Polarización ideológica y políticas públicas en materia de seguridad y economía: las elecciones presidenciales en El Salvador 2014

El pasado 2 de febrero se celebró en El Salvador una nueva elección presidencial. Y así como lo previeron las encuestas de opinión (ver post de ConDistintosAcentos.com), el cuerpo electoral deberá participar en una segunda ronda el próximo 9 de marzo, en la que elegirá entre Salvador Sánchez Cerén del FMLN[1], partido de izquierda y actualmente en el gobierno, y Norman Quijano, del principal partido de derecha, ARENA[2].

En este proceso electoral, a pesar de participar cinco candidatos, únicamente tres tuvieron posibilidades reales de competir. A la tradicional lucha entre el FMLN y ARENA, que se observaba desde las últimas cuatro elecciones presidenciales, se le sumó un tercer candidato que buscó romper la marcada polarización existente en el país  y que, al menos al principio, construyó la expectativa de que podía hacerlo: Elías Antonio Saca, ex presidente de El Salvador con ARENA (2004-2009) ahora bajo la bandera del Movimiento UNIDAD compuesto por los partidos GANA[3], escisión de ARENA, los históricos PCN[4] y PDC[5] y el grupo parlamentario Unidos por El Salvador.

Sin embargo, esa expectativa de romper con la polarización, fue reduciéndose conforme avanzaba el proceso electoral, reflejándose en las encuestas y, como parece ser lo propio del sistema político salvadoreño, se mantiene la tendencia de los electores hacia los “polos opuestos” en el escenario político partidario del país.

Aún con datos preliminares, pero con el 99.30% de las Juntas Receptoras de Votos procesadas, el FMLN obtuvo el 48.93% de los votos válidos, ARENA el 38.95% y el Movimiento UNIDAD 11.44%. La segunda vuelta resulta necesaria dado que el sistema electoral exige para declarar vencedor a un candidato, que obtenga al menos la mayoría absoluta de los votos válidos. Esto obliga a que los dos partidos con más votos se sometan a una segunda ronda electoral, para el caso, nuevamente entre los representantes de las principales y opuestas fuerzas políticas de El Salvador.

La participación del cuerpo electoral conforme a los datos anteriormente expresados, es decir los votos válidos, alcanzó un 53.79% del padrón electoral frente al 61.91% de las elecciones pasadas. En esta elección, además el número de ciudadanos habilitados a ejercer el sufragio, aumentó 15.37% respecto de las elecciones presidenciales anteriores, por lo que a pesar de existir mayor abstención, el número total de votos válidos en 2014 fue superior en un 9.82%. Dada la implementación del voto residencial y la posibilidad de ejercer el sufragio desde el exterior como novedades en esta elección, se esperaba que el abstencionismo fuera menor al del 2009, lo que finalmente no ocurrió.

Ahora con Elías Antonio Saca formalmente fuera de la competencia cobran mucha importancia los votos de UNIDAD, al igual que aquellos que decidieron no participar. En la segunda ronda, ambos elementos serán determinantes en el resultado final. De hecho, el mismo día de las elecciones, al conocerse la necesidad de una segunda ronda, el candidato del FMLN expresó a sus seguidores la posibilidad de que el Movimiento UNIDAD les apoye, al parecer con el visto bueno del ex presidente Saca. Y lo mismo hizo Norman Quijano por su parte. Esto significa que en las próximas semanas, los electores salvadoreños estarán inmersos en una intensa campaña electoral, que buscará el voto estratégico.

De darse este posible apoyo debe considerarse que la mayoría de militantes de UNIDAD se declaran ideológicamente de derecha, aunque no hay que olvidarse también de la aversión que muchos de ellos tienen a la derecha representada por ARENA. Por otro lado, deberá considerarse cómo se recibirá la idea, en los simpatizantes del FMLN, de que el otrora dirigente de la derecha y por consiguiente opositor, Elías Antonio Saca, se convierta en su aliado.

Ahora los salvadoreños tienen la posibilidad de optar entre dos candidatos, tradicionalmente ubicados en los extremos de la escala ideológica; y es que efectivamente El Salvador es probablemente el país más polarizado de América Latina a nivel ideológico, tanto entre las élites como entre la ciudadanía; la Guerra Civil finalizada formalmente en 1992, es quizá, la variable que mejor explica la tendencia centrífuga existente, generando valores, normas y reglas de conducta que con el pasar de los años han institucionalizado a nivel ideológico una clara polarización.

