¿No más armas?

El presente artículo analiza la relación existente entre un mayor flujo ilegal de armas desde Estados Unidos (EUA) hacia México y el ascenso del número de homicidios perpetrados con armas en el país de destino. Partiendo de la existencia de esa relación, se reflexiona acerca de la ausencia del tema en la agenda de seguridad de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

En febrero de 2012, el entonces presidente Felipe Calderón Hinojosa se desplazó hasta Ciudad Juárez para pedir a las autoridades estadounidenses que trabajasen para detener el contrabando de armas desde EUA hacia México[1], quien según el hoy expresidente, era uno de los factores del incremento de la violencia en el país. Concretamente, Felipe Calderón se refirió al impacto negativo que tuvo la expiración en 2004 de la Prohibición Federal de Armas de Asalto sobre los niveles de violencia en México[2], por lo que pidió la renovación de dicha ley[3]. Detrás del mandatario se podía observar un cartel que rezaba “No more weapons” (No más armas). Sin embargo, esa frase hasta el día de hoy ha expresado más un deseo que la realidad.

Aunque el entonces presidente no logró que las autoridades estadounidenses estableciesen una regulación más rígida sobre la materia ni que redoblasen sus esfuerzos en contra del tráfico ilegal de armas, lo que sí hizo fue señalar un aspecto central para la seguridad de México: que EUA tiene un papel central por ser desde donde se abastece de armas a las organizaciones criminales mexicanas (aunque no sólo a ellas) y que, por tanto, como corresponsables de la violencia letal que azota a México, las autoridades estadounidenses deben trabajar conjuntamente con las mexicanas para pacificar el país latinoamericano. Sin embargo, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto se redujo la cooperación en la materia entre las dos administraciones[4].

Con la llegada de AMLO a la presidencia, se espera que el cambio de enfoque en materia de seguridad se plasme en políticas públicas que aborden el tema de la violencia de una forma integral a fin de pacificar el país. Sin embargo, el recién electo presidente no ha hecho suficiente hincapié en un aspecto fundamental para alcanzar tal objetivo: la necesidad de reducir el tráfico de armas desde EUA hacia México. En una reciente carta enviada a Donald Trump, AMLO sólo tocó este tema transmitiéndole al presidente de EUA una propuesta para crear un plan de desarrollo que habría de incluir a los países de Centroamérica a fin de, entre otros asuntos, cuidar las fronteras para evitar el tránsito ilegal de armas[5]. No obstante, nada dijo acerca de las gran responsabilidad que tiene EUA en este tema.

No es cuestión de eludir la responsabilidad que México tiene en los niveles de violencia en los que se encuentra sumido, simplemente se trata de que las autoridades estadounidenses reconozcan que no solamente son corresponsables de la situación que vive México por ser el principal mercado de consumo de droga[6], sino también porque su laxa regulación de las armas permite que anualmente miles de ellas lleguen a suelo mexicano.

En febrero de 2018, el Center for American Progress (CAP) publicó un documento que contiene algunos datos reveladores respecto a la responsabilidad de EUA en el aumento de la cantidad de armas ilegales que circulan por México y, que en muchas ocasiones, terminan involucradas en actividades criminales[7]. Según dicho documento, cada año se trafican ilegalmente a México, por lo menos 213.000 armas producidas y manufacturadas en EUA (Parsons & Weigend Vargas, 2018). Es decir, al margen de las que entran de forma legal.

Aunque existe un debate acerca de si una mayor disponibilidad de armas se encuentra relacionada con un incremento en los niveles de violencia letal, en el caso de México las cifras hacen que ese debate carezca de sentido: mientras que en 1997 el 15% de los homicidios se cometieron con arma de fuego, en 2017 ese porcentaje ascendió hasta un 66%; así mismo, mientras que en 2005 el 58% de los robos se cometieron con arma de fuego, en 2017 dicho porcentaje aumentó hasta el 68% (Parsons & Weigend Vargas, 2018). Es decir, aunque no sea el único factor, la disponibilidad de armas contribuye al incremento de la violencia letal.

Así mismo, en 2005, un año después de que expirase la Prohibición Federal de Armas de Asalto, comenzó a ascender el número de homicidios cometidos con arma de fuego, siendo éste superior desde 2008 al número de homicidios cometidos sin arma de fuego (Op cit., 2018). Aunque en una primera aproximación no es posible establecer causalidad entre la no renovación de dicha ley y el incremento de homicidios en México, sí existen estudios más exhaustivos que sugieren una relación entre ambas variables (Redacción Nexos, 2011). Por ejemplo, en el caso de Brasil, un estudio reciente arrojó como resultado que un incremento del 1% en el número de armas en circulación está relacionado con un aumento del 2% en la tasa de homicidios (Cerqueira, 2014).

