La ‘luna de miel’ entre los Presidentes de minoría y el Congreso de los Diputados en México

“¿Quién cree usted que tenga más probabilidades de ganar la carrera? …Con franqueza… no creo que ninguno de nosotros tenga muchas probabilidades…”.
(Peter Ustinov, dramatización de la carrera automovilística del Gran Premio de Gibraltar).

El tiempo es un recurso escaso, y lo es más en foros con actores con capacidades similares en competencia para hacer prevalecer sus intereses en un periodo de tiempo predeterminado. Tal es el caso del Congreso mexicano, un escenario tendiente al equilibrio entre las fuerzas allí representadas, pero donde los actores aprovechan todo margen para inclinar la balanza a su favor.

La relación entre poderes en México inaugurada en el año 1997 tiene dos características distintivas: la notable centralidad del Congreso en la toma de decisiones, y una amplitud considerable de representación legislativa por parte de las fuerzas partidistas de oposición. Esta realidad hace que la aprobación de piezas clave del programa de gobierno de los presidentes dependa en gran medida de la disposición de los partidos de oposición para cooperar, y de la eficacia de los presidentes para negociar y convencer a estos partidos para que apoyen sus iniciativas.

En este contexto es que cobra particular relevancia los periodos denominados como de luna de miel (honeymoon): una etapa decisiva para que los presidentes perfilen el rumbo de sus gobiernos.

La etapa de la luna de miel alude a la combinación de los siguientes tres elementos: el tiempo inmediato posterior al estreno del presidente al frente del gobierno, una disposición positiva por parte de diversos actores para negociar con el presidente, y una opinión pública y prensa, más o menos favorable hacia el presidente. Estos tres elementos en juego, generarían una relación productiva entre los actores políticos que se vería reflejada en la aprobación de un número mayor de leyes impulsadas por el presidente (Dominguez 2001; Neustadt 1991).

La siguiente tabla muestra el desempeño en la arena legislativa del Poder Ejecutivo mexicano durante los periodos de luna de miel para los Presidentes Vicente Fox (2000-2006); Felipe Calderón (2006-2012); y Enrique Peña Nieto (2012-2018). Los datos van del primero de diciembre, fecha en que los presidentes electos toman posesión de su cargo, hasta el último día octubre del siguiente año. Esta última fecha es definida para recolectar la mayor cantidad de información del presidente actual, y poder contar con más elementos de comparación entre los presidentes mexicanos.

Los datos incluyen exclusivamente las iniciativas presentadas por el Poder Ejecutivo. Se excluyen las iniciativas presupuestales (proyectos de ingresos y egresos), ya que en la elaboración de éstas participa activamente el presidente saliente.

CarlosVazquez (2)

Asimismo, se grafican los tiempos de la actividad legislativa del Poder Ejecutivo. Para estos periodos. Para ello se dividen los 11 meses de análisis en semanas de gobierno resultando una reagrupación total de 44 semanas.

CarlosVazquez3 (2)

Los datos mostrados indican que el presidente con más iniciativas presentadas en su periodo de luna de miel es el presidente Enrique Peña Nieto. A éste le sigue el presidente Vicente Fox, y el presidente Felipe Calderón es el mandatario que presenta la menor cantidad de iniciativas en el periodo de tiempo analizado. Algunos elementos que explican las cantidades de iniciativas presentadas son el margen electoral por el que resulta electo un presidente, así como la distribución partidista del Congreso (Fleisher y Bond 1996; Light 1999).

Sin embargo, a pesar de que el presidente Felipe Calderón no presenta la mayor cantidad de iniciativas, éste logra la aprobación de la mayor cantidad de iniciativas durante el periodo de luna de miel, tal y como se muestra en la tabla.

Asimismo, respecto a los tiempos en la presentación de iniciativas, el presidente Felipe Calderón concentra la presentación de iniciativas al inicio de su mandato, hasta antes de la semana 16. Por otra parte, el presidente Vicente Fox presenta la mayor cantidad entre las semanas 15 y 20. Mientras que el presidente Enrique Peña Nieto concentra su mayor cantidad de iniciativas a partir de la semana 20, es decir al final del periodo analizado.

De cara a un futuro incierto, los éxitos en los periodos de luna de miel adquieren un valor particularmente valioso para los Presidentes. Conforme avanza su mandato, éste se enfrenta a lo que Paul Light (1999) denomina ciclo de descenso de influencia producido por la progresiva erosión del apoyo público, una probable disminución de sus espacios legislativos en las elecciones intermedias, y a un clima dominado por los fracasos legislativos y políticos del presidente. Estos elementos terminarían por distanciar a las fuerzas políticas, lo que conlleva el declive del desempeño del Ejecutivo en la arena legislativa. Frente a este escenario, al Jefe del Ejecutivo le queda utilizar lo capitalizado al inicio de su mandato (honeymoon), para en función de ello, subraya Theodore Lowi (1993), forjar una imagen de éxito y prestigio, e intentar seguir negociando.

Referencias

Dominguez, Casey Byrne Knudsen. 2001. “Is it a honeymoon? An Empirical Investigation of the President´s First Hundred Days”. Congress and the Presidency 32: 63-78.

