La ritualidad en los pueblos originarios de México ¿de lo sagrado al espectáculo?

Hoy en día, México es un país multicultural, pluriétnico, plurilingüista y además multilocal, pues su población se caracteriza por su movilidad al interior y al exterior del país. La herencia prehispánica y el sincretismo entre las culturas precolombinas y los europeos durante la Colonia han dado como resultado el patrimonio cultural que define a la mexicanidad. Mucho de este patrimonio sigue vivo gracias a los usos y costumbres de los pueblos originarios.

Este legado patrimonial así como el que se ha ido creando a través del tiempo ha generado diversos lugares de interés a lo largo y ancho de todo el país, ya sea por su valor histórico, cultural o religioso, el turismo cultural se ha convertido en una fuente de ingresos para muchas familias y empresas turísticas mexicanas.

Como menciona Marcos Arévalo (Marcos Arévalo 2010: 10), toda comunidad o sociedad local tiene derecho a poner en valor y explotar sus bienes culturales, dichos bienes son considerados como potenciales factores de desarrollo económico para las comunidades que los poseen.

Sin embargo, el turismo como potencial factor generador de incremento del bienestar social y material tiene límites y como muestran algunas investigaciones, no es la panacea del crecimiento. Los bienes culturales son frágiles e irremplazables, su uso incorrecto o desmedido puede dañarlos de manera irreversible o, en el caso de los bienes intangibles, convertirlos en un producto más para el entretenimiento del turista o espectador.

Por otro lado, el patrimonio cultural intangible como las prácticas rituales, constituyen parte de la identidad cultural de algunos pueblos originarios, la cual los define como miembros de una comunidad en la cual comparten valores, tradiciones, creencias y símbolos. Estas prácticas culturales se transmiten de generación en generación así como los saberes tradicionales y la cosmovisión de la comunidad.

Para el estudio antropológico es importante definir los conceptos de rito y ritual pues de esa manera resulta más fácil analizar y comprender la importancia y el significado que supone para los pueblos originarios llevar a cabo estas prácticas culturales.

Para ello, Alfredo López Austin, en su artículo “Los Ritos, un juego de definiciones” (1998: 4-17), propone un conjunto de enunciados sobre los términos relacionados con rito y ritual, teniendo “como base concreta las concepciones religiosas de los pueblos indígenas de México, preferentemente las de las creencias y prácticas de la tradición mesoamericana” (López Austin 1998: 5).

Entre las propuestas de López Austin están las siguientes:

Ritual se considera como “el conjunto de ritos pertenecientes a una religión, a una comunidad religiosa, o destinados a un fin común”.

El término Rito se entiende como la “práctica fuertemente pautada que se dirige a la sobrenaturaleza. Es una ceremonia compuesta casi siempre por elementos rituales heterogéneos que están encaminados a un fin preciso, lo que da a la ceremonia unidad, coherencia y, generalmente, una secuencia ininterrumpida” (López Austin 1998: 15).

En la actualidad, la práctica de los rituales es parte de la cosmovisión de los pueblos originarios y es así como se llevan a cabo distintos ritos y ceremonias durante el ciclo agrícola del maíz, para agradecer la lluvia o pedir que se acabe una sequía prolongada, asimismo existen ritos de purificación, de sanación y de petición de algún favor especial dentro de la comunidad.

¿En qué momento deja de ser un ritual sagrado y pasa a ser un espectáculo?

Con el paso del tiempo y el incremento tanto del estudio de estas prácticas como del turismo que desea conocerlas, algunos rituales han dejado de tener el significado original para las comunidades y ha pasado a ser un número más de algún espectáculo folklórico.

Tal el es el caso de los Voladores de Papantla, ritual originario de la cultura Totonaca ubicada en la zona centro norte del Estado de Veracruz y en la Sierra del Estado de Puebla. El cual era dedicado a la fertilidad pues los hombres-pájaro con su vuelo representan el descenso de las deidades que bajan a fecundar la tierra.

