¿Para qué sirve observar las elecciones? Los retos de la observación internacional

Según el Informe de la Comisión Global sobre Elecciones, Democracia y Seguridad, en los últimos veinte años más de 50 países han adoptado la democracia como sistema de gobierno y desde el año 2000 solo once no han celebrado elecciones[1]. Estas cifras reflejan la existencia de un consenso casi global de que éstas son el medio más adecuado para acceder al poder político, y la celebración de elecciones democráticas son una condición necesaria e instrumental de todo proceso democrático.

Un nuevo consenso asigna un papel fundamental a la observación electoral, tanto nacional como internacional, en el proceso de construcción democrática. Las transiciones democráticas y los avances experimentados en materia de organización de elecciones han ido acompañados del surgimiento de nuevos desafíos -tales como equidad en el acceso al financiamiento político, la cobertura equitativa de medios de comunicación y la participación de grupos subrepresentados, entre otros-, a los cuales se ven enfrentados los procesos electorales y, consecuencia de ello, la observación electoral.

Tradicionalmente, las Misiones de Observación Electoral (MOE) se habían enfocado en la detección y/o disuasión del fraude así como en la promoción de la confianza y transparencia en el proceso. Esta modalidad ‘tradicional’ se ligaba al propósito de contribuir a generar condiciones para la celebración de elecciones limpias y transparentes cuyo alcance se concentraba alrededor de la jornada electoral, utilizando como metodología el despliegue masivo de observadores en el día de los comicios.

SONY DSCAl haberse profesionalizado la organización de elecciones y reducido las incidencias de elecciones fraudulentas, se ha comenzado a adoptar un modelo de observación más ‘moderno’ (y también más profesional), que prioriza la observación de la calidad de la elección (más que de la elección misma). Esta segunda modalidad valora las condiciones existentes en la etapa pre-electoral, específicamente en relación al nivel de inclusividad del proceso electoral y las condiciones de equidad en la competencia. Por tanto, ya no se trata de llegar unos días antes del día de la elección, sino de monitorear varios meses antes las condiciones en las que se da la competencia y la movilización del voto (así como también el comportamiento de los diferentes actores en todo el proceso).

Una revisión de los informes de las Misiones de Observación de la OEA sugiere preguntar: ¿En qué medida fueron superados los problemas vinculados al día de la elección? ¿Son, hoy en día, las elecciones mayormente limpias y libres? ¿Confían los ciudadanos en sus instituciones electorales? Si lo hacen, ¿esto es suficiente como para motivar a los ciudadanos a ejercer masivamente el derecho al sufragio?

La limpieza de las elecciones supone dos elementos básicos: el respeto por la integridad de las preferencias del votante y el registro exacto de aquellas preferencias. Una elección democrática requiere, por un lado, que los votantes deban poder sufragar sin presiones externas, intimidación o miedo a represalias y, por el otro, que sus votos sean contados y/o tabulados de manera imparcial y exacta. Respecto a lo primero, aún se siguen observando en países de la región situaciones de violación del derecho al voto secreto, compra de cédulas y de votos, y presencia de activistas políticos haciendo campaña, prácticas que ocurren usualmente en los locales de votación y en los lugares de ubicación de las mesas y que atentan directamente contra el derecho del elector a ejercer su derecho de manera libre y sin presiones. En lo concerniente al registro de las preferencias de los votantes, un aspecto importante tiene relación con el respeto a los protocolos de votación, el conteo de votos y los mecanismos para resolver impugnaciones. Aunque pareciera que esto ha sido superado, en el 44% de los informes preparados por estas MOE en América Latina, entre los años 2000 y 2011, el proceso de escrutinio y contabilización de resultados es señalado como una materia que aún debe mejorarse.

La opinión que tiene la ciudadanía respecto de sus autoridades electorales y la transparencia con la que éstas llevan adelante las elecciones se relaciona directamente con el respaldo a largo plazo que manifiestan respecto a la democracia. No obstante el relativo consenso respecto de la legitimidad de la democracia como sistema de gobierno, existe un alto número de ciudadanos que no confía en los procesos electorales (Latinobarómetro 2012). De acuerdo al reporte 2010 del Barómetro de las Américas, un 35,65% de los ciudadanos de la región confiaban poco o nada en las elecciones de su país[2]. Si se analiza la confianza que tienen los ciudadanos respecto de sus autoridades electorales, el panorama no parece mejorar.

