Tecnologías digitales y gobernanza democrática en América Latina. Oportunidades y riesgos

Digital Technologies for Democratic Governance in Latin America. Opportunities and Risks busca evaluar si la creciente difusión de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) ha contribuido al fortalecimiento de la gobernabilidad democrática y la lucha contra la exclusión socio-económica en América Latina. Los estudios presentados analizan aspectos parciales de esta cuestión integral, incluyendo los efectos de las TIC en la estabilidad política y el desarrollo inclusivo, los avances en el campo de la transparencia y el  gobierno abierto, la manera en que los gobiernos latinoamericanos utilizan las TIC para comunicarse con sus ciudadanías y el uso y percepción de las TIC por la sociedad civil y los movimientos sociales.

En la introducción de esta obra, comparamos y contrastamos las hipótesis más destacadas en cuanto a los vínculos entre las tecnologías digitales, la gobernabilidad y la participación democrática. Luego presentamos un panorama de las  tendencias a nivel macro en América Latina. Luego, inspirados por el papel de los medios digitales en el surgimiento de los movimientos de la “Primavera Árabe”, Jakob Groshek e Ingrid Bachman consideran el rol de las TIC en la reestructuración de los sistemas políticos latinoamericanos. La brecha digital –tema directa o indirectamente abordado de forma recurrente en toda la obra– ocupa un lugar especial en el análisis del caso mexicano presentado por Jack Barry. El autor muestra cómo segmentos importantes de la población, particularmente en las zonas más pobres del país, siguen  viviendo en la oscuridad digital, algunas de ellas con acceso al equipamiento tecnológico, pero sin acceso a los conocimientos digitales o a las estrategias necesarias para avanzar en su empoderamiento socioeconómico.

El proceso de desarrollo de la legislación sobre acceso a la información  y Gobierno Abierto, presentado por Silvana Fumega y Fabrizio Scrollini,  puede considerarse como un indicador de la profundización de la consolidación democrática en la región. Sin embargo, los autores alertan sobre las dificultades de implementación que enfrentan estas leyes, en buena medida debido a la combinación particular de presidencialismo fuerte y prácticas informales. Las prácticas informales a menudo permiten un grado de dominio del ejecutivo sobre la gestión pública que supera con creces la autoridad constitucional del presidente, haciendo que el cumplimiento de la normativa permanezca limitado cuando refiere a información sensible para el gobierno.

El análisis de experiencias de voto electrónico de América Latina presentado por Joseph Thompson proporciona un ejemplo más de la enorme relevancia de los factores contextuales. Dada la demanda de los medios de comunicación por resultados inmediatos tras los actos electorales, los sistemas de voto electrónico suelen ser evaluados por su velocidad para transmitir resultados. Sin embargo, Thompson muestra que el éxito de estos sistemas depende de que estén basados en reglas del juego claras y estables. El autor presenta un detallado panorama de los avances (y retrocesos) registrados en la implantación de sistemas de voto electrónico en la región, sin asumir que la introducción de tecnología garantiza per se mejoras del proceso electoral.

Una visión optimista preponderante sugiere que la difusión de las TIC mejorará la comunicación entre instituciones y ciudadanos, contribuyendo a superar o contrarrestar la creciente distancia entre representantes y representados y la falta de confianza de la población en los políticos. Los estudios de Yanina Welp y Alejandra Marzuca (Argentina, Paraguay y Uruguay) y Xavier Rodríguez Franco (Venezuela) no alimentan grandes expectativas al respecto. Arribando a conclusiones semejantes a las de otros estudios en Europa y Estados Unidos, los autores observan que las oportunidades que ofrece Internet para facilitar una mayor comunicación y transparencia  no ocupan un espacio destacado entre parlamentarios y partidos políticos, mientras los políticos individualmente muestran una mayor adopción de medios digitales. Rodríguez Franco, por su parte, señala que el principal obstáculo para una mayor transparencia parlamentaria en Venezuela es el férreo control sobre la información de la actividad parlamentaria que ejerce el poder ejecutivo.

El logro más alentador observado a través de los distintos capítulos refiere a la forma en que las TIC han sido adoptadas por los actores de la sociedad civil de toda la región, que han integrado estratégicamente los medios digitales en sus esfuerzos para dar forma a sus entornos sociales y políticos. Sally Burch y Osvaldo León hacen hincapié en esta creciente apropiación que ha transformado profundamente la organización de la acción colectiva en la región y en el papel intermediario de los movimientos sociales entre quienes tienen acceso y quienes no lo tienen. En su estudio de la campaña Ficha Limpia, activada para introducir una ley que controle la corrupción en Brazil, Breuer y Groshek muestran que el uso de redes sociales digitales aumentó significativamente la eficacia y eficiencia de los esfuerzos de movilización de las organizaciones de la sociedad civil que impulsaron la campaña. También Denise Senmartin observa como las TIC están permitiendo al activismo cívico trascender las fronteras nacionales y regionales, abriendo nuevas dimensiones de la participación. Pese a estos avances, como observa Summer Harlow partiendo de una encuesta aplicada a activistas de la región, los principales desafíos relacionados con el uso eficiente de las TIC por parte de activistas de la sociedad civil siguen estando directamente vinculados con la dimensión socioeconómica de la brecha digital, en particular la falta de acceso y la falta de conocimientos técnicos.