Pero si el análisis se mueve más allá del discurso ideológico, posiblemente pueda generarse una discusión en torno a la conexión que puede existir o no entre la autoubicación ideológica de los partidos políticos y sus acciones y propuestas de gobierno, expresadas a través de políticas públicas, para conocer si, efectivamente, esta polarización se refleja en la forma de hacer gobierno y de proponer políticas públicas, y en definitiva, para cuestionar si las dos opciones que tienen los salvadoreños en esta segunda ronda, en realidad representan la extrema izquierda y la extrema derecha.

Si se comparan las propuestas de los tres principales candidatos en los dos ámbitos de más importancia para el país, es decir, la inseguridad y los problemas económicos (Iudop 2014: 3), lejos de encontrar políticas públicas orientadas en direcciones opuestas como podría sugerir la polarización ideológica que existe entre los principales partidos políticos, se encuentran muchas similitudes por lo menos a nivel macro, que en principio sugieren que al momento de gobernar la polarización podría reducirse:

En las tabla 1 se hace una comparación de las propuestas que en materia de seguridad hicieron los tres principales competidores.

 t1

En la tabla 2 se comparan las principales propuestas que en materia económica, generación de empleo y programas sociales hicieron los tres principales candidatos en sus planes de gobierno.

 T2

Por último, la tabla 3 resume las diferencias y similitudes en algunas de las propuestas realizadas por los tres principales candidatos.

 T3

El FMLN y ARENA, en cuanto a seguridad y economía, tiene diferencias ideológicas importantes y no únicamente  a nivel del discurso; con lo cual no es muy probable y que al momento de gobernar puedan confundirse el uno con el otro. Lo que se sugiere es que al comparar sus planes de gobierno en estas dos áreas que son los más importantes según los salvadoreños, las diferencias entre ellos dejan de ser tan radicales.

Naturalmente, debe controlarse que dichas propuestas han sido hechas en plena campaña electoral y que lo que expresa un plan de gobierno  no detalla en profundidad las políticas que efectivamente se implementarán. Posiblemente, esta conexión entre autoubicación ideológica y políticas públicas podría contrastarse con los dos anteriores gobiernos que representaron respectivamente a la “derecha” y a la “izquierda” en El Salvador. Mientras tanto, el próximo 9 de marzo, El Salvador decidirá entre dos candidatos ubicados en los extremos opuestos de la escala ideológica, pero ¿radicalmente distintos, en materia de seguridad y economía, según sus planes de gobierno? Eso ya se verá cuando uno u otro gobierne.

Referencias Bibliográficas:

ARENA. 2013. “Plan País”. Plan de Gobierno del Partido Arena, disponible en: http://www.arena.org.sv/plan-pais/documento-completo.html,  última consulta el 03/02/2014.

Barragán Manjón, Melany. “El Salvador: unas elecciones presidenciales marcadas por el  conflicto y la polarización ideológica”, Boletín de Élites Parlamentarias, No. 57, Universidad de Salamanca, disponible en: http://americo.usal.es/iberoame/sites/default/files/barragan_boletin_opinion57.pdf, última consulta el 03/02/2014.

FMLN. 2013. “El Salvador Adelante”. Plan de Gobierno del Partido FMLN, disponible en: http://www.fmln.org.sv/oficial/index.php/nuestropartido-37/documentos/el-salvador-adelante, última consulta el 03/02/2014.

Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP). 2014. “Los salvadoreños y salvadoreñas frente a las elecciones presidenciales de 2014”, Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), disponible en http://www.uca.edu.sv/publica/iudop/archivos/boletin1_2014.pdf,  última consulta el 03/02/2014.

Movimiento UNIDAD. 2013. “Avanza El Salvador”. Plan de Gobierno del Movimiento UNIDAD, disponible en: http://tonysaca.sv/plan-de-desarrollo/, última consulta el 03/02/2014.