papeletasDe acuerdo a información recopilada por la OEA, en aquellos casos donde se cuenta con datos disponibles, la confianza que tienen las ciudadanas y ciudadanos en sus órganos electorales no sobrepasa el 14%. Por el contrario, en promedio, alrededor de un 50% de los encuestados manifiestan una baja o nula confianza en las autoridades electorales. A la luz de la evidencia, incluso en contextos donde las autoridades gozan de extraordinaria reputación, la credibilidad de los sistemas electorales y de la administración electoral se prueba ante cada elección[3]. Considerando que uno de los objetivos clave de la observación internacional es colaborar, de manera constructiva, a fortalecer la confianza del electorado, el desplazamiento de Misiones de Observación adquiere vigencia en múltiples contextos de manera permanente[4].

La observación electoral de la OEA ha identificado falencias y problemas recurrentes relacionados con la limpieza de las elecciones que hacen relevante el desplazamiento masivo de observadores. Adicionalmente, el efecto acumulado de la decreciente confianza electoral de los ciudadanos hace necesaria la presencia de la observación electoral tanto en la etapa pre-electoral como en el día de la elección. El acceso a los medios de comunicación, o la regulación de campañas y otros aspectos estructurales de una elección, también son relevantes para el funcionamiento de la democracia.

Es por todo lo anterior que la observación electoral debe consolidar un enfoque que resguarde no solo la limpieza sino también la inclusividad y competitividad de las elecciones, asumiendo los nuevos retos a partir de la presencia de Misiones de Observación de largo plazo para observar aspectos como el acceso a medios de comunicación, la participación de hombres y mujeres, y el financiamiento de las campañas, a fin de tener elecciones cada vez más democráticas.


[1] Global Commission on Elections, Democracy and Security, “Profundizando la democracia: una estrategia para mejorar la integridad electoral en el mundo”. Informe de la Comisión Global sobre Elecciones, Democracia y Seguridad”. Kofi Annan Foundation e IDEA International, 2012.

[2] http://www.vanderbilt.edu/lapop/free-access.php

[3] Ver por ejemplo informe de Proyecta América para elecciones municipales 2012 en Chile. Ante la pregunta “Pensando en las últimas elecciones en Chile, ¿qué tan honestas fueron con respecto al conteo y reporte de los votos?’ el porcentaje de personas que calificaron de “muy honestas” o “algo honestas” disminuyó desde un 57% para las elecciones presidenciales de 2010 a un 7%.

[4] Kelley, Judith. 2002. Monitoring Democracy: When International Election Observation Works, and Why It Often Fails.  Princeton University Press: Princeton, New Jersey.

Acerca de Betilde Muñoz-Pogossian

Betilde Muñoz-Pogossian es Directora i.a. del Departamento para la Cooperación y Observación Electoral. Secretaría de Asuntos Políticos, Organización de Estados Americanos (OEA).

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30 respuestas a ¿Para qué sirve observar las elecciones? Los retos de la observación internacional

  1. Susana Li 26 junio, 2013 at 18:03 #

    La Misión de los Observadores(as) de la OEA es un factor fundamental para legitimar un gobierno que asume el poder después de efectuar elecciones libres, transparentes y justas: Por lo que no debe limitarse solamente al desarrollo de la jornada electoral, sino que implica la totalidad de todo el proceso en sus diferentes etapas: Antes, Durante y Después de las elecciones.

    • Antes/pre-electoral: que significa iniciar muchos meses con antelación al período oficial de campaña. El objetivo es monitorear las condiciones de la competencia electoral, así como la movilización que implica el voto en todo su desarrollo y el comportamiento de todos(as) los actores involucrados en el proceso electoral.

    En el caso particular de la Perspectiva de Género, la observación electoral es sumamente fundamental en esta etapa, garantizará el pleno ejercicio de los derechos políticos de las mujeres, homologando la igualdad entre mujeres y hombres en acopio a la Declaración Universal de Derechos Humanos en el disfrute de las libertades civiles y políticas. La Misión observará que las mujeres candidatas tengan acceso real a los sistemas de financiamiento de las campañas políticas y a los medios de comunicación con equidad.

    • Durante (El día de la Jornada electoral) que incluye verificar, examinar y analizar las condiciones de equidad de las electoras/votantes, identificando y visibilizando obstáculos que impidan el acceso a una ciudadanía plena.