La manera en que las TIC pueden contribuir potencialmente a la democratización se ilustra con el único análisis de un sistema autoritario incluido en este libro. En su estudio de Cuba, Bert Hoffman describe el fracaso del régimen para controlar el flujo de información en Internet. Pero aunque el gobierno cubano restringe severamente el acceso y censura toda la información política desventajosa, no ha sido capaz de impedir a los ciudadanos a utilizar las TIC para articular sus demandas de voz pública.

Aunque las conclusiones sólo pueden ser provisionales, la imagen que surge de estos estudios permite un cuidadoso optimismo. Como tendencia más general, aunque de forma vacilante y con diferentes niveles de éxito, gobiernos y actores políticos están incorporando cada vez más las TIC en sus estrategias para promover el desarrollo social, la transparencia y la rendición de cuentas. Sin embargo, incluso en países en los se han implementado estrategias nacionales para promover el acceso equitativo a las TIC, grandes segmentos de las población permanecen excluidos. La brecha digital requiere de procesos de profunda transformación social y no sólo de progreso tecnológico. Aún con este telón de fondo, parece que hasta ahora los actores de la sociedad civil de América Latina son quienes han tenido más éxito en la realización del potencial transformador de las TIC.

Acerca de Yanina Welp y Anita Breuer

Yanina Welp es Investigadora Principal en el Centre on Direct Democracy (c2d) en la University of Zurich y Anita Breuer es Investigadora Principal en el German Development Institute, en Bonn en Alemania.

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4 respuestas a Tecnologías digitales y gobernanza democrática en América Latina. Oportunidades y riesgos

  1. Clara 15 abril, 2014 at 22:31 #

    Felicitaciones a las autoras del post y por supuesto el libro. Quería aportar otro caso de uso de las TIC, en este caso para participación ciudadana, como es el caso del Partido de la Red en Argentina y el software libre que han creado y ya algunos países han tomado. Su principal aplicación hoy es en la legislatura de la ciudad de Buenos Aires y el software permite acceder a todos los proyectos de ley que se debate en ese ámbito legislativo (http://dos.partidodelared.org/). Una manera adicional de participación e intercambio entre ciudadanos y legisladores que apunta al primer paso: informarse. Quería saber qué opinión les merecen este tipo de iniciativas en términos de aplicación de tecnologías digitales para la gobernanza democrática.
    Saludos y gracias.

    • Yanina 17 abril, 2014 at 11:31 #

      Hola Clara,

      gracias por tus comentarios. Iniciativas como la del Partido de la Red son revolucionarias; su propuesta va mucho más allá de la puesta a disposición de información para plantear la posibilidad de instalar un modelo de toma de decisiones colectivas usando las nuevas tecnologías. En esa propuesta ya no hay representante sino delegado/a. Más allá de esta novedad, que va mucho más lejos que el Cinco Estrellas en Italia o el Partido X en España, el Partido de la Red forma parte de una tendencia en la formación de nuevos partidos y aunque la tecnología no es el único elemento destacado (también hay que incluir el modelo de democracia directa, estructura horizontal y asamblearia, una nueva estrategia de comunicación con la gente, etc.) juega un papel fundamental como facilitador. Claro que ni “revolucionario” ni “nuevo” significan autmáticamente positivos. Hay una serie de cuestiones conceptuales de fondo que requieren de un análisis en profundidad. A su vez, surge la cuestión de las probabilidades de éxito de algunos nuevos partidos que terminan siendo asociados a colectivos de población muy concretos (jóvenes profesionales, en el caso del Partido de la Red) o a un discurso que encubre formas populistas y jerárquicas con mucho de tradicional (como en el caso del Cinco Estrellas). Está claro que hay que prestarles atención, ya que el campo no está suficientemente explorado.
      Saludos,
      Yanina

  2. Anita Breuer 15 abril, 2014 at 9:35 #

    Hola Montserrat,

    muchas gracias por tus comentarios. Tal vez el impacto del blog de Yoani Sánchez sea más simbólico que efectivo en el sentido de que produzca cambios politicos y puede ser que sea percibido solamente por una minoría de los Cubanos. Aún asi creo que el caso de Yoani ilustra nitidamente el llamado “Internet Dictator’s Dilema”: En un mundo globalizado un gobierno no-democratico que no permite legalmente el uso de Internet para todos los ciudadanos corre el riesgo de quedar aislado tanto economicamente como socialmente. En cambio si opta por abrir el Internet al público en general, a la larga le será imposible mantener el control sobre el flujo de información política al ciudadano.
    A escala internacional, el impacto de la gira de Yoani Sánchez ha sido un exito. También hay que ver que muchos opositores al regimen han salido de Cuba como exiliados, pero esta es la primera vez que una destacada disidente embarque en una gira mundial de alto perfil para luego volver a la isla.
    Cordiales Saludos
    Anita

  3. Monserrat 14 abril, 2014 at 14:41 #

    Estimadas Yanina y Anita,

    Felicitaciones por el post y por supuesto felicitaciones por el libro. Realmente me parece un gran trabajo. Creo que estudiar estos temas es fundamental en la actualidad, mundial y latinoamericana. Me gustaría saber más acerca del impacto de las iniciativas en materia de TICs en Cuba, como el blog de Yoani Sánchez, sobre los niveles de democracia, ¿realmente han sido significativos?

    un saludo.

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