Fleisher, Richard y Bond, Jon. R. 1996. “The President in a More Partisan Legislative Arena”. Political Research Quarterly 49(4): 729–748.

Light, Paul. 1999. The President´s Agenda. Domestic Policy Choice from Kennedy to Clinton. Baltimore, Maryland: The Johns Hopkins University Press.

Lowi, Theodore. 1993. El presidente personal: facultad otorgada, promesa no cumplida. México D.F.: Fondo de Cultura Económica.

Neustadt, Richard. 1991. Presidential Power and the Modern Presidents. The politics of Leadership From Roosevelt to Reagan. New York: The Free Press.

Acerca de Carlos Vázquez Ferrel

Carlos Vázquez Ferrel es estudiante del programa de Doctorado en Estado de Derecho y Buen Gobierno de la Universidad de Salamanca.

, , ,

4 respuestas a La ‘luna de miel’ entre los Presidentes de minoría y el Congreso de los Diputados en México

  1. Cristobal Waligora 19 Noviembre, 2013 at 13:49 #

    Estimado Carlos,
    Felicitaciones por el post bien escrito y sobre un tema muy interesante. Tengo solo una duda sobre el periodo del tiempo adoptado para el análisis. Cada nuevo presidente sigue siendo popular en el inicio de su mandato porque ganó las elecciones y todo el país tiene grandes esperanzas relacionadas con el flamante gobernante. Pero es solo una cortesía y una vez que el presidente comience a presentar iniciativas controvertibles, “la luna de miel” termina muy pronto -a menudo este periodo es mucho más corto que 11 meses. Tal vez eso puede explicar porqué Felipe Calderón logró la aprobación de la mayor cantidad de iniciativas (las presentaba al inicio de su mandato).
    Saludos!

    • Carlos Vázquez 27 Diciembre, 2013 at 18:59 #

      Estimado Cristobal

      Disculpa la tardanza en mi respuesta. Creo que tienes razón, la luna de miel de algunos presidentes puede ser más corta. Pero en ocasiones se puede extender. Yo elegí delimitar a 11 meses principalmente para poder incluir en la comparación al actual presidente mexicano. Pienso que para el caso de México, sin embargo, tal vez el análisis de la luna de miel sí se puede extender arriba de los tres meses (periodo “clásico” para estos análisis son los primeros 100 días), sin inconvenientes, además así se analizan los dos periodos legislativos que hay por año en México (el calendario legislativo es clave), y con ello verificar qué proponen los Presidentes en su primer año legislativo y cuándo exactamente lo hace cada uno, de otro modo se reducen los elementos de análisis y comparación.

      Un saludo cordial

      Cvf

  2. carlos vázquez ferrel 14 Noviembre, 2013 at 17:05 #

    Estimado Jesús Carlos,

    Gracias por tu comentario. Tienes razón, hubiera sido muy interesante agregar la información que comentas (no lo hice por motivos de brevedad), pero ahora que tú la aportas, me llama la atención lo siguiente. El margen electoral parece no tener una relación tan clara con el número de iniciativas aprobadas, pero sí con el de presentadas. Lo cual sugiere avaluar con mayor detalle las estrategias de los presidentes.

    Respecto la composición de las comisiones, y por lo menos para explicar el temprano éxito del caso de Felipe Calderón, no creo que éstas hayan tenido tanto influencia. Ya que la mayor parte de las iniciativas fueron aprobadas en corto tiempo y muy al inicio de su mandato (ello implica que casi no hubo tiempo para su discusión y modificación en comisiones), lo cual puede indicarnos que la negociación estuvo en otro lado.

    Sobre la relevancia de las leyes, nuevamente tienes razón.

    un saludo

    cvf

  3. Jesús Carlos Morales 14 Noviembre, 2013 at 7:51 #

    Carlos,
    Felicidades por tu post. Resulta muy útil el planteamiento que realizas para analizar el periodo de “luna de miel” en el que los presidentes mexicanos han perfilado su agenda de gobierno a través de la presentación de iniciativas ante el Pleno del Congreso. Los datos permiten comparar el número de iniciativas presentadas y el periodo en el que se llevó a cabo.
    No obstante, es de llamar la atención que no se presentan los números relacionados con el margen electoral por el que resultaron electos cada uno de ellos, mismos que se refieren a la claridad del mandato y su legitimidad. En el caso del ex presidente Felipe Calderón fue menor a 1 punto porcentual; a diferencia de Vicente Fox (9.41%) y Enrique Peña Nieto (6.87%). Asimismo, se echan de menos los números relacionados con la distribución partidista en el congreso para observar la fortaleza de la oposición.
    Lo anterior tiene implicaciones para el análisis, ya que se relaciona con la estrategia seguida por cada uno de los presidentes para maximizar su periodo de “luna de miel”. En el caso de la aprobación de iniciativas existen otros factores que se deberían explorar tales como la composición de las comisiones legislativas que se encargan de realizar el dictamen de dichas iniciativas así como su relevancia en términos de programas y políticas públicas.
    Por último, el post ayuda a configurar la trayectoria que han seguido los presidentes mexicanos en relación con la presentación y aprobación de sus iniciativas en el periodo conocido como “luna de miel”, un tema que merece un mayor interés de la ciencia política.

Deja un comentario