    • Después (post-electoral). La Convención sobre la Eliminación de todas formas de Discriminación Contra la Mujer (La CEDAW), señala que los Estados partes deberán tomar medidas de acción afirmativa para garantizar la no discriminación. En acopio a éste mandato, han incorporando paulatinamente en su legislación electoral, medidas de acción afirmativa para promover el mayor acceso de las mujeres a cargos de elección popular a través de los sistemas de cuota, sin embargo, existe un fenómeno en que las mujeres candidatas electas en las elecciones primarias, renuncian y ceden su candidatura a favor de su suplente, por lo que disminuye el real porcentaje de participación política de las mujeres.

    Considero que la observación electoral en esta etapa es fundamental, por su peculiar carácter preventivo, que garantizará en alguna medida que las pre-candidatas y candidatas electas a Cargos de Elección popular no sufran substituciones arbitrarias y presiones de renuncia. La observación posicionará el tema de equidad en la contienda electoral en la agenda de discusión de los actores políticos, contribuyendo a identificar los desfases obvios entre la norma jurídica y la práctica en el ejercicio de los derechos políticos de las mujeres.

    Los informes señalaran recomendaciones sobre la necesidad de construir condiciones para el ejercicio pleno y equitativo de los derechos políticos de las mujeres; la corrección de algunas fallas que se hayan detectado durante todo el proceso electoral, que permitan incorporar nuevas estrategias para transvesalizar la perspectiva de género conforme al contexto en cada país, con el fin de afianzar la consolidación de la democracia y brindar confianza en los resultados de las elecciones.

    Susana Li

  2. Maria eugenia Tesio 19 junio, 2013 at 23:08 #

    Gracias por compartir esta interesante reflexión. Coincido plenamente con la mayoría de los comentarios que se han hecho al respecto, y creo que el giro o mejor dicho la ampliación que ha iniciado la OEA respecto a la observación electoral en esta tercer generación es sumamente interesante y por sobre todo necesario para la ciudadana en su conjunto. El hecho de poder detectar aquellas cuestiones o practicas que le quitan equidad y transparencia al proceso electoral son claves para superar los problemas aun existentes en materia de representación, inclusión, igualdad y libertad. Seria interesante que la clase política de los distintos países de la región tenga o adquiera la voluntad de aceptar las recomendaciones para poder así realizar un análisis serio hacia el interior de sus normas, leyes y practicas electorales para poder implementar las reformas y cambios necesarios que contribuyan a mejorar la calidad en los aspectos mencionados de los respectivos procesos electorales.

  3. María Ligia Herrera Navarro 18 junio, 2013 at 22:48 #

    En el transcurso de las jornadas de la escuela electoral de observación, he estado haciendo una reflexión sobre el para qué sirve y el papel fundamental de observar las elecciones. Considerar que frente al tema se han hecho importantes adelantos es un buen punto de partida para darle mayor fuerza a esta pregunta, pues en la actualidad con los caminos construidos sobre la normatividad, sobre las reglas, sobre la presencialidad misma de la observación electoral en un sistema electoral determinado, se convierten en serios motivos para plantear un macro proyecto iberoamericano, en el que se cree una gran plataforma administrativa y social para desarrollar trabajos que sostengan la importancia del ejercicio de observar las elecciones. Y esta plataforma debe ser desde lo local hasta lo global, debe ser vinculante en todo el sentido de la palabra, en términos de legitimar la vía política, la vía social, la vía de la participación ciudadana, la vía académica, la vía investigativa, multidisciplinar, el diálogo de conocimientos y de saberes sobre este ejercicio de observar elecciones. Hoy la OEA y la EOE deben pensar seriamente que el papel debe ser consolidado a través de la creación de agendas públicas que hablen de desarrollo de investigaciones en torno a la democracia, de trabajos de incidencia política y social, que reconozca y haga seguimiento a los resultados de las observaciones para que se transformen en modelos y ejemplos a través de estructuras definidas para hacerlas universales a través de intenciones de alianzas, de redes, de enlaces significativos para una localidad, para una región, para un país y para el mundo. Observar hoy elecciones significa emprender caminos que fortalezcan la democracia, que contribuyan a construir metodologías ampliamente reconocidas y legitimadas en todas las esferas públicas y privadas. Con ello, muy posiblemente se conseguirá la conciencia, el interés y sobre todo la pasión por generar cambios en este inmenso espacio de la política. Hay que despertar a la ciudadanía, hay que entrar en la autopista de la observación electoral internacional en diálogo con otras organizaciones y/o movimientos que están en la misma constante del fortalecimiento de la democracia y del significado del “observar” y del “elegir”. La idea es unir esfuerzos y aciertos en torno a papel de la observación electoral desde lo local hasta lo global.