En el espectáculo que se ofrece a los turistas se puede apreciar la representación de la última parte del ritual original que es la danza hacía el palo volador y el vuelo o descenso de los voladores. Aun conserva la vestimenta típica, la música, la danza y la ejecución del vuelo. Por el contrario, ya no se realiza la ceremonia de “pedida de permiso” para cortar el palo volador, ahora vuelan desde un tubo que se encuentra generalmente en alguna plaza pública, mucho más alto y para algunos, mucho más inestable.

La naturaleza del ritual de los Voladores de Papantla ha causado asombro entre los turistas nacionales e internacionales, convirtiéndose así en un atractivo muy popular en todo el país.

image
Voladores de Papantla
Foto: México Desconoxido

Bibliografía:

López Austin, Alfredo “Los Ritos: un juego de definiciones”. En:
Franco, María Teresa (Dtra. Gral.) Arqueología Mexicana. Vol. VI, Núm. 34, noviembre-diciembre de 1998. Pp. 4-17.

Marcos Arévalo, Javier. 2010. “Introducción”. En Marcos Arévalos, Javier y Ledesma, Rossana E. Eds. Bienes culturales, turismo y desarrollo sostenible. Sevilla: Signatura Demos (10).

Referencias web:

Identidad, Voladores de Papantla: https://www.youtube.com/watch?v=vK1I9UjalhU

Los Voladores de Papantla: http://www.mexicodesconocido.com.mx/los-voladores-de-papantla.html

México Nación Multicultural: http://www.nacionmulticultural.unam.mx/Portal/Izquierdo/BANCO/Mxmulticultural/Mexicomulticultural.html

Acerca de Claudia A. Hernández Suárez

Claudia A. Hernández Suárez es Licenciada en Administración de Negocios Internacionales por la Universidad Veracruzana (México). Máster en Desarrollo Económico y Políticas Públicas por la Universidad Autónoma de Madrid (España). Doctoranda en Estudios Latinoamericanos del Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca (España). Vinculación nacional e internacional del Programa Mesa de Cacahuatenco: Patrimonio Cultural y Desarrollo Sustentable de la Universidad Veracruzana (México)

, ,

Una respuesta a La ritualidad en los pueblos originarios de México ¿de lo sagrado al espectáculo?

  1. Marina I. P. 16 Diciembre, 2014 at 20:47 #

    Efectivamente la comercialización de este tipo de turismo, muchas veces conlleva la destrucción de bienes irreemplazables como es el caso de una cultura que se lleva cultivando desde hace años.

    No obstante ¿Acaso la solución es preservar como núcleos aislados a estos pueblos indígenas de todo contacto exterior?

    En efecto, como bien expone Claudia, “toda comunidad o sociedad local tiene derecho a poner en valor y explotar sus bienes culturales, dichos bienes son considerados como potenciales factores de desarrollo económico para las comunidades que los poseen”

    Igualmente, el contacto entre distintas culturas, puede tener un efecto muy enriquecedor y no sólo destructor.

    La cuestión radica en una buena gestión de este país multicultural, pluriétnico, plurilingüista y multilocal. Ha de defenderse esta diversidad, sin favorecer o sin buscar imponer una cultura, lengua, etnia o región sobre las otras. Han de llevarse a cabo las correspondientes políticas de preservación de estas culturas minoritarias, mirando por el alto valor que aportan al patrimonio del país, y no por el nivel de plata que desembolsan los turistas de sus bolsillos. Sin que ésto tenga que estar reñido con el acceso de estos pueblos al acceso de otras culturas.

    Lo mismo ocurre con el turismo, no creo que hayan de prohibirse las excursiones de turistas a estas comunidades indígenas. Eso sí, hay que reemplazar este turismo desmesurado, masivo y devastador, por un turismo consciente, comunitario, con una correcta planificación, y en el que prime el respeto mutuo entre ambas culturas, de su lengua, de sus costumbres, de sus ritos… y no como una mera atracción.

    Ahora bien, ¿Los poderes públicos querrán sacrificar este bienestar material por la preservación de la historia y la cultura?

    Te felicito Claudia, por haber sacado a la luz con un ojo crítico esta problemática de la que muchas veces los turistas no nos sentimos conscientes.

Deja un comentario