Reubicación, identidad y procesos de territorialización en las ciudades rurales sustentables en México: Nuevo Juan del Grijalva y Santiago El Pinar

Las Ciudades Rurales Sustentables (CRS) en el estado de Chiapas, México, como programa de política pública se plantean “como una estrategia de desarrollo regional para combatir la dispersión poblacional y erradicar la pobreza de manera efectiva. Esta estrategia significa un viraje de fondo al modelo poblacional seguido en las últimas décadas en el territorio chiapaneco” (IPCRS; 2012). Con este fin se propone la ley de CRS[1] que se publica en el periódico oficial del estado de Chiapas el 7 de enero de 2009, cuya última reforma se realizó el 5 de noviembre de 2010;  y que en su artículo 2° define las CRS así: “constituyen una estrategia de política pública, tendente a promover el desarrollo regional; combatir el binomio dispersión-marginación, con la más amplia participación ciudadana y la colaboración de la sociedad civil organizada; proporcionar servicios de calidad y oportunidades de desarrollo económico y social a la población”.

La puesta en marcha de las CRS implica un diseño de vivienda en contextos rurales con dotación de equipamientos propios de lo urbano, además de la promoción de programas que corresponden a un modelo económico de producción y comercio desde la lógica gubernamental. El mismo planteamiento es desarrollado y ejecutado para dos poblaciones con características diferentes. En el caso de la CRS “Nuevo Juan del Grijalva”(NJG) la población es campesina, dedicada a la agricultura, la ganadería y la pesca, y fue reubicada por peligro a un desastre, ya que presentaba un alto grado de vulnerabilidad por estar asentados en la orilla del río Grijalva. Por otro lado, en la CRS de “Santiago El Pinar”(SEP) habitan indígenas Tsotsiles, dedicados especialmente a la agricultura. El motivo de su reubicación obedeció a que la población presentaba el menor índice de desarrollo humano del estado.

La reubicación de las personas en las CRS genera un proceso de desterritorialización de los habitantes (desplazamiento de su territorio de origen),  pero a la vez un proceso de reterritorialización al tener que continuar con su vida en  un nuevo territorio. Así se presentan dos lógicas, por un lado, aquella del  estado que acentúa el “cómo” se debe vivir y, por otro, una lógica de las personas que se manifiesta a través de un proceso de territorialización.  Durante este proceso, las personas enfrentan cambios que se evidencian tanto en su identidad así como en su vida cotidiana. Para Haesbaert, la territorialización es: “el proceso de dominio (político-económico) o de la apropiación  (simbólico –cultural) del espacio por los grupos humanos, en un complejo y variado ejercicio de poder (es). Cada uno de nosotros necesita, como recurso básico territorializarse” (2011:16). Mientras la desterritorialización es el movimiento por el cual se abandona el territorio “es la operación de la línea de fuga” y la reterritorialización “consiste en el movimiento de construcción del territorio” (Deleuze y Guattari en Haesbaert, 2011:106). Apropiación y desarraigo, origina el  afianzamiento de lo que se quiere construir en el territorio y el abandono de lo que  se quiere desprender o desenraizar. Hay que perder para reconocer  lo que se quiere conservar o lo que se quiere olvidar.

La desterritorialización conlleva unas consecuencias socioculturales políticas y económicas, por tal razón se busca vivir un proceso de restablecimiento (reterritorialización)  y construcción de un lugar para volver a sentir identificación, un arraigo cultural que permita el llevar a cabo los proyectos vitales del ser humano. Para Giménez, a través de la territorialidad se entienden las identidades sociales territorializadas y se encuadran adecuadamente los fenómenos de arraigo, apego o pertenencia socio territorial, movilidad, migraciones internacionales y globalización (2007:157).