Páginas web relacionadas:

tse.gob.sv

 


[1] Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional

[2] Alianza Republicana Nacionalista

[3] Gran Alianza por la Unidad Nacional

[4] Partido de Conciliación Nacional

[5] Partido Demócrata Cristiano

Acerca de Gabriel Martínez y Alfonso Myers

Gabriel Martínez candidato a Doctor en Estado de Derecho y Gobernanza Global por la Universidad de Salamanca y Alfonso Myers Gallardo es candidato a Doctor en Estado de Derecho y Gobernanza Global por la Universidad de Salamanca.

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4 respuestas a Polarización ideológica y políticas públicas en materia de seguridad y economía: las elecciones presidenciales en El Salvador 2014

  1. Gabriel 7 Febrero, 2014 at 17:54 #

    Gracias Alfonso por tus comentarios y preguntas.

    Pues lo que planteo es que a pesar que los partidos políticos se ubiquen en los extremos opuestos de la escala ideológica, sus planes de gobierno por el contrario tienden a asimilarse en muchos de los principales temas de seguridad y economía. No sabemos dada la coyuntura electoral, si esos planes serán implementados tal como se han presentado; pudo haber sido una estrategia para no parecer tan radical hacia un lado o hacia el otro.

    Lo que pudiéramos evaluar son las diferencias y similitudes que han tenido las políticas públicas de los dos anteriores gobiernos, que efectivamente representaban gobiernos de derecha y de izquierda (aunque esto se discute porque Mauricio Funes fue un outsider no necesariamente apegado a los principios del FMLN). Naturalmente los gobiernos de izquierda tenderán a hacer una política social más agresiva, que es lo que intentó hacer el actual gobierno, aunque muchos de esos programas sociales se iniciaron en la administración Saca (de derecha), aquí podemos ver una aproximación entre ambos, manteniendo claramente algunas diferencias.

    Respecto al tema de seguridad, la derecha representada por Saca optó por una política represiva del delito, con programas tan famosos como la “super mano dura” que tuvo resultados desastrosos. El siguiente gobierno, de “izquierda”, pretendió no cometer el mismo error, y aunque no lo hizo, igualmente utilizó al ejército para cumplir labores de seguridad pública, esto fue así hasta que comenzó el proceso de “pacificación” o la tregua entre pandillas. A partir de allí la principal política de seguridad se ha distanciado de lo que otros gobiernos pudieron hacer antes.

    Me parece que si bien la carga ideológica puede determinar el tipo de política pública que se puede implementar, esta también depende de otros factores como la coyuntura nacional e internacional, la presión que pueden ejercer organismos internacionales e incluso como parece ser ahora, responder a una estrategia de campaña.

    En cuanto a la segunda pregunta, me parece muy prematuro afirmar que puede romperse la polarización actual. Incluso después de la derrota presidencial de 2009, cuando muchos pensaron que era el fin de ARENA, resultó que el partido se pudo recomponer y mantenerse vigente como la segunda fuerza política de El Salvador. Eso sí, GANA que nació como una escisión de ARENA, en las elecciones legislativas de 2012 ratificó sus posibilidades de convertirse, por sobre otros partidos políticos tradicionales, como la tercera fuerza política en el país. El caudal de votos que obtuvo UNIDAD (cuyo principal partido político era GANA) en estas elecciones es muy significativo y creo que su apuesta (o de los partidos que la componen) es reafirmarse en la Asamblea Legislativa con muchos más escaños, incluso, no me extrañaría ver a Antonio Saca en la próxima legislatura como diputado y presidente del órgano legislativo.

  2. Mario Urquilla 7 Febrero, 2014 at 14:44 #

    Muy buen post Gabriel, me parece un análisis acertado de lo que ha estado ocurriendo en los últimos meses, como dices, es muy difícil lograr apoyar los planes que han presentado los candidatos ya que la mayoría tiene el mismo problema de raíz, ¿cuál es el plan de financiamiento real (todos proponen austeridad y reforma fiscal, pero ese ya no es un recurso válido) para impulsar estos planes?

    • Gabriel 7 Febrero, 2014 at 19:42 #

      Hola Mario, gracias por tu comentario. Me parece una excelente pregunta.