    • Betilde 19 junio, 2013 at 16:41 #

      La necesidad de unir esfuerzos es imperante, Ma. Ligia, desde las diversas perspectivas que planteas. En el campo de la observación es vital evaluar el impacto de las misiones de observación, como cuantificar el fraude que no paso, como medir el impacto por vía de cambios en los sistemas electorales, donde poner los esfuerzos de la comunidad internacional, entre muchos otros temas.Lamentablemente, el campo académico y el de los ‘practitioners’ han andado en paralelo…todavía no conversan como pudieran hacerlo. La academia estadounidense tiene algunos estudios sobre el tema, pero lamentablemente, la nuestra (y nos debe poner a pensar esto!) no ha puesto énfasis en temas de construcción democrática por vía de la observación y cooperación electoral y su impacto (mas allá de la OEA!!). A los estudiantes de posgrado en busca de temas para sus tesis, ojala se animen para investigar y publicar sobre estos temas, y así contribuir a la discusión internacional sobre la integridad de las elecciones y el impacto de la observación electoral (nacional e internacional). La/el estudiante que necesite asesoría, que cuente conmigo! Gracias por ese comentario.

      • Veronique 19 junio, 2013 at 19:48 #

        La necesidad de desarrollar metodologías de medición de impactos es un gran reto que afecta no solo a la observación electoral, sino al conjunto de los programas que se desarrollan para prestar apoyo a procesos democráticos – sea observación, asistencia electoral, educación ciudadana, fortalecimiento de los partidos políticos, etc. Este reto radica en dos circunstancias que dificilmente se pueden superar: primero la intangibilidad la democracia, sus atributos, problemas y evolución, y luego el problema de la atribución: cómo saber que los cambios democráticos que se producen en un país son consecuencia de nuestra acción y no de la acción de otros actores nacionales o internacionales?? A pesar de la magnitud de esos retos, los países donantes siguen necesitando “pruebas de impacto” para poder justificar el gasto de fondos públicos en MOEs ante sus ciudadanos – y más en los actuales tiempos de restricciones financieras en muchos de esos países donantes. Desde la perspectiva de la OEA (u otras organizaciones que organizan MOEs), se siente una presión por demostrar impactos por parte de los donantes?

  4. Marian Vidaurri 18 junio, 2013 at 20:45 #

    Hola!

    Es muy cierto que debemos de siempre considerar el contexto político donde se realiza la observación electoral internacional. Las MOEs no suceden en un vacío. Por ello, no es coincidencia que a medida que se llevaron a cabo los procesos de liberalización política en la región, la observación electoral paralelamente cambió significativamente su enfoque y procesos. La coyuntura política de un país, con todo y los déficits democráticos que pueda exhibir, va condicionando como se observa y que se observa. En esto, totalmente de acuerdo.

    Ahora bien, así como la calidad de la democracia varia entre los diferentes países de ALC, la calidad de la democracia también varia dentro de un mismo país. Especialmente aquellos contextos donde la población esta altamente concentrada en los centros urbanos, o en países que sufren de extrema violencia (y la presencia del Estado –que invita a hacer la observación- es mínima o nula), o en contextos federales cuyas leyes, “cultura” electoral y poder de grupos de presión locales pueden variar de subregión a subregión. Es decir, recordando un poco al maestro O’Donnell, si hay diferentes grados de “democraticness” en un determinado país, ?Debe y puede la observación electoral internacional abordar su trabajo para propiciar mejores condiciones democráticas a nivel subnacional? Ejemplo concreto: Las recomendaciones hoy por hoy son elaboradas teniendo en cuenta el contexto macro-nacional, pero quizás en las zonas donde la calidad democrática es peor que en otras (i.e. Nuevo Laredo versus DF; Mayor Otaño versus Asunción), se pueda contemplar realizar recomendaciones a nivel subregional.

    Solo lo dejo como idea y reflexión,

    Buenas noches!