El método de investigación cualitativa que se utiliza,  incluye recorridos y dibujos, entrevistas y mapas mentales. La entrevista es un elemento clave para obtener información sobre sus prácticas de territorialización e identidad, en ella se pregunta sobre la vida en el ejido y en la CRS, cuáles son sus actividades en la CRS y  qué cambió en el ejido, etc. Se realiza asimismo un acercamiento con personas que han estado en todo el proceso de reubicación y que han sido habitantes, tanto en el lugar de origen como en el actual. Este proceso se registra por grabación de voz y fotografías. Después de la entrevista se concluye el proceso con el dibujo por parte del entrevistado (mapa mental) en el cual dibuje su vivienda en la CRS y en el ejido.

Los mapas mentales son una herramienta central en el trabajo. Este método cualitativo complementa de modo sustancial a la entrevista, ya que da cuenta de la imagen mental individual que condensa la relación de las personas en y con el espacio construido, la forma de cómo sus prácticas cotidianas son llevadas a cabo en el espacio físico son representadas en el dibujo sobre el papel, lo cual posteriormente deviene en dato etnográfico (Guzmán, 2007:170). Los mapas mentales se definen como “una técnica muy utilizada para observar las representaciones del espacio urbano principalmente en el dominio de la psicología ambiental (…) Los dibujos son soportes gráficos empleados frecuentemente en las investigaciones sobre las representaciones sociales que  facilitan la expresión de imágenes y permiten estudiar ciertos objetos de representación donde la dimensión no verbal es esencial[2]”  (De Alba, 2004:118).  A través de esta metodología es posible obtener información para analizar qué sucede con las personas que han sido reubicadas, su proceso de territorialización, qué implica en su identidad y en su vida cotidiana.

La investigación se centra en la relación del hombre con su entorno inmediato y también en la relación con los otros hombres producto de un proceso reflexivo, de una intencionalidad, como también de respuestas. Cada política, puede reivindicar una costumbre o una característica propia, también puede ser reflejo de una respuesta a nuevas posibilidades y necesidades que el medio le exige o les ofrece, relacionado con los intereses y formas de vida de cada usuario. Por esta razón, con el tiempo las viviendas que un día fueron iguales, por la pretensión de proporcionar  igualdad de condiciones  y evitando el riesgo a la desigualdad, se fueron transformando  y continuarán transformándonse en el futuro. Esto será así porque cada una tendrá el reflejo de la identidad del habitante, la vivencia de un proceso cambiante de adaptabilidad y de respuesta que estará en constante transformación, producto de vivir en circunstancias generadas a partir de una reubicación y de una política pública que le otorga una nueva vivienda y un nuevo ambiente para vivir.

 

Bibliografía

De Alba, Martha (2004). Mapas mentales de la Ciudad de México: una aproximación psicosocial al estudio de las representaciones espaciales. Estudios demográficos y urbanos: México, D.F.: El Colegio de México, Centro de Estudios Demográficos y de Desarrollo Urbano: v. 19, no. 1 (55) (ene.-abr.), p. [115]-143

Giménez Gilberto (2007). Estudios sobre la cultura y las identidades sociales. México. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, ITESO.

Guzmán, Vicente (2007). El proyecto arquitectónico y urbanístico. Los desafíos del Bando 2. Evaluación de las políticas habitacionales en el Distrito Federal 2002-2006. Sergio Tamayo coordinador. México.

Haesbaert, Rogério (2011). El mito de la desterritorialización: del “fin de los territorios” a la multiterritorialidad. Traducción Marcelo Canossa. México: Siglo XXI

Consultas en línea

Instituto de Población y Ciudades Rurales Sustentables (IPCRS) (2012), Gobierno del Estado de Chiapas en http://www.ciudadesrurales.chiapas.gob.mx/diagnostico

 

[1]http://www.semahn.chiapas.gob.mx/portal/descargas/juridico/Constitucion_Codigo_y_Leyes_Estatales/27_LEY_DE_CIUDADES_RURALES_SUSTENTABLES_PARA_EL_ESTADO_DE_CHIAPAS_05_DE_NOVIEMBRE_DE_2010.pdf

[2] Abric, J.C. Practiques et representations sociales París, PUF.

Acerca de Arevalo Martha Liliana

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