La reforma (o la no reforma) migratoria de los Estados Unidos

De inmediato surge la pregunta de ¿por qué publicar un post sobre la reforma, o la “no reforma”, migratoria de Estados Unidos en un espacio dedicado a la investigación y reflexión sobre América Latina? Sin embargo, al considerar el peso creciente de la diáspora latinoamericana en los Estados Unidos, los países de origen de la población inmigrante actual y, en particular, de los inmigrantes no autorizados, se despejan las dudas al respecto.

Más  del 50% de los inmigrantes que ahora residen en los Estados Unidos nacieron en América Latina y el Caribe. Cerca del 30% del total provienen de un solo país, México. Cinco países de la región –México, Cuba, El Salvador, Guatemala, y Republica Dominicana–­ se encuentran entre los diez principales lugares de origen de los inmigrantes en Estados Unidos hoy (Brown y Patten 2014, cuadros 3 y 5).

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Además, alrededor del 80% de los más de 11 millones de inmigrantes no autorizados son latinoamericanos, 6,5 millones provenientes de México y 2,6 millones de otros países latinoamericanos (Passel y Cohn 2011). Una reforma migratoria tendrá impactos muy importantes para todos ellos.

Desde su campaña y a lo largo de su presidencia, Barak Obama ha manifestado su  apoyo a una reforma migratoria integral. Al mismo tiempo, durante su presidencia las deportaciones  de inmigrantes no autorizados han llegado a los niveles más altos de las últimas décadas, alrededor de 2 millones de personas deportadas de 2009 a 2013.  En la última década se han presentado varias propuestas de reforma migratoria, sin embargo, ninguna ha logrado la aprobación de  ambas cámaras del congreso estadunidense.

Hay varios factores económicos y políticos que han obstaculizado la aprobación de una reforma migratoria en lo que va del siglo XXI. Los ataques terroristas del 2001 propiciaron actitudes y sentimientos antiinmigrantes entre varios sectores de la población estadunidense y mayores controles, sobre todo, en la zona fronteriza entre Estados Unidos y México. La crisis económica del segundo lustro de este siglo también ha tenido repercusiones negativas para los inmigrantes latinoamericanos.

Durante la profunda recesión de 2008-2009, las tasas de desempleo para los inmigrantes mostraron una tendencia a crecer aún más rápidamente que las de otros grupos. Contrariamente, durante la recuperación el empleo ha incrementado más rápidamente entre los inmigrantes que entre la población en general, sin embargo todavía no alcanza los niveles que prevalecieron antes de la recesión. Por otra parte la recuperación en los niveles de empleo entre los inmigrantes ha sido acompañada por un deterioro en sus niveles de ingresos. Los inmigrantes latinos han sufrido el deterioro más pronunciado (Kochhar Espinoza y Hinze-Pifer 2010).

Además, la disminución reciente en la tasa general de desempleo se debe en parte a que muchas personas han dejado de buscar empleo por considerar que no lo van a encontrar; en otras palabras, se ha dado  una caída significativa en el nivel de participación en la Población Económicamente Activa (PEA). Este comportamiento poco dinámico del mercado laboral de Estados Unidos, del 2008 en adelante, ha sido un impedimento para lograr una reforma migratoria.

Sin embargo, en 2013 surgieron, nuevamente, ciertas expectativas de que ahora sí se lograría. La clara preferencia que mostraron los votantes latinos para el candidato demócrata, en las elecciones presidenciales de 2012, fue causa de alarma para contingentes importantes dentro del Partido Republicano. Por lo tanto algunos líderes de este partido empezaron a hablar a favor de una reforma migratoria y a principios del 2013 se formó un grupo bipartidista de ocho senadores (4 Demócratas y 4 Republicanos) quienes se avocaron a la tarea de formular una nueva propuesta  legislativa al respecto.

