La gran ilusión Chavista y su trágico fin. Claves para entender Venezuela

El ascenso de Hugo Chávez a la presidencia venezolana en 1999 generó grandes expectativas. Sin embargo, a 17 años de ese giro a la izquierda, Venezuela enfrenta una de sus peores crisis políticas y económicas (quizás de una envergadura similar a la que llevó al caracazo en 1989), una pobreza en aumento y un régimen que devino en francamente autoritario y corrupto. Asimismo, las consecuencias negativas para los progresistas latinoamericanos son incalculables.

A continuación se presentan los elementos centrales para comprender a Venezuela y su devenir político:

  1. El “maldito-bendito” petróleo. Venezuela integra la OPEP (Organización de PaísesExportadores de Petróleo), la mayoría de los cuales no son democracias. Sin embargo, otros países de América Latina con recursos naturales no renovables que generan rentas, tienen regímenes democráticos. Como señala, Sebastián Mazzuca (2013), la abundancia de recursos naturales puede perfeccionar las instituciones políticas, pero también puede envenenarlas. Venezuela es un típico caso de Estado rentístico: el petróleo fue nacionalizado en 1975 y PDVSA (Petróleos de Venezuela) se convirtió en algo así como un ‘Estado dentro del Estado’.[1] No hay mecanismos de accountability[2] respecto a su producción y especialmente de su distribución. La política venezolana siempre dependió del petróleo, el aumento del precio del crudo motivó al gobierno de Chávez a fortalecer la tributación para apropiarse de mayores recursos y continuar con la política clientelar y rentística.  Más allá de los discursos, no sólo no transformó el modelo económico, sino que profundizó la dependencia del petróleo.
  2. Democratización limitada y presidencialimos. Venezuela no sufrió la violencia de los regímenes militares del cono sur latinoamericano. Sin embargo, la estabilidad que promovió el Pacto de Punto Fijo en 1958 se basó en una participación política y social reducida a partidos y organizaciones de Acción Democrática (AD) y el Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI). El Partido Comunista quedó expresamente fuera del pacto y toda organización social o política que no fuera controlada por los partidos tradicionales no tenía espacio en la arena política y social venezolana y fue reprimida por las Fuerzas Armadas, quienes sí eran parte del Pacto (al igual que la Iglesia Católica). Incluso las organizaciones de trabajadores -Confederación de Trabajadores de Venezuela CTV- y de empresarios -Federación de Cámaras Empresariales, Fedecámaras- estaban dominados por los partidos tradicionales. Es decir, existía escaso margen para vida política por fuera del duopolio adeco-copei y de un sistema corporativista. La propia constitución de 1961 proclamó una democracia mínima, formal y representativa.
  3. Los hitos más importantes que precedieron al fin del bipartidismo fueron el “caracazo” en 1989 y las protestas contra la Agenda Venezuela en 1996. Los actores centrales de esas protestas no fueron los partidos políticos, tampoco los sindicatos aliados del gobierno, fueron sobre todo trabajadores, estudiantes y ciudadanos afectados por los ajustes económicos e indignados con la corrupción. La “política en la calle” y los “disturbios” fueron una constante a lo largo de casi una década en Venezuela. Junto a ellos, la alta abstención electoral a partir de 1993  (ver cuadro 1) y los intentos de golpe de Estado de 1992, constituyeron otros síntomas del profundo deterioro político que llevó al colapso del sistema de partidos y al triunfo de Hugo Chávez en las elecciones de 1998.
  4. Un líder militar carismático. Hugo Chávez irrumpió en la escena política con el golpe de Estado que encabeza el 4 de febrero de 1992.[3] La condición de militar -a diferencia de lo que sucedía en buena parte de América Latina- lo dotaban de una buena imagen, al igual que sus referencias constantes a Simón Bolívar. Su origen popular y su particular oratoria lo acercó a las millones de personas excluidas y a aquellos no se sentían representados por los partidos políticos tradicionales, es decir, a la mayoría de la población.
  5. Políticas anti pobres. Las múltiples “misiones”[4] que llevó adelante en gobierno chavista fueron claves para la legitimidad que gozó el gobierno durante al menos 15 años. La propia designación –misiones- da cuenta del sentido paternalista y cuasi religioso con el que se enfrentó la pobreza. Los efectos fueron contradictorios: por un lado redujo la pobreza y dignificó a sectores históricamente excluidos. Sin embargo, sus efectos fueron temporales y tuvieron un carácter paternalista y arbitrario. A diferencia de otros populismos latinoamericanos como Perón en Argentina o Vargas en Brasil, que impulsaron la inclusión ciudadana y dejaron como herencia un sistema más amplio de salud, educación y transporte, el chavismo dejó un país en ruinas.
  6. Opositores que aumentan y aprenden. En los primeros años de gobierno, Chávez enfrentó una oposición poco democrática: dio un golpe de Estado en el 2002 y apoyó un paro petrolero con consecuencias económicas negativas, no aceptó el resultado del referéndum de 2004 y se abstuvo en las elecciones legislativas de 2005. Sin embargo, la oposición con los años creció y fue modificando su composición y sus actitudes. Hoy existen sectores opositores -tanto de derecha como de izquierda- dispuestos a dialogar y a negociar una salida democrática.
  7. Democracia directa. La constitución de 1999, producto de una Asamblea Constituyente, incorporó la democracia participativa a través de una serie de mecanismos, entre ellos la revocatoria de mandato. La oposición juntó las firmas requeridas para revocar el mandato de Chávez y aunque el gobierno puso trabas al proceso, finalmente el referéndum se realizó y el presidente fue ratificado en su cargo en 2004. En 2016 la oposición promovió la revocatoria de mandato del presidente Maduro, sin embargo esta vez el gobierno no estuvo dispuesto a someterse al veredicto popular y congeló ilegalmente el proceso.