Por lo expuesto anteriormente, sería pertinente que el próximo gobierno, al margen de establecer una hoja de ruta unilateral con las propuestas que se han venido conociendo en materia de seguridad durante los últimos meses, trazase una agenda bilateral en cooperación con la administración estadounidense para abordar este tema descuidado por AMLO a lo largo de la campaña. Si bien es cierto que, es ilusorio pensar que el nuevo gobierno mexicano podría influir en la regulación de las armas en el país vecino. Además, las autoridades estadounidenses podrían alegar que tal propósito constituiría un intento de intervención en los asuntos internos de su país. Sin embargo,  no es un asunto interno el aumento de la violencia letal en México relacionada con la incapacidad de las autoridades estadounidenses a la hora de frenar el flujo de armas desde el norte hacia el sur. Así, si el próximo gobierno pretende realmente pacificar el país, uno de los pilares de la estrategia debería ser reducir el número de armas en circulación.

Referencias:

Agencia EFE (03 de marzo de 2018). Cuando Estados Unidos prohibió las armas de asalto. Recuperado de: https://www.efe.com/efe/america/sociedad/cuando-estados-unidos-prohibio-las-armas-de-asalto/20000013-3541745

Aristegui Noticias (22 de julio de 2018). Carta de AMLO a Trump (Documento). Recuperado de: https://aristeguinoticias.com/2207/mexico/carta-de-amlo-a-trump-documento/

Castillo, Fernando (06 de febrero de 2018). Estados Unidos reconoce por primera vez ser el mayor consumidor de drogas en el mundo. Cultura Colectiva. Recuperado de: https://news.culturacolectiva.com/noticias/eua-reconoce-que-es-el-mayor-consumidor-de-drogas-en-el-mundo/

Cerqueira, Daniel (2014). Causas e consequências do crime no Brasil. Rio de Janeiro: BNDES.

EL FINANCIERO (11 de enero de 2016). Esfuerzos de EU y México contra tráfico de armas flaquean: reporte. Recuperado de: http://www.elfinanciero.com.mx/mundo/esfuerzos-de-eu-y-mexico-contra-trafico-de-armas-flaquean-reporte

Parsons, Chelsea & Weigend Vargas, Eugenio (2018). Beyond Our Borders. How Weak U.S. Gun Laws Contribute to Violent Crime Abroad. Center for American Progress (CAP). Retrieved from: https://www.americanprogress.org/issues/guns-crime/reports/2018/02/02/445659/beyond-our-borders/

Redacción Nexos (2011). ¿Cuál es el impacto de la venta de armas en Estados Unidos en la violencia en México? Recuperado de: https://redaccion.nexos.com.mx/?p=3382

Shoichet, Catherine (17 de febrero de 2012). Mexico’s president to U.S.: ‘No more weapons’. CNN. Recuperado de: https://edition.cnn.com/2012/02/17/world/americas/mexico-us-weapons/index.html

[1] Shoichet, C. (17 de febrero de 2012). Mexico’s president to U.S.: ‘No more weapons’. CNN.

[2] Esta ley estadounidense, vigente desde 1994, restringía la “fabricación, transferencia y posesión” de determinadas armas semiautomáticas (Agencia EFE, 2018).

[3] La denominación formal de la citada ley es Public Safety and Recreational Firearms Use Protection Act.

[4] EL FINANCIERO (11 de enero de 2016). Esfuerzos de EU y México contra tráfico de armas flaquean: reporte.

[5] Aristegui Noticias (22 de julio de 2018). Carta de AMLO a Trump (Documento).

[6] Castillo, F. (06 de febrero de 2018). Estados Unidos reconoce por primera vez ser el mayor consumidor de drogas en el mundo. Cultura Colectiva.

[7] De 2014 a 2016 se recuperaron en México más de 33.000 armas involucradas en actos e investigaciones criminales (Parsons & Weigend Vargas, 2018).

Acerca de Hernandez Gutierrez Jose Carlos

Politólogo por la Universidad de Granada (UGR) y alumno del Máster en Estudios Latinoamericanos del Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca (USAL). Miembro del Grupo de Estudios Estratégicos y Seguridad Internacional de la UGR.
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