A fines de junio de 2013, el Senado de los Estados Unidos aprobó la propuesta de Ley S. 744, la Border Security, Economic Opportunity, and Immigration Modernization Act. Durante los meses siguientes cinco propuestas, relacionadas con algunos asuntos migratorios muy específicos, fueron aprobadas por los comités correspondientes de la Cámara de Representantes. Sin embargo por  discrepancias políticas en el seno del Partido Republicano, ninguna de estas propuestas fue presentada para votación de la Cámara en pleno.

Hay varios puntos controvertidos en las diversas propuestas presentadas, pero sin duda el tema más polémico tiene que ver con cómo manejar la situación de los más de 11 millones de inmigrantes no autorizados que están actualmente en los Estados Unidos. Hay enormes diferencis, a todos los niveles, en torno a este punto y  la gente ha salido masivamente a manifestar sus opiniones al respecto.

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Foto galería de la nota: “Miles de personas exigen una reforma inmigratoria frente al Congreso de EU”, del miércoles, 10 de abril de 2013 a las 19:24. Por CNN México (más imágenes).

La inacción a nivel federal ha servido de pretexto en algunos estados para promulgar leyes anti-inmigrantes como la ley SB1070 aprobada en Arizona en 2010  y medidas similares promulgadas en otros estados. También ha motivado a algunas localidades y estados a hacer lo contrario, implementar medidas para apoyar a los migrantes.

Mientras estas dos posiciones diametralmente opuestas­ –1) la de establecer un camino a la eventual ciudadanía para los inmigrantes indocumentados que ahora viven en Estados Unidos o 2) la de nunca permitirles tener la posibilidad de llegar a ser ciudadanos dominan el debate nacional, los inmigrantes no autorizados y sus familias son los que más sufren directamente las consecuencias de este impasse. Su vida cotidiana está ensombrecida por la constante amenaza de que puedan ser deportados en cualquier momento. Se ha podido constatar, mediante una encuesta de opinión nacional  y reportajes  y entrevistas con migrantes, que en este momento lo más importante para ellos es poder permanecer y trabajar en los Estados Unidos sin el temor constante de ser deportados, sobre todo después de lo que muchos de ellos pasaron para llegar allá, como se ve en este documental.

Bibliografía:

Brown, Anna y Eileen Patten. 2014. “Statistical Portrait of the Foreign-Born Population in the United States, 2012”  Washington, D.C: Pew Hispanic Center.

Kochhar, Rakesh, Espinoza ,Soledad y Hinze-Pifer, Rebecca. 2010. “After the Great Recession: Foreign Born Gain Jobs; Native Born Lose Jobs”.

LeBaron, Alan y Levine, Elaine. 2013. “The 2013 Immigration Reform that Wasn’t”. Norteamérica (UNAM) 8: 5-27.

Passel, Jeffrey S y  Cohn, D’Vera. 2011. “Unauthorized Immigrant Population: National and State Trends, 2010”. Washington, D.C: Pew Hispanic  Center.

Passel, Jeffrey S y  Cohn, D’Vera. 2010. “U.S. Unauthorized Immigration Flows Are Down Sharply Since Mid-Decade”.Washington, D.C: Pew Hispanic  Center.

Acerca de Elaine Levine

Elaine Levine es investigadora titular “C” adscrita al Área de Estudios de la Integración del CISAN.

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Una respuesta a La reforma (o la no reforma) migratoria de los Estados Unidos

  1. Karina Cáceeres 3 junio, 2014 at 22:48 #

    Excelente análisis de la inmigración ilegal en Estados Unidos!!!
    Sólo para aportar: La Casa Blanca, que apoya la versión del Senado mencionada en el artículo, destacó que el proyecto de ley hará crecer a la economía por 1.4 billones (millones de millones) de dólares y reducirá el déficit por casi 850 mil millones de dólares en las próximas dos décadas. Además, Obama enfrenta creciente presión de grupos sindicalistas, religiosos y comunitarios para detener las deportaciones y ejercer un mayor liderazgo para aprobar la reforma migratoria

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