    • Betilde 19 junio, 2013 at 16:55 #

      Marian, muy interesante tu reflexión sobre los niveles de avance democrático entre los niveles nacional y subnacional…coincido contigo en que son dos realidades diferentes. Las misiones generalmente hacen recomendaciones adecuadas al proceso electoral que se observa. En el caso que sean elecciones presidenciales o generales, seguramente las recomendaciones estarían orientadas a aspectos mas macro, y relacionados con la votación a ese nivel. De todas maneras, por vía de los observadores distribuidas en todo el territorio nacional se recaban datos de la realidad a nivel provincial o regional. Si la elección observada es municipal o de regidores, seguramente las recomendaciones estarían orientadas a mejorar elecciones a ese nivel. Hay temas que son mas relevantes a nivel municipal, el financiamiento de la política, por ejemplo. En todo caso, tu reflexión me anima a pensar un poco mas en como lograr tener mayor impacto a nivel subnacional (mas allá de lo que se haría en una MOE tradicional) ya que no lo había pensado como lo estas planteado. Quedo agradecida.

  5. Erika Estrada 18 junio, 2013 at 16:19 #

    Querida Betilde,
    Que buenas e interesantes reflexiones has puesto sobre la mesa. Sobre todo concientizar sobre la relevancia de la observación electoral como un mecanismo más para brindar confianza a las distintas etapas del proceso electoral.
    En México la observación en casa adquierió un tinte muy interesante cuando se sumo un grupo de jóvenes al debate público, en un primer momento, y como observadores el día de la jornada electoral.
    Sin duda creo en la observación electoral que viene acompañada de una metodología sólida, trabajo profesiona y ético, así como una visión integral del fenómeno electoral.
    Un abrazo

    • Betilde 18 junio, 2013 at 17:39 #

      Los retos de las elecciones en nuestros países nos obligan a adoptar metodologías solidas y rigurosas, sino se corre el riesgo de perder la oportunidad de hacer aportes importantes (y necesarios) a las democracias de los países de la región. Es interesante la experiencia de México y el rol de la juventud en la ultima elección. La OEA lo siguió muy de cerca en la ultima MOE que se deslazo a México para las presidenciales de 2012 (primera elección presidencial que observo la OEA en ese país).

  6. Cecilia 18 junio, 2013 at 10:31 #

    Estimada Betilde, muchas gracias por publicar este articulo que resulta muy interesante para abrir el debate en torno a los objetivos de las MOEs. Por otra parte, tu exposicion del dia de hoy ha sido fantastica.
    Una de las cosas que me ha resultado mas interesante es esta tendencia de la tercera generacion de las MOEs que apunta a la calidad, analizando las cuestiones de financiamiento, genero y medios de comunicacion. Creo que es fundamental la profundizacion en estos aspectos asi como el control del uso de los fondos publicos por parte de los gobiernos y la regulacion de la pauta o pubicidad oficial. Asimismo, en los sistemas subnacionales estos temas y otros, como el acceso en condiciones de igualdad por parte de los sectores desaventajados son ejes cruciales a la hora de evaluar equidad.

  7. Cecilia 17 junio, 2013 at 23:51 #

    Estimada Betilde, muchas gracias por abrir este espacio de intercambio con tu articulo que tan bien describe las distintas etapas que ha recorrido la observación electoral en el ambito de la OEA?. Realmente considero esencial que la observación electoral se enfoque en estas tres cuestiones que se han mencionado: el financiamiento, el acceso a medios asi como la regulación de la pauta oficial y la participación de las mujeres así como de otros grupos desaventajados. Creo que el gran desafio es poder instaurar en la agenda de los paises miembros la necesidad de que sean observados asi como trabajar en el desarrollo de estos ejes y en la construccion de indices que permitan realizar estas evaluaciones y ellos no solo a nivel nacional sino a nivel subnacional donde suelen producirse las mayores inequidades.

    • Betilde 18 junio, 2013 at 11:14 #

      Coincido contigo Cecilia. Es en estos aspectos donde se observan retos en materia de equidad. El punto de esta agenda de trabajo de la OEA es empezar a visibilizar esos retos en acceso a los medios de comunicacion y al fondos para las campannas en relativas condiciones de equidad, acceso de mujeres a candidaduras, por ejmplo, e ir documentando los avances en la materia (ojala sean siempre avances, por eso trabajamos!).

      • Maricel 19 junio, 2013 at 9:26 #

        Muchas gracias Betilde por tu respuesta. Seguramente con trabajo y esfuerzo conjunto se alcanzaran esos avances que anhelamos.