En los últimos meses se iniciaron procesos de conversación y negociación entre el oficialismo y la oposición. Sin embargo, Venezuela tiene una escasa cultura política democrática que arrastra desde el Pacto de 1958, lo cual dificulta un acuerdo. Por otra parte, un acuerdo elitista le restaría legitimación popular y podría promover más protestas. Necesariamente será un proceso largo, en el cual sería deseable que los partidos políticos se fortalecieran y encontraran una salida en el marco constitucional.cuadro-lissidini

 

 

 

Bibliografía

Acquatella, Jean; Hugo Altomonte y Andrés Arroyo 2013. Rentas de recursos naturales no renovables en América Latina y el Caribe: evolución y participación estatal, 1990-2010. CEPAL Disponible en: http://www.cepal.org/es/publicaciones/7044-rentas-recursos-naturales-renovables-america-latina-caribe-evolucion

Alarcón, Beningo, Ángel Álvarez y Manuel Hidalgo 2016 “Can Democracy Win in Venezuela?” Journal of Democracy 27.2 : 20-34. Project MUSE. May.

D´Elía, Yolanda y Cristian Quiroz 2010. “Las Misiones Sociales: ¿Una Alternativa para Superar la Pobreza?” Disponible en http://library.fes.de/pdf-files/bueros/caracas/08806.pdf

Gómez Calcano, Luis y Arenas, Nelly. 2013 El populismo chavista: autoritarismo electoral para amigos y enemigos. CDC [online]. 2013, vol.30, n.82 [citado  2016-11-29], pp. 17-34 . Disponible en: http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1012-25082013000100003

López Maya, Margarita. 2006 Del Viernes Negro al referendo revocatorio. Caracas, Grupo Alfa

Lissidini, Alicia 2008 La democracia directa en Venezuela: ¿democracia participativa o democracia plebiscitaria? Documento de Trabajo C2D.Disponible en: http://www.c2d.ch/files/C2D_WP25.pdf

Martínez Meucci, Miguel Ángel 2012 Apaciguamiento, Caracas, Grupo Alfa, 2012

Mazzuca, Sebastián 2013 “Lessons from Latin America. The Rise of Rentier Populism”. Journal of Democracy Volume 24, Number 2 April Disponible en : http://www.isp.org.pl/uploads/filemanager/TheriseofrentierpopulismSMazzucaApril-2013.pdf

Ramos Jiménez, Alfredo 1999 “Venezuela El ocaso de una democracia bipartidista”,. Nueva Sociedad 161. http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/15738/1/democracia_bipartidista.pdf

[1] “Petróleo subversivo” de Bernard Mommer (2003). Disponible en: http://www.pdvsa.com/interface.sp/database/fichero/article/524/1.PDF

[2]  Marea Socialista presentó un informe “Autopsia de un colapso: ¿Qué pasó con los dólares petroleros de Venezuela?” (2015) en el cual se afirma “En la disputa por la apropiación de la Renta, se ha desarrollado y se tiende a consolidar, un patrón mafioso de acumulación de capital asentado en el saqueo de los recursos provenientes del petróleo (…)”, disponible en: http://mareasocialista.com.ve/?p=379

[3] Video que recoge los discursos de los militares que dieron el golpe y del propio Hugo Chávez https://www.youtube.com/watch?v=CdjFu3_wOnM

[4] Las misiones se promovieron en el área de educación, salud, vivienda, acceso a productos básicos, comunicaciones, entre otras. En la página oficial de la presidencia se encuentra información http://gobiernoenlinea.gob.ve/home/misiones.dot

Acerca de Lissidini Alicia

Profesora Titular en Política Latinoamericana, Universidad Nacional de San Martín.
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