso un “alivio demográfico” para la envejecida estructura de la población española, los datos aquí expuestos hacen augurar lo contrario. Es decir, el retorno de inmigrantes acelera el envejecimiento de la población española. Por un lado, por la pérdida de población en edad activa que afecta directamente al fondo de la Seguridad Social en un momento en el que el desempleo es tan elevado. En segundo lugar, la salida de la población inmigrante femenina supone un descenso de los nuevos nacimientos.

    Si a eso sumamos la situación de los jóvenes en España –insostenibles tasas de desempleo juvenil y creciente emigración–, es de esperar que la crisis económica se acabe trasladando a la estructura demográfica de nuestro país. Esto dificultaría aún más la salida de la crisis en términos de política social y política de pensiones. Pero, como dice Alberto del Rey, la migración es el menos predecible de los fenómenos demográficos.

    • Alberto del Rey 10 Febrero, 2013 at 12:07 #

      Estoy totalmente de acuerdo con el análisis de Rafael. Aunque yo creo que el impacto del retorno de inmigrantes a sus países de origen es bastante limitado. Saludos.

  5. angel san juan marciel 8 Febrero, 2013 at 23:42 #

    De las estadísticas de españoles en el extranjero hay que significar que son muy pocos los que pasan por el Consulado español para darse de alta, y esto lo digo por la experiencia personal de más de 11 años en países latinoamericanos. Es curioso constatar que se pasan los que han perdido o les han quitado el pasaporte. El problema es que en estos casos solo se les puede facilitar un salvaconducto para regresar a España desde el país donde se encuentren.Imaginemos que una persona va de vacaciones a varios países,por ejemplo a República Dominicana y después a Cuba,en este caso si la pérdida del pasaporte,tiene lugar en República Dominicana,ya no podría ir a Cuba,sino de regreso a España.¿cómo se puede resolver esta situación de pérdida del pasaporte o robo? Muy fácilmente al llegar al país dirigirse al Consulado dónde le harán una fotocopia y en caso de pérdida el mismo Consulado le facilitará un nuevo pasaporte de inmediato.
    Si los españoles van a trabajar fuera no existe la cultura de pasar por el Consulado español a darse de alta,por tanto las estadísticas difícilmente pueden ser reales sino aproximadas.En este momento las emigraciones españolas tienen una característica singular frente a los movimientos de emigrantes españoles de las décadas de los años 60 y 70 del pasado siglo XX,ahora salen de España jóvenes altamente cualificados frente a los anteriores que en general tenían niveles educativos bajos.

    • Alberto del Rey 10 Febrero, 2013 at 12:03 #

      Estimado Angel. Gracias por tus aclaraciones. Yo efectivamente me he basado en los datos oficiales. Estoy totalmente de acuerdo contigo en el cambio del perfil entre la emigración actual y la del pasado. Saludos

  6. José Carlos Poveda 8 Febrero, 2013 at 2:25 #

    Es muy interesante este estudio que presenta el Profesor Alberto de Rey. Realmente me esperaba que muchos españoles nacidos en el extranjero hubieran retornado a sus países de origen. Si bien, me ha sorprendido el leve incremento de españoles nacidos en España que han emigrado a otros países según el INE. ¿Se ajusta a la realidad?. Tengo la sospecha de que no es así, dado que la mayoría de los casos que jóvenes formados que están emigrando que yo conozco lo están haciendo dentro de la Unión Europea. Al existir la libre movilidad de personas y de no ser necesaria una visa para trabajar, seguramente la mayoría o muchos de esos españoles no están registrados en las embajadas de los países en los que están viviendo, y por lo tanto no son contabilizados en las estadísticas.

    Se respondería así también, a la duda que plantea Luis Eduardo.

    Saludos.

    • Alberto del Rey 10 Febrero, 2013 at 11:59 #

      Estimado José Carlos, efectivamente es muy posible algunos españoles que han emigrado a la Unión Europea, sobre todo los que lo hicieron más recientemente, no aparezcan en las estadísticas. Los migrantes hasta que no están bien instalados, con unas determinadas condiciones de empleo y residencia no suelen registrarse.
      Saludos.

  7. Luis Eduardo 7 Febrero, 2013 at 12:41 #

    A pesar de la enorme crisis que vivimos, la salida de “españoles nacidos en España” sigue siendo modesta. De hecho, aunque se haya incrementado en los últimos años, ese incremento no rompe ninguna tendencia en sentido contrario, pues ya durante la época de las “vacas gordas” existía un aumento en el número de españoles que nacidos en España se iba del país. Siendo esto así, la pregunta es por qué no se va más gente cualificada dada la precaria situación del mercado laboral español. ¿Qué razones explican, en definitiva, esta “raquitica huida”? Enhorabuena por el post.

    • Alberto del Rey 10 Febrero, 2013 at 11:54 #

      Estimado Luis Eduardo. Sin tener datos oficiales, apuntaría dos posibles explicaciones a la escasa movilidad de la población española y en especial de los jóvenes. La primera sería que ésta es una característica general de nuestra sociedad. Las familias, aún en casos de precariedad, hacen todo lo posible por asumir las necesidades de todos sus miembros, lo que desincentiva la emigración. Mientras que en otras sociedades se les incentivaría a buscar alternativas al margen de la familia, entre ellas la movilidad. La segunda es que es posible que muchos jóvenes que se mueven a otros países de la Unión Europea no aparezcan en las estadísticas, puesto que existe libertad de movimientos, al menos hasta que no encuentran una situación de residencia estable en el destino.

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