      • Cecilia 19 junio, 2013 at 9:28 #

        Muchas gracias Betilde, seguiremos trabajando, cada uno desde su lugar, por alcanzar los avances en estas materias.
        Gracias.

  8. Maricel Etchecoin 17 junio, 2013 at 23:04 #

    Estimada Betilde: muchas gracias por el texto puesto en debate. Considero que en el marco de las observaciones electorales es importante el marco legal que permita a los observadores garantizar la transparencia y fortalecer la confianza/credibilidad en las diferentes etapas del proceso electoral.

    Esta observación electoral debe tener presente los contextos politicos locales e interactuar con todos los actores que participan; por lo tanto partiendo del aporte de Facundo sobre accountability quisiera hacer la siguiente consulta: si existe algun indice/medicion de la confianza ciudadana en los procesos electorales a partir de la participacion de las MOE.

    Muchas gracias

    • Betilde 18 junio, 2013 at 11:22 #

      Maricel, interesante tu comentario. Aunque el nivel de confianza ciudadana es un insumo que tomamos en cuenta al realizar el trabajo de observación, no recogemos esos datos directamente. La evaluación de un proceso electoral sobre la base de la confianza es un campo poco evaluado; solo ahora se esta comenzando ese análisis desde el punto de vista de las élites y desde el punto de vista de los ciudadanos. Te invitaría a visitar la pagina web del proyecto Integridad de las Elecciones: http://www.electoralintegrityproject.com/ Allí bajo el vinculo Data podrás tener mas información sobre los indices y mediciones que están diseñando bajo ese proyecto en temas de élites y votantes, y la serie de indices que ya existen en la materia. Espero que te sean útiles.

      • Maricel 19 junio, 2013 at 9:24 #

        Estimada Betilde: muchas gracias por la informacion. Accedere al link para interiorizarme. Saludos

  9. Héctor Briceño 17 junio, 2013 at 6:20 #

    Clientelismo, proselitismo, uso de recursos del Estado, exclusión, violencia e intimidación, manipulación de circuitos, “malaproporcionamiento” son sólo algunos de los mecanismos que componen “el menú de la manipulación electoral” (A. Schedler, 2002) y que suelen actualizarse junto con las experiencias electorales. En este sentido, la Observación Electoral, especialmente de carácter internacional, sigue teniendo el reto de profundizar la democracia en estos temas, muy especialmente mediante la ampliación del tiempo y espacio de observación, pues una buena cantidad de manipulaciones suceden en momentos distintos al propiamente electoral: migración de electores, delimitación de circuitos, normas de contabilizacieon del voto, formas de la candidatura, etc. anteceden al día electoral, incluso al día de convocatoria de las elecciones. En ocasiones, estos ventajismos y manipulaciones electorales son prácticas que se encuentran arraigadas en las culturas, por lo que no son percibidas como fraudulentas por la ciudadanía, por lo que la promoción de una cultura (opinión pública) democrática, sensible a los excesos, distorsiones y manipulaciones, es también un reto para la observación electoral.
    Gracias por el interesante artículo.

    • Betilde 18 junio, 2013 at 17:56 #

      Hector, en palabras de Andreas Schedler planteas los principales retos para las elecciones democráticas pero también para las organizaciones internacionales que hacen observación. Hay como medir algunos de esos temas, pero tenemos un reto interesante (e intelectualmente estimulante) para llegar a medir el uso de recursos del estado en campannas? como puedes constatarlo? algunas ideas? La OEA esta ahora iniciando el “brainstorming” para la eventual creación de una herramienta para observar el tema de uso de recursos del estado para fines electorales…cualquier idea, atentos estamos!

  10. Julia 16 junio, 2013 at 23:13 #

    En primer lugar, felicitaciones por el post. Creo que es importante remarcar la importancia de la observación electoral y sus consecuencias sobre el proceso de construcción democrática. A partir de esto, quería preguntarle cuáles son los efectos que considera que tienen las observaciones sobre la calidad de la democracia. Por otro lado, consultarle si los resultados de los informes sirven para mejorar “in situ” los problemas que los observadores identifican o los mismos deben esperar a ser usados como recomendaciones para las elecciones futuras.

