Las organizaciones transnacionales de partidos

En los últimos tiempos se han realizado varias investigaciones sobre la relación entre los distintos niveles de los sistemas partidarios en América Latina. También se han comenzado a estudiar las estrategias que las organizaciones partidarias utilizan en cada uno de los diferentes niveles en los que se desenvuelven. La investigación que estamos llevando adelante [1], retoma el análisis de las estrategias partidarias en diferentes niveles, pero con una característica a priori sorpresiva: esta arena no tiene elecciones ni se encuentra dentro de las fronteras del país. Sin embargo, los partidos están presentes en ella a través de organizaciones conocidas como las “internacionales partidarias” y que nosotros denominamos “Organizaciones transnacionales de partidos” (OTP).

Existe una suerte de prejuicio en la literatura que reduce la política internacional a la que hacen los Estados, sus líderes y los organismos internacionales gubernamentales y en ella, los partidos políticos y sus dirigentes parecen no tener lugar, menos aún si no son partidos de gobierno. Un avance en esta discusión se produjo al aplicarse la idea de “política transnacional” para los procesos de influencia de los actores domésticos sobre el escenario internacional. De este modo, Keohane y Nye, hacían referencia a las interacciones en el plano internacional donde, al menos uno de los participantes, era de carácter no estatal o paraestatal. Sin embargo, estos enfoques no incluyeron a los partidos políticos y las redes que ellos conformaron, apuntando a otras organizaciones, generalmente dedicadas a los derechos humanos, mujeres, consumidores, pueblos indígenas o al medio ambiente.

Aun así, las OTP han tenido una destacada trayectoria en la política mundial de parte del siglo XIX y XX. Esto no significa que sean actores del pasado, las OTP son una instancia alternativa que los partidos y sus dirigentes tienen a disposición para posicionarse sobre determinados temas, aunque no formen parte del gobierno. En sectores de la opinión pública el rumbo de los procesos de integración, el liderazgo regional o global del país y el peso de sus dirigentes fuera de las fronteras nacionales, también influye en la decisión del voto. Además, las relaciones con los vecinos y los conflictos fronterizos son una constante en las agendas nacionales. Y todo eso obliga a los partidos a incluir estos temas en sus programas y estrategias.

También, en la actualidad, la arena internacional se ha convertido en un espacio de movilización de electores. Argentinos y venezolanos definen votaciones en Italia y España, numerosos ciudadanos bolivianos, peruanos votan en sus embajadas, decenas de miles de chilenos residentes en Suecia reclaman su derecho a voto, miles de nicaragüenses deben movilizarse desde las fronteras para votar y 59 mil mexicanos en 104 países pudieron votar en las elecciones pasadas. Y todo esto pone a los partidos en el desafío de atender también lo que ocurre fuera de sus países.

Pero además, distintos cargos de los organismos internacionales y OTP son apetecibles para sus líderes. Kirchner buscó acrecentar su poder desde la UNASUR, Insulza desde la OEA y Bachelet esperó su turno desde la ONU, como lo había hecho antes Prodi desde la UE y Horst Köhler desde el FMI. Igualmente, pero con peor resultado, Rodrigo Rato y Dominique Strauss-Khan. Vicente Fox buscó condicionar a Felipe Calderón desde la Internacional Demócrata Cristiana. Algo similar hizo Pier Ferdinando Casini con Berlusconi. Manuel Espino busco notoriedad desde la ODCA, mientras que Yorgos Papandreu intentó retener algo de su prestigio presidiendo la Internacional Socialista. Las embajadas son puestos disputados cuando un partido obtiene el gobierno y las fundaciones alemanas siempre andan llevando y trayendo influencia y recursos.

Además, como han señalado Keck y Sikkink (2000), la conformación de redes trasnacionales han permitido unir directamente el ámbito local con el internacional, empoderando así organizaciones que pueden prescindir del escenario nacional en su búsqueda de recursos de diversos tipo. Las organizaciones que importan para esta investigación son aquellas que han logrado institucionalizarse formalmente, definición que no implica desconocer la existencia de  institucionalizaciones informales (por ejemplo las redes reunidas en torno al fallecido Hugo Chávez).

Frente a la idea generalizada que existen pocas OTP (las clásicas, socialista, liberal y demócrata cristiana) la investigación revela un nutrido número de organizaciones, llegando hasta la veintena. Y, aunque fue un fenómeno que nació en Europa, son los latinoamericanos quienes más han participado de ellas: sobre las 20 organizaciones revisadas, en 13 de ellas hay partidos  latinoamericanos y 7 son exclusivas de la región.

 

Organización

Año de fundación

¿Hay partidos de America Latina?

1 Organización Demócrata Cristiana de América

1947

Si

2 Internacional Liberal

1947

Si

3 Internacional Socialista

1951

Si

4 Liberals Democrats in Europa

1976

5 COPPPAL

1979

Si

6 European People’s Party

1983

 
7 Internacional Democrat Union

1983

Si

8 Internacional Demócrata Cristiana

1983

Si

9 European Green Party

1984

 
10 Coordinadora Socialista Latinoamericana

1986

Si

11 Internacional Humanista

1989

Si

12 Foro de San Pablo

1989

Si

13 Unión de Partidos Latinoamericanos

1992

Si

14 Partido Socialista Europeo

1992

 
15 The Council of Asian Liberals and Democrat

1993

 
16 Federación de Partidos Verdes de las Américas

1997

Si

17 International Conference of Asian Political Parties (INCAPP)

2000

 
18 The Green Federations

2001

Si

19 Red Liberal de América Latina (RELIAL)

2003

Si

20 África Liberal Network

2003

 

 

La Tabla I también contradice la intuición que el origen de las OTP estaría ubicado en la mitad del siglo XX. Sin embargo, las OTP son más recientes, ubicadas en medio de los procesos de transición o en el marco de las reformas neoliberales. Posiblemente como una forma en que los partidos buscaban maximizar su poder en entornos hostiles.

Por otra parte, la globalización ha profundizado la necesidad de generar nuevas herramientas de poder, en este caso transnacionales, para hacer frente a nuevos desafíos del entorno que no respetan las divisiones fronterizas. Convertidas en redes donde circula información, recursos materiales y simbólicos y convenientemente alejadas de estrictos contralores legales o electorales, las OTP son actores que reclaman una mayor atención por parte de la Ciencia Política.

 

Referencias Bibliográficas:

Keck, Margaret E. y Sikkink, Kathryn. 2000. Activistas sin fronteras. México: Siglo XXI.

[1] Proyecto CP R10-251/2010/2012 aprobado por el Programa de Reconocimiento Institucional de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires titulado “Los partidos políticos y sus relaciones internacionales. ¿Internacionalismo o sólo un asunto más de política interna?”.

Acerca de Fernando Pedrosa y Florencia Deich

Fernando Pedrosa es Profesor de la Universidad de Buenos Aires Florencia Deich es Profesora de la Universidad de Buenos Aires

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