      Efectivamente te doy toda la razón en tu comentario al respecto del tema del financiamiento. El FMLN propone eso, austeridad, reducción del gasto público, hacer algunos cambios de gerencia pública para hacer proyecciones más fiables sobre el presupuesto (algo que ya lo están comenzando a implementar actualmente “presupuesto con enfoque de resultados”), disminuir la evasión fiscal, atraer donaciones internacionales (FOMILENIO y PETROCARIBE por ejemplo).

      Me quisiera detener en dos temas que son importantes viniendo de una propuesta del FMLN. El primero de ellos es el apoyo que le pretenden dar a los asocios público privados, que para muchas personas de esta ideología eso es sinónimo de privatización (aunque a mí criterio y creo que el de los diputados del FMLN que aprobaron la ley, los APP no significan privatización) Claro, aquí sugiero la variable del programa ALBA y las alianzas que eventualmente se pueden hacer con ellos. Habrá que esperar en que rubros usarán los APP, (por ejemplo, el sistema penitenciario que es uno de los rubros más polémicos en la aplicación de este tipo de asocios). Por otro lado, el FMLN apuesta por una reforma de la Administración Pública muy orientada hacia la “eficiencia”, que es “la” tendencia que impera, en cuanto a reforma de la Administración Pública, en América Latina. Sin embargo, dicha tendencia tiene una carga ideológica propia, que es precisamente la ideología neoliberal, la que no es necesariamente la tendencia que sigue el FMLN, aquí el FMLN cae en la coyuntura de reformas de América Latina, y al realizarla espera gastar menos y tener más disponibilidad para gastar o invertir.

      Por el lado de ARENA, no es tan dispar la propuesta de financiamiento. Plantean la ampliación de la base tributaria (que es una de las grandes debilidades de El Salvador), reducción del gasto público (transparentándolo), aumentar la inversión pública y hacer más sostenible la deuda pública (que con la deuda previsional el problema se incrementa considerablemente). Una de las propuestas que tienen mucho peso a mi manera de ver en el programa de ARENA, aunque a ello no se le haga propaganda, es el tema de la focalización de los subsidios. Esta ha sido una petición expresa de los organismos internacionales (por eso se focalizó el subsidio al gas en este gobierno) y posiblemente ARENA busque maneras para hacer que el gasto social en estos programas sea menor. Quizá eso implique la eliminación de algunos programas sociales que “no tienen un impacto positivo real”.

      Por último y aunque ya no esté en competencia, UNIDAD fue el que de manera expresa dijo cómo se financiaría su plan de gobierno. Sus propuestas de financiamiento giraban en torno a obtener más préstamos de fuentes multilaterales y bilaterales. Además de eso, las demás propuestas coincidían, al hacer más efectivo se ahorraría más y se podía invertir más, creación de fondos de inversión, atracción de inversiones, asocios públicos privados, etc.

      Todas estas sos suposiciones de financiamiento sobre la base de sus programas, en la realidad esperemos que sucederá.

  3. Alfonso Myers Gallardo 7 Febrero, 2014 at 11:54 #

    Gabriel,

    Me ha gustado bastante tu blog, muy acertado e interesante, felicitaciones.

    Personalmente, me surgen varias preguntas, especialmente en el tema de la polarización y su vínculo con las políticas públicas.

    Es cierto, El Salvador, es uno de los países más polarizados que existe en América. Pero tomando en cuenta los problemas reales que existen en El Salvador, como lo es la inseguridad y la economía, ¿Cómo pueden los partidos o candidatos diferenciarse en la implementación de políticas que subsanen esta área tan sensible en el país? Es decir, desde mi perspectiva, la sociedad salvadoreña se polariza, pero en la empírea, ¿sucede lo mismo con los planes de gobierno?.

    Por otra parte Gabriel, me gustaría saber tu opinión respecto a qué puede suceder con el tema de la polarización después de la segunda vuelta, en caso de que Tony Saca, sirviendo como “bisagra” de cualquiera de los dos candidatos, opte por apoyar a uno en específico, tomando en cuenta que los contendientes estan a los polos de la escala ideológica ¿Estaría El Salvador entrando a una etapa desconocida en la polarización?

    Finalmente, aunque desde mi óptica lo veo difícil, en caso de que la elección logre un gran encono y estrechez, las Instituciones Electorales están listas para evitar una parálisis, en caso de que algún candidato no consienta su derrota?

    Muchas gracias y un abrazo.

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