    • Betilde 17 junio, 2013 at 8:32 #

      Julia, tu pregunta es muy pertinente e incluso objeto de una discusión mas grande, a nivel internacional, sobre la observación electoral internacional (ver Judith Kelly, Susan Hyde). Desde la perspectiva de la OEA, la observación aporta a mejorar las elecciones por vía de las recomendaciones que surgen del trabajo de la misión. La idea es que estas recomendaciones sirvan como herramienta para los protagonistas del proceso para hacer mejoras al sistema y proceso electoral, para los actores locales para hacer incidencia, y sirven como hoja de ruta para incrementar aun mas la limpieza, competitividad e inclusividad del proceso electoral. Ultimadamente se espera que la elección, mejorada, produzca mas competitividad, la entrada de diferentes opciones a la toma de decisiones, mas transparencia, mas accountability…entre otras cosas que se espera que aporten a tener mejores democracias, democracias de calidad.

  11. Facundo Gavlan 16 junio, 2013 at 22:00 #

    Estimada Betilde, es muy importante lo que ha logrado resumir sobre las MOE en su entrada, y coincido completamente en que la observación debe comprender un proceso mucho más extenso que las acciones puntuales del día de los comicios. También estimo que la transparencia de los financiamientos de campaña, y las condiciones igualitarias de acceso a medios de comunicación y de las posibilidades que se brindan a las mujeres candidatas en política son aspectos cruciales a ser observados por las MOE, es más, agregaría el acceso igualitario a la documentación de identidad para estar empadronado y el acceso a una capacitación electoral adecuada en igual nivel de importancia, a ser observados por las MOE, además de los tres temas mencionados en el cuerpo del blog.

    Quería también realizarle una consulta, siendo que las MOE con fines estrictamente técnicos pueden generar una importante fuente de know how, como por ejemplo, aquellas destinadas a observar la implementación de nuevos instrumentos de sufragio (como la boleta única electrónica), o determinados sistemas digitales de empadronamiento o de identificación del elector, o de nuevos sistemas para la transmisión de datos desde los puntos de votación, etc., no deberían promoverse y expandirse más este tipo de MOE y no sólo aquellas dedicadas a una función de accountability? Claramente las MOE de contralor son aún muy necesarias para nuestros países en estos momentos, pero humildemente creo que también deberían alentarse más, tanto en el plano doméstico como en el internacional) las MOE destinadas a rescatar o identificar buenas prácticas de participación electoral. Me gustaría mucho saber cuál es su opinión sobre las MOE focalizadas en recopilar información sobre buenas prácticas, con el objetivo de formular recomendaciones para replicar tecnologías o nuevos instrumentos exitosos en otros países o distritos.

    • Betilde 17 junio, 2013 at 8:44 #

      Gracias Facundo por tu comentario y por señalar esos dos elementos: registro de electores, y capacitación de quienes administran la elección. Desde la OEA también se ve la observación electoral como un mecanismo para rescatar buenas practicas y compartirlas con los otros países. La idea es siempre ver como soluciones probadas para hacer las elecciones mas competitivas e inclusivas puede servirle como insumo a otros países para mejorar las suyas.

  12. Gloria de la Fuente 16 junio, 2013 at 21:52 #

    Excelente blog!. Felicitaciones!!
    En América Latina hemos ganado mucho en derechos políticos, entre ellos el más importante, el reconocimiento y ampliación del voto. No obstante, la sola existencia y ejercicio de este derecho no garantizan que las elecciones sean efectivamente un espacio para la rendición de cuentas, la participación y la competencia de las distintas alternativas políticas. En otras palabras, la calidad de nuestras democracias depende también de la existencia de procesos electorales universales, libres, justos y recurrentes, como del ejercicio informado y reflexivo del voto, la presencia y estabilidad de la oferta política y la libertad de los actores para organizarse y competir.

    Tenemos una deuda en materia de accountability electoral, en nuestras democracias no tanto en materia de legislación (donde hemos visto avances importantes en la región) como en las prácticas y la existencia de reglas del juego no escritas, sobre las cuales hay que profundizar el análisis, anticiparse y ser capaces de intervenir tempranamente.
    Excelente aporte el que hacen. Los sigo!

    Gloria de la Fuente
    Directora Programa Calidad de la Política Fundación Chile 21
    Miembro de la Red de Estudios sobre Calidad de la Democracia

    • Betilde 18 junio, 2013 at 17:33 #

      Gloria, creo que la sociedad civil, entidades como la Fundación Chile 21, o la red de organizaciones de sociedad civil puede contribuir a eso que planteas, el accountability electoral…la rendición de cuentas que debe hacer el candidato o candidata al elector que voto por el y que puede castigar a es@ candidat@ es una via de accountability electoral, pero nadie como la gente de la sociedad civil puede monitorear mejor las reglas del juego, escritas y no escritas. Los seguiremos a ustedes también! Muchas gracias por tu aporte.

  13. Verónica 16 junio, 2013 at 21:34 #

    En primer lugar, quisiera felicitar a Betilde por su aportación al blog. Me parece que se señalan en el post cuestiones fundamentales que conforman algunos de los desafíos más importantes para el avance democrático en América Latina. La llegada de la democracia a la región significó un paso enorme hacia la construcción de sistemas políticos que fomentaran las condiciones para el pleno ejercicio de los derechos ciudadanos. En esta andadura, las elecciones eran un objetivo y un requisito indispensable. Afortunadamente, hoy éstas son una realidad muy extendida y que cuenta con estabilidad y con varias herramientas que garantizan su continuidad. Sin embargo, considero muy valioso, tal como se menciona en el post, enfatizar en la necesidad de procesos electorales de CALIDAD, que impliquen verdadera transparencia y que se caractericen por un acceso inclusivo de las personas al derecho al sufragio, en tanto que, en buena medida, de la calidad de estos procesos depende la legitimidad del sistema político.
    En este sentido, creo que hay tres aspectos, dos de los cuales se recogen en el post, que adquieren mucha relevancia. En primer lugar, el tema de la financiación de los partidos (como una manifestación de la relación entre dinero y política) y las condiciones reales de la competencia electoral. Los procesos electorales pueden ser formalmente competitivos pero si el punto de partida de los actores en la contienda está marcado por diferencias casi insalvables en los recursos políticos, esto erosiona la pluralidad. En segundo lugar, y aquí la OEA está realizando esfuerzos muy importantes, introducir la perspectiva de género a la hora de analizar el acceso al ejercicio del derecho al voto. Las desigualdades estructurales que sufren muchas mujeres se refuerzan unas a las otras: la garantía de participación política y de expresión de preferencias en las elecciones es uno de los canales con más potencial para que las propias mujeres contribuyan a la construcción de comunidades políticas menos jerárquicas, en las que tengan un lugar en la vida social, económica y cultural en igualdad de condiciones. Aunque la participación electoral no sea suficiente para consolidar este cambio en la organización social y en la plena implicación de las mujeres en la vida política, es desde luego necesaria.
    Y por último, me parece que existe un aspecto que muchas veces, por evidente, queda fuera de las consideraciones pero que constituye la base de la construcción de ciudadanía: la educación política, es decir, la capacitación de los individuos para que cuenten con los recursos que les permitan decidir formada e informadamente a la hora de participar en la vida comunitaria. Un conocimiento parcial de sus derechos, sus obligaciones y de los procesos a través de los cuales pueden hacerlos efectivos lleva, generalmete, a un ejercicio parcial de la ciudadanía y, por ende, a una democracia que no llega a desarrollarse plenamente. Quizás este desconocimiento sea uno de los factores que esté detrás de la desconfianza que manifiestan hacia las autoridades electorales.

    • Betilde 18 junio, 2013 at 18:19 #

      Veronica, el tema de una ciudadanía activa, formada e informada como indicas y que pueda ejercer sus derechos políticos con responsabilidad sera siempre un reto…y digo siempre porque creo que no podrá ser diferente hasta que no se superen las desigualdades e inequidades que existen en nuestras sociedades…Dante Caputo, ex Canciller Argentino, lidero una investigación que evalúa algunos de esos temas titulada “La democracia de ciudadanía: Una agenda para la construcción de ciudadanía en América Latina”. Lo puedes visitar aquí:
      http://www.oas.org/dsp/documentos/Publicaciones/La_democracia_de_ciudadania.pdf

      • Verónica 18 junio, 2013 at 22:11 #

        ¡Muchas gracias, Betilde! Coincido en que la construcción de una ciudadanía formada e informada es un desafío gigante y una tarea de muy largo plazo, en tanto que requiere cambios estructurales. Conferencias como las que pudimos escuchar en la segunda jornada de la Escuela de Observación, y aquí destaco sobre todo la del profesor Siavelis y la de Alejandro Urizar, demuestran cuán fundamental es el conocimiento sobre cómo funciona el proceso electoral en su conjunto y lo valioso que sería que todos los ciudadanos y ciudadanas pudiesen acceder a este tipo de formación e información.

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